¿A quién no le apetece visitar EEUU? Pero no el de hoy: el mejor, el de los años 60. Mejor que descomponerse en un extraño avión/máquina del tiempo es… visitar el Centro de Historias para conocer “La Zaragoza Americana”.

Quedamos en un café mítico zaragozano, el Levante. Quiero llenarme la mente de anécdotas antes de dirigirme al Centro de Historias a ver la exposición “La Zaragoza Americana”. Es buena opción porque la tortilla de patata es deliciosa y para Nacho Muñoz y Pedro Zapater se ha convertido en un lugar familiar.

Es aquí, en esta cafetería cercana a la Puerta del Carmen, hasta donde estos periodistas de Heraldo de Aragón se acercaban a recavar información de los militares americanos y antiguos trabajadores de la Base, personas que semanalmente siguen reuniéndose allí. Eso es amistad. Y es que cuarenta años de vivencias dan para acumular recuerdos, objetos, fotografías y, seguramente, añoranzas de tiempos juveniles de mixtura americaragonesa. Tanto, tanto acumularon unos, que para los otros fue pan comido (qué expresión tan yanqui) sacar todo un reportaje multimedia, merecedor de premios periodísticos… y hasta una exposición- LA EXPOSICIÓN que nos trae hasta aquí- con la coordinación y diseño de la museóloga Beatriz Lucea.

Les cuento que para mí la base es un misterio que me fascina porque nunca he podido entrar y que me imagino aquello como una especie de American Graffiti. Pedro me confirma que en cierto sentido lo fue, que se construyó una
miniciudad con todo lo necesario y que todo lo que allí llegaba era ‘Made in USA’. “¿Mi viajazo en el tiempo? La primera vez que visité el polideportivo de la base: la cancha de baloncesto, el marcador (‘Home-Visitor’), las gradas… todo idéntico a cualquier cancha de basket de la High School típica que aparece en cientos de pelis”. ¡Como si lo viera! Me explica Nacho que desde el primer momento les pareció interesante profundizar en esta etapa tan importante de la ciudad a la que quizá no se le había prestado la atención necesaria. Hasta anteayer, estaba aquí mismo el ejército estadounidense, con sus cazas de película y su arsenal nuclear. Me imagino la emoción de Nacho al comenzar a investigar. “En mi caso, mi padre hizo la mili con los americanos y me contaba historias desde pequeño que se me quedaron grabadas con la mística de los relatos novelescos”.

Pedro hasta recuerda el día en el que su compañero le propuso el tema, dice, por ser más viejuno. “Todo comenzó un día en la redacción de Heraldo, cuando Nacho me dijo que quería hacer algo sobre los años de presencia de las fuerzas aéreas de Estados Unidos en la Base Aérea de Zaragoza porque se cumplían 25 años del desmantelamiento del sector americano de esta instalación militar. Yo tengo algún vago recuerdo porque mi tía Lore se casó con un militar norteamericano que estuvo destinado en Zaragoza y sabía algunas historias porque mi padre, que también era periodista, frecuentó la base durante los 60 para cubrir varias informaciones”.

Les miro fascinada mientras me narran cómo empezaron juntos a rascar en la hemeroteca y desempolvar todos aquellas historias, desde la construcción de la Base tras los acuerdos de Madrid de 1953 a la puesta en marcha en el recinto de la primera emisora que emitió en FM en España, los matrimonios mixtos, la crónica negra, el mercadeo e intercambio de productos americanos que llegaban a la base, la influencia en los músicos locales, en el deporte, en el
ocio… Y les insisto: ¿Qué de todo aquello les tocó más la patata? Pedro lo tiene claro: “Es algo sabido, pero no se dice lo suficiente. Zaragoza fue la ciudad pionera del rock español, con Rocky Kan, Chico Valento, Nelo, Baby y Gavy Sander’s: fueron los primeros rockers españoles. La base americana fue clave en esta eclosión: Rocky trabajaba allí de camarero desde los 14 años, Baby se relacionaba con personas que también trabajaba en ella y Gavy Sander’s (en la foto superior), jugaba a béisbol con los americanos, hizo amistad con ellos y, al igual que otros músicos locales de la época, actuó en el club de oficiales en más de una ocasión”.

La primera radio FM en España fue la de la Base Aérea de Zaragoza con programas como el del American Top 40 de Casey Kasem