Galician Bizarre es uno de los movimientos clave para entender la escena underground en Galicia. Catalizadores de una forma de entender la cultura basada en la creatividad y no en lo económico, sus recopilatorios han dado lugar a un tejido en el que se sustentan multitud de propuestas que recogen la influencia anglosajona para luego moldearla a su antojo.

Con este tercer disco el abanico de géneros se expande, así como el uso del gallego o una mayor presencia femenina. Para saber un poco más acerca de Galician Bizarre, Rafa Anido  y Cibrán Tenreiro, dos de los miembros que personifican el proyecto, nos contaron unos cuantos detalles que puedes leer justo debajo.

-Entre el primer recopilatorio y el segundo de Galician Bizarre pasaron dos años. Ahora hemos tenido que esperar seis. ¿Por qué ha tardado tanto en publicarse este tercer recopilatorio? ¿Era algo que no estaba planeado y que, poco a poco, con los años, se fue gestando?

(Rafa) El proyecto como tal estaba guardado en un cajón, fue por la iniciativa de promotoras como La Melona o grupos como Lamprea Explosiva, no había ningún plan y cuando empezamos de nuevo con el proceso ya no hubo vuelta atrás.

-En todo este tiempo han surgido multitud de propuesta que han engrosado y estirado el abanico de estilos que se hace en Galiza, ¿ha sido más difícil escoger qué proyectos formaría parte que en los anteriores discos? ¿Cómo se desarrolla el proceso de selección? ¿Existe para vosotros un nexo común entre todas las bandas más allá de su ecosistema?

(Rafa) Lo difícil no fue elegir a los grupos ya que había una lista de más de cuarenta, el problema es que en un vinilo solo cabían diecisiete de esos cuarenta. Hemos tenido en cuenta esta vez la presencia del gallego, ya que en el segundo volumen  se había quedado atrás y la cuestión de género, consiguiendo aumentar la cuota femenina. El nexo común es que es un ecosistema precario para la música libre, y los grupos desaparecen en un noventa por ciento tras dos o tres años de existencia.

(Cibrán) Yo no participé en el proceso de selección, pero pienso que el nexo común entre la mayoría de las bandas está en la manera en que asumen influencias musicales principalmente anglosajonas con una perspectiva gallega que se ve a veces en las letras, a veces en la actitud, a veces en el uso de la lengua, a veces en la manera de organizarse… yendo más allá del ejercicio de estilo. Creo que eso es lo que une bandas tan dispares como Pantis, Lamprea Explosiva, Boyanka Kostova o Dois.

-¿Cómo surgió la idea de crear Galician Bizarre? ¿Existía algún tejido cultural de bandas, sellos, público, etc. en los márgenes de la industria en Galiza en aquellos años?

(Rafa) La verdad es que la industria musical de la que se habla principalmente en la Xunta y foros afines no existe como tal, y hay que crear plataformas para defender la cultura en este país como es el GB, ya que lo que hacen esas instituciones es todo lo contrario, hundir lo poco que hay con adefesios como el “Son do Camiño” por poner un ejemplo.

(Cibrán) Industria hay, hay puestos de trabajo (normalmente precarios) alrededor de la música en Galicia y dinero mal repartido. Igual ese tejido cultural en los márgenes no tiene por que ser un tejido industrial, y por parte de las administraciones estaría bien dejar de poner trabas a ciertas prácticas y facilitar la acción de proyectos como centros sociales, asociaciones culturales… en las que se piensa la cultura como cultura y no como fuente de dinero, y en las que se trabaja desde abajo y no desde arriba. Creo que el Galician Bizarre está más en este ámbito.

-A grandes rasgos, y siguiendo un poco con la pregunta anterior, está claro que ese tejido cultural ha ganado en salud desde la salida del primer recopilatorio a este último, ¿cómo habéis visto vosotros ese cambio? ¿Creéis que las grandes ciudades siguen teniendo un papel excesivamente protagonista? 

(Rafa) El tejido del que hablas sigue ahí resistiendo heroicamente como el Liceo Mutante, pero otras iniciativas mueren por inanición como ocurrió con Porno. Hay una serie de personas y colectivos que no estamos dispuestos a ver caer, propuestas artísticas maravillosas aquí en Galicia. Estamos sanos pero no porque tengamos seguridad social para la cultura, es porque llevamos una vida saludable. Las ciudades se llevan la palma ya que en villas, pueblos y aldeas es todavía más difícil crear algo por el abandono y desapego al que se ven sometidas.

(Cibrán) Desde luego que las grandes ciudades tienen un papel excesivamente protagonista, e incluso dentro de las grandes ciudades el ‘Eixo Atlántico’ (A Coruña – Santiago – Pontevedra – Vigo) tiene demasiado peso. Hay mucha gente en el Galician  Bizarre que no es de la ciudad pero sí que montó su proyecto en la ciudad. De ese choque de universos salen cosas muy interesantes pero seguramente estamos perdiendo una perspectiva diferente que puede venir de las villas y del rural. Espero que cuándo presentemos el disco no nos limitemos a llevarlo a las ciudades y podamos llegar a los espacios que están haciendo programación regular fuera de los circuitos más evidentes y fuera de la cultura del gran evento o festival que no tiene continuidad el resto del año. Esto último pienso que es un problema importante, porque crea la sensación de que ese tejido cultural gana en salud pero tiene un aquel de burbuja: hay que preguntarse también por la calidad de los modelos culturales y no solo por la cantidad, y en ese sentido los espacios que promueven un modelo diferente, arriesgado y no basado en el dinero viven en la  incertidumbre permanente.

“Hay que preguntarse también por la calidad de los modelos culturales y no solo por la cantidad,y en ese sentido los espacios que promueven un modelo diferente, arriesgado y no basado en el dinero viven en la  incertidumbre permanente”

-Muchos de los grupos que integran los dos primeros recopilatorios no continúan en activo a día de hoy. ¿Hasta que punto es posible una supervivencia longeva de un artista en el circuito underground? ¿Qué importancia tienen las marcas en todo ello?

 (Rafa) Los grupos/artistas están abocados a la desaparición, lo triste es ver cómo quedan en el anonimato y que no sepas que un grupo de tu mismo pueblo hacía la misma música que escuchas ahora, años atrás. Solo la persistencia contra todo de propuestas como Emilio José o Nashgul, sobreviven. Por marcas si  te refieres a las de bebidas, la verdad, son un cáncer para la creatividad.

(Cibrán) Es posible seguramente la supervivencia longeva de un o de una artista en solitario (ahí tienes a Sr. Anido, por ejemplo). Las herramientas para hacer música son accesibles, sea un ordenador, una guitarra española o la propia voz, y pienso que cuando alguien quiere expresarse haciendo canciones tiene ciertas facilidades para hacerlo organizando su tiempo. Cuando se trata de una banda es más complicado porque la mayoría de la gente (y especialmente la gente joven) no tiene una vida profesional con condiciones buenas y claras: imagino que una buena parte de las bandas del  Bizarre que fueron separándose lo hicieron por no poder compatibilizar el trabajo con el grupo y no por agotamiento creativo. De hecho casi siempre sale algún proyecto nuevo relacionado, y ahí tienes varias sagas: Indómitos – FantasmageSelvática, Wild Balbina – Bifannah, Anenome – Jay, Telephones Rouges – Pantis… Si quieres profesionalizar el proyecto la supervivencia es mucho más complicada, y ahí pueden tener un papel las marcas para quien le interese. A mí personalmente me pone triste la manera en la que muchas empresas colonizan, banalizan y vacían de contenido algo que me parece tan puro e intenso como la música. Puestos a  recabar apoyos económicos es más interesante acudir al tejido social más próximo, cosa que hicimos con el  crowdfunding, donde además de las personas individuales tuvimos aportaciones de bares, locales o sellos que tienen afinidad con el proyecto. Un cartel de cualquier verbena gallega tiene aportaciones de bares, panaderías, empresas de construcción o lo que sea, y a lo mejor es más  sano que un festival que lleve el nombre de la marca y la clave hasta en un luminoso en el escenario.

-Con respecto a los grupos que forman parte de este tercer disco, ¿sentís que están más afianzados o profesionalizados que las bandas de los dos primeros recopilatorios en su momento? ¿Ha mutado de función el Galician Bizarre desde sus inicios hasta ahora?

(Rafa) Hay varios grupos semi-profesionales, quizás el disco haya basculado hacia allí, pero esto ayuda a dar presencia a otros menos conocidos. En cualquier momento, en un posible Volumen Cuatro, se puede volver a propuestas más arriesgadas y punzantes que las hay.

(Cibrán) No creo que la función del Galician Bizarre tenga que ver con la profesionalización. Si en alguno momento fue esa la intención no tuvo mucho éxito, porque puedes ver que no hay muchas bandas que vivan de su música entre los tres recopilatorios. Para mí la parte más interesante tiene que ver con crear comunidad entre nosotros, compartir experiencias, crear discurso (de ahí por ejemplo el proyecto del blog que iniciamos) y registrar lo que estamos creando en un momento determinado.

“En nuestra escena (como en cualquier otra) hay mucha gente que se expresa también en disciplinas diferentes a la música”

-Las portadas de los tres recopilatorios están hechas por artistas gallegos (Rubén Prol, Andrés Magán, Mar Catarina, Rubén Domínguez y Oscar Raña) ¿Cómo es la relación que mantiene GB con el resto de manifestaciones artísticas?

 (Rafa) La verdad es que la relación de la música con la autoedición gráfica y lo audiovisual siempre ha sido muy estrecha, teniendo en cuenta que esos artistas formaron o forman proyectos musicales: Pantis, Contenedor de Mierda, Cuchillo de Fuego, Fantasmage, Meus, Dois, Fluzo…

(Cibrán) En nuestra escena (como en cualquier otra) hay mucha gente que se expresa también en disciplinas diferentes a la música: dibujo, diseño, fotografía, audiovisual, literatura… es natural que se junten todas estas cosas cuando hay un soporte, como el disco, que puede darles cabida. En cuyo caso se trata de personas que, además, participaron en los  recopilatorios cómo músicos y músicas. La música es el elemento central del Galician Bizarre, pero en la comunidad que surge alrededor hay personas que  aportan mucho de diferentes maneras. Algunas son artísticas, como el diseño de carteles o los vídeos de promo que hicieron Rubén Domínguez y Sara Iglesias. Otras no, y ahí van desde echar una mano con las redes sociales o la gestión de prensa hasta montar algún concierto, prestar equipo, resolver dudas legales…

-Ya para acabar, ¿habrá alguna otra fiesta de presentación del disco aparte de la pinchada que hicisteis en el Café Bar El Muelle de Santiago? Ojalá pudieseis montar una maratón con todas la bandas.

(Rafa) Deberíamos de hacerlo, claro. Después de la fabricación del disco la intención es presentarlo en conciertos con las diferentes bandas. Que sean todas igual es complicado, ¡pero se intentará!