11.- James Room & Weird Antiqua

“Honest Man Blues”

(Autoeditado)

(POP) Convertir el heterodoxo y a veces difuso concepto de la música de raíces en todo un gigante de múltiples y robustas cabezas. Así se comporta James Room, por momentos más sureño, otros predicando negritud o enfundado entre una desatada electricidad. Tentáculos tan identificativos como complementarios al servicio de un trabajo de vigorosa crudeza en forma y fondo. Kepa Arbizu


12.- Elkano Browning Cream

“Bor Bor”

(Mamusik)

(JAZZ) Elkano Browning Cream lleva la mezcla en su mismo tuétano. El trío, de origen geográfico disperso (español, francés y británico), traslada al estudio las enseñanzas aprendidas en su vida nómada. Bregado en escenarios de todo el planeta, el suyo es un jazz impregnado de múltiples culturas: de África al Caribe, de Asia a Europa… un viaje sonoro alrededor del mundo. Javier Escorzo


13.- Serrulla

“1/4 Life”

(Airaka)

(POP) En Donostia están ocurriendo muchas cosas y una de las más destacables ha sido el disco de este joven, que vale más por lo que sugiere (de cara al futuro) que por lo que muestra. Eso sí, canciones redondas y altura de miras no le faltan en su disco debut, que versa en torno al paso del tiempo y al futuro. Folk, pop y melodías que aspiran al indie más mainstream. Xabier Doncel


14.- P3z

“Püzzle”

(3ok!)

(ELECTRÓNICA / BOSSA NOVA) El último disco de Javi Pez está formado por doce piezas; cuando las unimos, contemplamos el asombroso puzzle de su trayectoria musical. Obra variada y ecléctica en el mejor sentido de la palabra, se mueve con elegancia por la electrónica, la bossa nova o el jazz. Exquisito catálogo de filias y fobias, recomendable ejercicio de libertad absoluta. Javier Escorzo


15.- The Cherry Boppers

“For Dancers Only”

(Gaztelupeko Hotsak)

(SOUL-FUNK) Lograr un espacio relevante en la escena musical de nuestro territorio interpretando un compendio sonoro de corte instrumental que va desde el jazz al funk, sin duda revela la pericia en tal oficio de nuestros protagonistas. Sin atisbo alguno de desgaste, su espíritu afín a la época dorada del género y la incitación al baile siguen siendo una carta ganadora. Kepa Arbizu


16.- Madeleine

“Su Hura”

(Autoeditado)

(ROCK) En Donostia están ocurriendo muchas cosas y una de las más destacables ha sido el disco de este joven, que vale más por lo que sugiere (de cara al futuro) que por lo que muestra. Eso sí, canciones redondas y altura de miras no le faltan en su disco debut, que versa en torno al paso del tiempo y al futuro. Folk, pop y melodías que aspiran al indie más mainstream. Xabier Doncel


17.- Yellow Big Machine

“See You Next Time”

(Fiebre Amarilla Records)

(ROCK PAVIMENTADO) Cuando leas estas líneas la Yellow convertirá en premonitorio este título. El cuarteto de Bilbao ha pavimentado la influencia indie anglosajona de tercera generación entre los surcos de la escena de Euskadi, alzando el surrealismo y la distorsión como estandartes. Se van en su mejor momento alardeando de, nunca mejor dicho, verdadera independencia. ¡Que los entierren de pie! Álvaro Fierro


18.- The Lookers

“Real Things”

(Bloody Mary Records)

(ROCK) La evolución del grupo de Iparralde es la búsqueda de un sonido propio, de una personalidad cada vez más marcada que les otorga una mayor libertad de movimientos. Nico, Mikel y Charlie saben lo que quieren y con una media de 2 minutos por canción lo mismo se ponen punk, garaje, pop o indie 90s. A partir de ahora ya nadie podrá encapsularlos en un solo estilo. Jon Pagola


19.- Frank

“Atlas”

(Autoeditado)

(ROCK) A las postre este “Atlas” se ha convertido en el disco de despedida del grupo donostiarra. Un trabajo que incide en las maravillosas virtudes del cuarteto rock melódico con preciosistas guitarras arpegiadas, vibrantes baterías y la increíble voz de Sara Comerón al frente enlazando las melodías que desde una vertiente más pop ha ido ganado en intensidades rock. Jaime G. López “Desperdícios”


20.- Liher

“Tenpluak Erre”

(Autoeditado)

(ROCK) Crudo y poderoso, el nuevo disco de Liher bebe del rock pesado setentero pasado por el filtro de los 90, vía Stoner. La voz de Lide destapa el tarro de las esencias cuando despliega todos sus registros, entre los cuales destacan sus influencias negras, especialmente el Hard Soul. El mensaje crítico e inconformista unido a la potencia sonora los convierte en una bomba. Urko Ansa