El pasado jueves 24 de enero nos desplazamos a la capital de Inglaterra para asistir a una fiesta de presentación en la famosa discoteca Corsica en la que se anunciaron los nuevos planes de futuro para la colaboración entre la plataforma musical True Music de Ballantine’s y las famosas fiestas en streaming Boiler Room, una ampliación del acuerdo que los llevará a realizar una serie de fiestas para incentivar las escenas locales de música electrónica a lo largo del planeta. Nuestro redactor Raúl Linares viajó junto con un grupo de periodistas españoles para asistir a esta cita y ahora nos cuenta los pormenores de este viaje.


A lo largo del 2017 y 2018 las ciudades de Madrid y Valencia acogieron sendas fiestas a medias entre las plataformas musicales True Music de Ballantine’s y Boiler Room que acercaron a artistas de la talla de Maya Jane Coles y KiNK, quienes se encargaron de mostrar su música y habilidades tras los platos para los afortunados que consiguieron las entradas. Lo que parecía una colaboración puntual se ha convertido en toda una relación con visos de perdurar, algo que quedó patente en cuanto nos invitaron a la fiesta de presentación de la nueva temporada de True Music X Boiler Room en Londres, que constará de un tour a lo largo de este año por Rusia -donde se hará la primera fiesta -, Polonia, España y Sudáfrica. Esta colaboración no es nueva, ya que llevan unos cuatro años realizando fiestas conjuntas, pero en esta ocasión se adentrarán en la emergente escena rusa para mostrar algunos de sus mejores talentos, alguno de los cuales se acercó hasta Londres para mostrar su estilo y habilidades.

Tras un viaje sin problemas y el encuentro en el aeropuerto con los otros tres periodistas españoles, nos desplazamos hacia el barrio de Shoreditch para la comida con los organizadores y el resto de los periodistas que se acercaron desde diferentes puntos del planeta. El barrio lleva unos años en pleno proceso de gentrificación, lo que ha convertido sus calles en galerías comerciales al aire libre donde poder comprar ropa y cambiar tu estilismo en pocos pasos, además de degustar todo tipo de comidas en restaurantes de precios que suelen ser prohibitivos. Los periodistas comimos en uno italiano bastante aceptable con aspecto de no saber si te vas a ir con un buen palo en la tarjeta, y tras eso nos desplazamos unos cuantos metros al que sería nuestra base de operaciones, el hotel Ace, perteneciente a una cadena enfocada a la clientela hipster que surgió hace una década en Estados Unidos. Nuestra habitación contaba con un sofá bien grande donde poder sentarte a charlar con unos cuantos amigos y un tocadiscos donde poner alguno de los vinilos que habían dejado, mientras que en la habitación de otros compañeros te podías encontrar una guitarra y una flauta para dar una alegría a tus vecinos.

Una vez que dejamos los equipajes subimos a la última planta para asistir a la primera de las charlas que nos organizaron y disfrutar de las soberbias vistas de la ciudad que se veían desde ahí. Previa a la cata se realizó una interesante mini entrevista con el director de videoclips Rollo Jackson,  encargado de realizar el vídeo para la campaña de promoción. Durante la charla explicó en que se había inspirado para hacerlo y también habló un poco de su dilatada carrera, con momentazos como esas colaboraciones con gente de la talla de James Blake y Hot Chip, y con sellos de la talla de Warp Records. La cata en si comenzó con una breve historia de la marca Ballantines’, para continuar con la prueba de los diferentes tipos de whisky que distribuye la marca mientras nos contaban un poco sobre las características de los mismos. La experiencia terminó con un curioso juego en el que nos pusieron tres whiskies a probar sin decir cuales eran acompañándolo con diferentes tipos de música, y mostrando como afecta la música a la percepción que tenemos de los sabores.

Una hora de descanso para acicalarse y hacer que los vapores del alcohol se evaporasen y a continuación recogida en el hotel para desplazarnos en autobús hacia Elephant & Castle, concretamente a Corsica Studios, una de las discotecas más famosas de Londres ubicada debajo de las vías del tren y que en breve sufrirá una reforma que afectará a muchos clubs de la zona, obligando a echar la persiana a algunos de ellos. Para este evento reservaron la sala principal, equipada con un sistema de sonido excelente y en cuya cabina uno de los DJs de la Boiler se dedicaba a poner temas de balearic y leftfield para ir haciéndonos entrar un poco en calor.

Al rato la música fue bajando de volumen para dejar paso a la charla que mantuvieron Ildar Zaynetdinov AKA low808, dueño de Gost Zvuk – uno de los sellos de electrónica más respetados de Rusia – además de DJ y programador de eventos; DJ Olivia, residente del famoso festival Unsound y figura clave en la escena electrónica de Krakovia; la periodista Bwalya Newton, quien ha trabajado con Nike, Law o el Brick Magazine, y Kid Fonque, figura clave de la escena electrónica sudafricana. La conversación fue moderada por Julia Kisray de Boiler Room, quien fue recabando impresiones de las diferentes escenas que representaban estos artistas. Unas declaraciones que acababan casi siempre en el mismo punto, refiriéndose a una escena vibrante y enérgica con muchas cosas que decir, y apuntando a unos gobiernos a los cuales no les interesa volcarse con este tipo de expresión artística, centrados en formatos más convencionales que impiden a muchos jóvenes poderse dedicar en cuerpo y alma a lo que más les motiva y obligándoles a emigrar a otras ciudades donde la cultura está más considerada. Kid Fonque, por ejemplo, contaba que en Sudáfrica el Deep-House es un género que vende mucho y que es seguido por la mayor parte de la población, pero no se ve reflejada en los clubs, ya que las leyes son muy restrictivas y las sesiones y los propios clubs no suelen durar mucho tiempo abiertos.

Algo parecido explicaban Low808 y DJ Olivia, con la que pudimos charlar un poco más durante la posterior fiesta.  Ella nos contó un poco más sobre su historia como DJ, sobre cómo Cracovia es una ciudad con mucho turismo, que permite celebrar un festival como el Unsound, pero al ser un público que no es residente, no permite hacer una escena estable durante todo el año. También salió en la charla el típico tema de la mudanza a Berlín, de si merece la pena el dejar de invertir esfuerzo y tiempo en la escena local para intentar lograr mayor reconocimiento, a lo que ella respondió que de momento prefería quedarse en su ciudad para intentar crecer desde ahí y seguir apoyando y formando parte de un festival como el Unsound, capaz de juntar en una misma edición a artistas como Alva Noto o Blawan, uniendo música experimental y techno intenso en el mismo cartel.

Mientras tanto Low808 se dedicaba a caldear el ambiente con una selección y mezclas soberbias, que comenzó con un edit de folk muy marciano, paso por el hip-hop gangsta y acabó derivando en ramalazos de techno deconstruido mezclado con toques de dubstep y electro que nos hizo querer escucharle durante más tiempo y en una sala más llena de gente, y a ser posible algo más entregada, ya que los asistentes al evento fueron desconectando poco a poco de la sesión según las copas y la noche iban cayendo. Tomó el relevo de la sesión un inspirado Buttechno, cuyas producciones han recalado ya en sellos tan interesantes como The Trilogy Tapes, Citytrax e Incienso (dirigido por el gran Anthony Naples), y cuya sesión fue un viaje alucinado e intenso a través del techno, electro y EBM ignoto que hizo llorar de impotencia al Shazam y a nosotros nos supo a gloria, tanto por la selección como por la técnica y, sobre todo, por la sorpresa que nos llevamos al comprobar de primera mano cómo este productor va quemando etapas de una forma rápida y cogiendo fama de forma totalmente merecida. Un cierre de sesión que sirvió de broche perfecto para un viaje intenso en el que descubrimos nuevas sonoridades, talentos y sabores.