Tras una década de silencio, It’s Not Not, particular supergrupo con miembros de Dies Irae, Standstill, Tokyo Sex Destruction y The Unfinished Sympathy vuelven a encontrarse. Reunión ahora certificada con la aparición del disco, “Fool The Wise” (B-Core, 16).

 

En 2005, cuando los entrevistamos por la publicación de su segundo largo, “No Time For Jokes” (05), se describían como “rebel teenagers getting older”. Una década más después, It’s Not Not dicen que quitarían el “teenagers” de la sentencia y se quedarían con “getting older”. “Pero nuestro espíritu sigue siendo rebel, enfatiza entre risas su batería, Piti Elvira. It’s Not Not se formaron en 2004 reuniendo algunos de los pesos más pesados de la escudería BCore: Joel Rojas, que había sido el cantante de lo pioneros del screamo por estas latitudes Dies Irae; Raúl Sinclair, el cantante de Tokyo Sex Destruction aquí bajista; el también Tokyo Sex Destruction (y Standstill y Pupille y mil aventuras más) Rubén Martínez como guitarrista, y el guitarra de Standstill Piti Elvira aporreando la batería.

En la línea de coetáneos como The Robocop Kraus, Liars, The Dismemberment Plan o Hot Hot Heat, el cuarteto debutó con “Giving Everything” (04). Queriendo dejar claro que lo suyo no iba en coña, ampliaron su legado fonográfico con los notables “No Time for Jokes” (05) y “Bound For The Shine” (07). Y entonces, tan rápido como irrumpieron en escena, se esfumaron. “Dejamos de tocar en 2009 de forma natural”, recuerda Piti Elvira. “Nuestros otros proyectos estaban muy activos y con It’s Not Not ya llevábamos un par de años que no íbamos más allá de ‘Bound For The Shine’. Simplemente nos fuimos apagando”.

Diez años después, I’t Not Not vuelven a encontrarse, reunión a la que se ha sumado Éric Fuentes, cantante, guitarrista y eje creativo de The Unfinished Sympathy, ocupando la vacante dejada por Rubén Martínez. “La idea de entrar en el grupo implicaba tácitamente hacer canciones nuevas”, apunta Eric Fuentes. “En mi caso, la parte creativa de un grupo me gusta tanto como la de la de actuar en directo. Tenía muchas ganas de escribir canciones nuevas con ellos y explorar una manera de trabajar muy diferente a la que estaba acostumbrado hasta ahora”. En lo puramente artístico, como en sus referencias pretéritas “Fool The Wise” sigue conjugando hardcore y emo con la pista de baile, aunque ahora con un sonido más pulido y elaborado.