Lo bueno si breve dos veces bueno, dice el refrán, pero los 45 minutos que Princess Nokia nos regaló en la Plaza del Justicia supieron a poco. La nuyorriqueña abrió con los platos fuertes de 1992 Deluxe, “Tomboy”, “Brujas” y “Kitana” cantados sobre su propia voz, después de bautizar con Ambar a las primeras filas. La Iglesia de San Cayetano como único decorado, no necesitó nada más que su carisma para llenar el escenario. Vestida de blanco y detrás de unas gafas a lo Kurt Cobain, hacia la mitad del concierto se dirigió al público femenino en un español esforzado: “¡las mujeres al frente!”, recordando a Kathleen Hanna y Bikini Kill en los 90. Destiny Frasqueri o Princess Nokia se siente cómoda rapeando, “1992 me liberó” dice en una entrevista. Pero la artista de 25 años tiene tiempo para seguir creando su propio espacio. En 1992 Deluxe habla de Nueva York, de videojuegos, de cómics, pero sobre todo habla de sí misma: desde el hashtagueable ‘with my little titties and my phat belly’ en “Tomboy”, a la oscuridad emo en “Gothic Kid” ‘You have no clue to how I live / To foster care, abused as kids’ tema que cerró la actuación, antes del bis final. Nos quedamos con ganas de más.