No solo de vino viven ya los riojanos. La proliferación de citas musicales de los últimos años ha dinamitado el tópico geográfico y ha convertido a esta comunidad en una de las referencias nacionales dentro del panorama de festivales. Actual, MUWI y Fárdelej, entre otros, son ya encuentros obligados para todos los melómanos que apuestan por la mejor oferta de artistas y bandas nacionales, siempre acompañadas de una multitud de actividades diurnas en las diferentes localidades.

A Arnedo y su Fárdelej poco más se les puede pedir. Quizás una apuesta más ambiciosa en cuanto a programación de grupos (por qué no empezar a soñar con algún artista internacional) y algún que otro espacio creativo; pero siendo justos, la organización y accesibilidad son sus puntos fuertes, y algunas de las cuestiones más relevantes en los deseos del buen festivalero, especialmente cuando se viene de lejos.

Dos jornadas de música, acompañadas de diferentes actuaciones y sesiones durante el día, servían de aperitivo para un menú encabezado por Lori Meyers (viernes) e Iván Ferreiro (sábado). En la primera de ellas, los autóctonos Musgo, que ahora cuentan con su centro de operaciones en la capital, se encargaron de abrir boca. Con una alineación de tres, navegaron por las diferentes capas y texturas de su post-rock que encontró el primer punto álgido nada más iniciarse la actuación a través de una inspiradora interpretación del “Je t’aime moi non plus” de Serge Gainsbourg. Su apuesta musical no es easy-listening pero se presenta envolvente en varios momentos del directo. Los murcianos Viva Suecia fueron los encargados de tomarles el relevo, justificando una gira que ha colgado el cartel de “todo vendido” alrededor de la Península. “Los años”, “Acabaremos muriendo en ello” o “Permiso o perdón” fueron algunas de las canciones que se escucharon en el Arnedo Arena, pero sin llegar a alcanzar la intensidad de su reciente “A dónde ir”, el incontestable y coreado “Bien por ti” o una “Hemos ganado tiempo”, donde parte de la banda aterrizó desde el escenario hasta las primeras filas, sirviendo de cierre para una actuación que fue de menos a más.

Para cuando llegó el momento de Lori Meyers (foto superior y encabezado) el público yacía ya en perfectas condiciones y predisposición para el vendaval de hits de los granadinos. Es curioso cómo, sin apenas esfuerzo, los de Noni consiguen colocar tres o cuatro hits nuevos con cada disco editado, y buena cuenta de ello dieron canciones como “Evolución”, “Todo lo que dicen de ti” o “Siempre brilla el sol”, que sin duda se erige como la nueva “Emborracharme” del disco. Estaba el ambiente tan propicio que dio tiempo incluso al guiño local con “Sus nuevos zapatos”. Lo demás, es de sobra conocido. Éxitos, uno tras otro, comandados por “¿Aha han vuelto?”, “Luciérnagas y mariposas”, “El tiempo pasará” y un bis cerrado por la poco reivindicada “Corazón elocuente”, una “Zona de confort” desatada, y cómo no, “Alta fidelidad”, con Noni ya entregado a la masa.

Mechanismo fueron los encargos de dar el pistoletazo de salida a la segunda y última jornada grande del Fárdelej. Los madrileños hicieron valer su ‘The forlorn hope’, debut que contiene temas ensoñadores como “The proof of life”, “Home” o “Citizen’s arrest”, demostrando que no hay que irse demasiado lejos para seguir disfrutando de melodías pop accesibles. Los sevillanos Full tomaron el testigo en la segunda actuación del día y es de agradecer el entusiasmo que le pusieron. Canciones como “Distintos”, “Misión y funeral” o el cierre con “Privée” y “Quiénes somos realmente” levantaron el polvo de la plaza de toros de Arnedo previa visita de una de las mejores actuaciones del festival. Los zestoarras Grises (foto superior) funcionan como un reloj en lo que a energía se refiere y uno se pregunta por qué algunos siguen empeñados en encasillarlos en las horas bajas de la programación. “Formas” fue la encargada de abrir un directo incansable y plagado de canciones repletas de vitalidad como “la nueva no tan nueva, Laberinto”, “Cactus” o “Plástico eléctrico”. Mención especial para el recuerdo a las mujeres en “Wendy” y al “Animal” que muchos siguen guardando dentro en el tema que lleva el mismo nombre. Para cuando se dejaron caer “Parfait” y “Avestruz” más de uno sabía ya que había disfrutado del mejor concierto del festival.

Ante la posibilidad de que esto fuera cierto, Iván Ferreiro (foto isuperior) quiso competir como mejor sabe y desplegó un set de casi dos horas con lo mejor de su trayectoria. A pesar de que en ciertos tramos de su concierto la intensidad y conexión con la audiencia se mostraba desigual, el gallego se empleó a fondo por medio de temas como “El Bosón de Higgs”, “Canciones para el tiempo y la distancia”, “El viaje de Chihiro” o una hipnótica “Ciudadano A”. El tramo final estuvo capitaneado por “Extrema pobreza”, “NYC”, “Farsante” y un encandenamiento de éxitos de siempre con “Promesas que no valen nada”, “El equilibrio es imposible” y el cierre ampliamente coreado de “Turnedo”, que sirvió de conquista hasta de los más escépticos. Cycle cerraron la jornada reventando de beats el escenario de la plaza de toros de Arnedo con canciones como “You know the surface”, su recién estrenada “Three little piggies”, con la que pretenden volver al ruedo a lo grande, o las ya tradicionales “Saturday girl” y “Confusion”, que hicieron las delicias de los cuerpos con mayor aguante. Quinta edición para un Fárdelej que se asienta como cita ineludible en los inicios del periodo estival.