Vetusta Morla, a por la manita
VETUSTA MORLA
Fecha del evento:
jueves, 08 de diciembre de 2011
Redactor:
Cristina V. Miranda
Sala:
La Riviera
Ciudad:
Madrid
Pais:
España
Promotor:
Sin Determinar
Fotografo:
Juan Pérez Fajardo
Ayer se celebró el primero de los cinco conciertos con los que Vetusta Morla ha agotado entradas en la Riviera. Necesitarán toda la concentración del mundo si planean mantener la tensión emocional conseguida con el primero de ellos, pero esto no parece difícil para quienes han sido capaces de unir a fans de todo tipo y procedencia en torno a una propuesta que a priori no parecía llamada para el éxito masivo.
Sin necesidad de calentamiento previo, el público se entregó sin concesiones desde el primer ataque formado por "Los días raros", "Boca en la tierra" y "Cenas ajenas" al carismático liderazgo de Pucho. Alguien capaz de permanecer callado entre bolo y bolo para cuidarse una voz que quizás sea el instrumento más personal con el que cuenta de la banda. Sin más necesidad que una pandereta o una guitarra invisible de vez en cuando, Pucho ejerce de frontman y maestro de ceremonias manejando al público a su antojo en los coros, los aplausos y las ovaciones. Que no cesaron durante las dos horas largas que duró el concierto.
La locura se desata con "Copenhague" y "Un día en el mundo". Tanto da si escogen los temas de su último trabajo ("Maldita dulzura") como si recurren a clásicos como "Valiente", cada uno de ellos es recibido con tal voracidad que resulta difícil destacar un solo momento de clímax. Haciendo el esfuerzo, diríamos que ayer se produjo con "El hombre del saco", canción de la que acaban de estrenar videoclip y que en directo refuerzan con un bidón de gasolina que Pucho aporrea a su antojo. Llevamos más de una hora de concierto y no hay rastro de cansancio, la gente quiere más, pero se hace imprescindible relajar. De alguna manera lo consiguen con un mini set acústico compuesto por "Iglús", "Baldosas amarillas" y "En el río", esta última con la participación totalmente anecdótica de los componentes de Hola A Todo El Mundo.
Intuimos que esto se acaba pero Pucho no para, va de un lado a otro, se enreda con los cables, salta, jadea, aplaude, suelta alguna broma y, por último, se toma su tiempo para unos agradecimientos en los que no falta nadie. A él le toca ser la cara visible de una banda extremadamente cohesionada y eficaz en el escenario. Están satisfechos.
Si hace poco alguien polemizaba proclamando a Wilco como la mejor banda de rock del mundo, tras lo de ayer (y lo que está por venir) no parece exagerado afirmar que nos encontramos ante la banda de rock más importante de España. El misterio de cómo se pasa de llenar medio aforo en el café La Palma a reventar la taquilla de cinco noches en La Riviera se nos fue revelado en algún punto entre "Un lugar en el mundo" y "Mapas"; pero hay secretos que solo escucha el que quiere oír.
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