El artista lituano Tadas Maksimovas tenía que cortarse el pelo pero no se conformaba con hacerlo al uso: decidió que su cabello fueran las cuerdas de un violín y comprobar así cómo sonaba. Lo tuvo que realizar, claro está, con ayuda de un violinista, Eimantas Belickas, quien, sin cortarsela aún, puso su melena sobre el violín, posteriormente lo tocó y al final Maksimovas acabó completamente rapado. Este proceso y resultado puedes verlo más abajo.
“Las raíces de mi pelo son muy sensibles por lo que tuve que pedirle a Eimantas que no tirara del violín con demasiada fuerza. No me preocupaba por mi cabello pero sí por mi cuero cabelludo que lo quería mantener. Fue muy extraño, no por el sonido, sino por la forma que lo hicimos: la imagen de dos hombres de pie y uno de espaldas y el otro tocando un violín hecho con el pelo del otro mientras que aún seguía en su cabeza no es algo muy normal, ¿no?”, comentaba Maksimovas.
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