Wes Scantlin pasó un tiempo entre rejas el pasado miércoles por amenazar a su vecina con un mazo y una sierra de cortar madera.
Resulta que la vecina y presunta víctima es la artista electro-pop Sasha Gradiva. Según ella, Scantlin ya había atacado su casa en más de diez ocasiones y la policía ya había acudido otras veces, sin embargo fue esta vez que le detuvieron.
Gradiva cree que quizas él está celoso de la vista que ella tiene desde su casa. Dice que un día Scantlin puso en medio de su patio una gran bandera americana para bloquear sus vistas.
“La verdad es que no tengo tiempo para esto; si el proceso judicial no se resuelve rápido venderé la casa y me iré”.
pobre hombre