Virenque prosigue su viaje en el universo musical con este “Journey” (El Gringo Music, 2015), cuyo título le viene que ni pintado a un disco originado más allá de nuestras fronteras. La banda pamplonesa inicia un nuevo camino con este debut en formato largo, que reúne todo lo mejor del rock genuino del de antaño. Un álbum que huele a evasión, como un domingo perdido por el monte, como un Richard Virenque apretando al final de la etapa. Hablamos con Eneko Z., voz y guitarra de la banda.

Pregunta obligada, ¿por qué Richard Virenque?
Buscábamos un nombre que aunase algo que tuviéramos en común y, en este caso, fue nuestro escaso amor por el deporte. Volviendo de un ensayo, un ciclista nos adelantó y empezamos a recordar las somníferas etapas del Tour de las tardes de julio, lo que derivó en una absurda discusión por ver cuál era el ciclista más, por así decirlo, rockero. Al final Richard Virenque ganó a Marco Pantani, por poco.

¿Cómo ha sido el viaje entre “Foundations” y este “Journey”?
Ha sido un viaje muy provechoso y nuevo para nosotros. Aunque grabamos “Foundations” a mediados de 2012, me fui a Bolivia (Eneko Z., voz y guitarra) poco después de grabar, e Iker (batería) se marchó a Madrid, ambos por algo más de medio año. Nos vimos en la primavera del 2013 aun sin presentar el EP, lo que nos dio tiempo para buscar conciertos. Conseguimos, a parte de todos los bolos a lo largo de Euskadi y Navarra, tocar en Lleida, Zaragoza, Madrid, Logroño, Santander, Alcalá de Henares… Para nosotros fue importante y positivo porque con los grupos de los que veníamos no habíamos probado suerte en el resto del Estado. Fue una experiencia que nos ha hecho conocer a gente cojonuda, dar bolos memorables y hacer que haya más gente interesada por nosotros.

Abrís el disco con “1043 days away”, ¿qué ha pasado durante ese tiempo? ¿Sois tan optimistas con este “Journey” tal y como reza la canción?
En el momento en el que grabamos esa canción habían pasado exactamente 1043 días desde el primer ensayo de Virenque. Afortunadamente, la melodía del estribillo quedaba igual de bien si hubiésemos grabado una semana antes o después (ríe). En cuanto a lo del optimismo, esta canción habla de la montaña rusa emocional que es muchas veces estar en un grupo. Es fundamental ser constante, pero el ánimo te puede acompañar o no. Por ejemplo, un día una canción te puede parecer lo mejor que has creado nunca y otro día dudas acerca de si estabas borracho cuando la compusiste… La estrofa sube y baja entre esos dos estados antagónicos. Respondiendo a la pregunta, nosotros, como dice el estribillo, sabemos que lo mejor está por venir.

En “Journey” (canción) decís algo como “afortunados los que viajan a pesar de estar quietos”, ¿es este un disco de viaje interior más que exterior?
“Journey” hace referencia a dos conceptos distintos. Por una parte, muchas de las canciones fueron compuestas durante mi viaje a Bolivia. Además, casi todas las letras hacen referencia a viajes, aunque sea literalmente. Por ejemplo, en “Caribbean Clouds” hago un repaso a algunos de los lugares más interesantes que he visitado a lo largo de mi vida. De hecho, la palabra “Journey” aparece en casi todos los textos. Por otra parte, está el concepto de la frase que mencionas. Siempre hemos pensado que en ocasiones la música es una herramienta que puede permitir evadirte de todo y hacerte viajar, escuchando la canción concreta en el momento idóneo. El tema “Journey” nos transmitió eso cuando lo compusimos y de ahí el nombre.

“No componemos pensando en hacer algo que se parezca a un determinado estilo”

En “Foundations” trabajasteis con Iñaki Llarena y en este álbum os habéis ayudado de Víctor Sánchez, ¿qué destacarías de cada uno de ellos? ¿Ha servido para marcar diferentes etapas?
Partiendo de que ambos son excepcionales, cada uno destaca en cosas diferentes. Iñaki es lo que se conoce como un productor. Es una persona muy implicada y motivadora. La ventaja de grabar con él es que desde el momento en el que se mete en el proyecto el grupo pasa a tener un miembro más. Trabaja mucho con la materia prima que trae la banda al estudio y aporta esa visión externa que muchas veces necesitan las canciones. Es de agradecer que haya alguien así por estos lares. Por su parte, Víctor tiene una facilidad técnica increíble. Sabe ajustarse perfectamente al sonido que buscas y lo logra con mucha holgura. Una vez escucha las canciones y las intenciones, sabe perfectamente cómo, con qué y dónde grabar para que suenen tal y como se pretende. Como ejemplo; hay una parte en el final de “Bolivia” donde hay 5 guitarras a la vez sonando. Recuerdo decirle a Víctor “quizá sean demasiadas como para que se distingan bien” y que él dijera “tranquilo, empastan bien, tienen sentido y voy lograr que suenen”…y lo consiguió. Creo que las etapas las han marcado más las canciones que la persona que estuviera detrás de los mandos. Evidentemente, el toque personal de cada uno se nota, pero al final son las canciones las que hacen que los discos formen parte de dos etapas distintas.

Hacéis un tipo de rock muy genuino, incluso atemporal en cierto modo, ¿de qué forma os influye el estilo de música o tendencias del momento?
Para mí las influencias se van sedimentando desde los primeros grupos que oyes de crío hasta lo que oyes a día de hoy. Lo que quiero decir con esto es que, por mucha música nueva que escuchemos, seguramente los quince años anteriores oyendo otras cosas resultan más decisivos a la hora de componer. No componemos pensando en hacer algo que se parezca a un determinado estilo, simplemente nos juntamos en el local con una idea que surge en casa y la vamos desarrollando. Creo que no sería honesto si no lo hiciéramos así.

¿En qué bandas os fijáis o que sirven de influencia para vuestra música?
Creo que se puede diferenciar lo que te influye de a qué te suenan las canciones una vez están acabadas. En cuanto a lo primero, la música rock y metal (los tres venimos de haber tocado durante años en grupos de metal) de finales de los 90, tanto porque aprendimos a tocar oyendo esa música como porque crecimos con ella, al margen de que escuchemos muchos otros estilos. Como ejemplos, Sunny day real state, Refused, Placebo… En cuanto a similitudes, como muchos otros grupos, cuando estamos desarrollando una canción le ponemos el nombre de un grupo al que nos recuerda. En este disco hay temas a los que les pusimos nombres como Wolfmother, Dinosaur Jr… aunque luego una vez las grabas siempre cambian respecto a lo que oías en el local de ensayo. En directo hemos oído a gente buscarnos parecidos con grupos como Thursday o Texas is the reason (salvando las distancias, supongo), así que no voy muy desencaminado.

¿Cuáles son las canciones de este disco que mejor definen el sonido de Virenque y el momento que vivís?
Musicalmente diría que temas como “In debt” o “All about bringing up a swine”, donde el componente instrumental tiene mucha importancia aunque sea muy simple (al ser tres en directo, tenemos que aprovechar al máximo nuestros recursos) y los estribillos son contundentes.

¿Qué planes futuros tiene la banda? ¿Hay algo concretado en directo?
Ahora mismo estamos preparando los conciertos que vienen a partir de primavera, que son unos cuantos. Vamos a tratar de visitar los máximos sitios posibles. Las fechas las daremos a conocer muy pronto, así que animo a la gente a estar pendiente a través de las redes. Por otra lado, tenemos un proyecto audiovisual que desarrollaremos en abril en el cual contaremos con la colaboración de unos cuantos amigos. Pronto también daremos más información al respecto, pero es algo que nos tiene muy ilusionados. Del mismo modo y para terminar, en los huecos libres que tenemos nos dedicamos a componer los temas del próximo disco, que si todo va bien, esperamos grabar a finales de año.

Próximas fechas de conciertos:

  • 5 abril – Sala Katxetas (Estella)
  • 13 mayo – Sala Xurrut (Gorliz)
  • 14 mayo – Sala Cavas (Pamplona)