Eduardo Cabra (Visitante) y Vicente García han unido esfuerzos creativos para presentar uno de los trabajos más vanguardistas, y arriesgados del año. Se trata de Trending Tropics (Sony, 2018), un taller de producción en el que estos dos artistas, en vez de ser las figuras frente al escenario, le otorgan protagonismo a un robot de nombre Elle para enmarcar una propuesta estética que describe lo que puede ser la interacción social en estos días, en la que se habla sin tocarse y se conoce sin verse.

La hiperconexión mezclada con una desconexión. Detrás de este concepto en el que pretenden representar “la música sin rostro en la época de selfies”, intervienen numerosos colaboradores como son Li Saumet (Bomba Estéreo) Guille Galván y Pucho (Vetusta Morla) Ziggy Marley, Ana Tijoux, iLe, Carlos Alomar (guitarrista de David Bowie), entre otros. Ante la duda de cómo puede sonar Trending Tropics, Elintelné, primer sencillo de este proyecto, nos entrega una pista: prevalecen los sonidos y ritmos afrocaribeños junto con la experimentación electrónica. Conversamos con estos dos artistas acerca del proceso creativo detrás de Trending Tropics, así como del camino musical que recorrieron antes de llegar a este trabajo, que verá la luz el 19 de octubre. El debut en vivo de esta innovadora propuesta será en España durante el mes de octubre. El 22 tocarán en la Sala Apolo (Barcelona), el 24 en la Sala Cool Stage (Madrid) y el 25 en el BIME Live.


¿En qué momento empezó la relación musical entre vosotros?
(Eduardo) Fue para el proyecto de A la mar (Sony 2016), un trabajo solista de Vicente en el que los dos apostamos y confiamos mucho. La relación surge de la admiración al trabajo que nosotros veníamos haciendo, fue algo muy orgánico, y que simplemente se fue dando. En A la mar estuvimos seis meses trabajando y fue un disco que se luchó mucho. No hay que entrar en detalles pero fue un disco que se luchó. En términos creativos estábamos super claros, pero tuvimos que defender ese trabajo dentro de la industria. Es un disco que es tan poderoso que se coló a través de todo. Nos estaban diciendo hace poco que es un disco que va en crecimiento constante y que la gente sigue conectando con ese disco, ha sido una cosa nítida, chévere, se ha ido regando de una manera orgánica, de la misma manera en que nosotros empezamos a trabajar juntos. Y de esa buen sabor que nos dejó A la mar pues dijimos “Vamos a hacer un proyecto paralelo en el que simplemente trabajemos como productores en equipo lanzando música, colaborando con otros artistas”. De ahí nació Trending Tropics. Todo ha sido muy orgánico.

¿En qué momento empezó a gestarse el proyecto de Trending Tropics?
(Vicente) En ese trabajo de A la mar nos dimos cuenta, primero, que es un disco que tenía un universo y un ecosistema, pero teníamos también interés de hacer otro tipo de cosas. Nos nacía mucho trabajar con música electrónica, y a partir de ahí dijimos “Coño, vamos a hacer un disco que vaya a partir de sintetizadores, de samplers”, y así empezamos a proyectar esa idea de Trending y a edificar el disco que después fue nutriéndose de otros conceptos como el folclor, unido a la tecnología, empezamos a crear ese contraste. Siento que sigue evolucionando el concepto. Cada vez encontramos nuevas esquinas que se amarran muy bien a ese reflejo de lo que somos hoy en día. En mi caso como compositor también quería explorar y ser más fiel a mi personalidad como consumidor de la música. Yo sentía que tenía muchos intereses por otras corrientes como la música electrónica, pero nunca lo había podido plasmar eso en trabajos, y eso fui modificándolo en todo el trabajo de este disco.
(Eduardo) Esto es muy orgánico, se sale del lado latino en el que todas las semanas hay nuevas colaboraciones, y unas en las que de cierta manera son estratégicas, en las que uno agarra el público de uno, y el otro agarra el público del otro, y entonces los dos hacen una canción, entonces como que es toda una estrategia para que se compartan los públicos y sus followers.

“Me interesa muchísimo seguir haciendo discos. Creo que hay un discurso importante en cada disco, y una foto de lo que uno vive y quiere reflejar, y para mí eso es la música, y para eso yo hago música”

¿Cuál es el concepto detrás de Trending Tropics?
(Eduardo) La fuerza del proyecto proviene del concepto. Todo está dentro del marco de que el futuro ya pasó y que es música sin rostro en la época de selfies. Y lo presentamos dentro de un viaje, en el que estamos viviendo una distorsión de lo que pensábamos iba a ser el futuro. Presentamos una realidad que está ahí. La hiperconexión mezclada con una desconexión. Por eso el video y el tema de Elintelné, aunque simplemente se está presentando no se está criticando. Nosotros como adictos y como personas que estamos conectados, simplemente presentamos una visión.
(Vicente) Más que presentar el futuro como tal es mostrar como la sociedad está reaccionando a ese futuro y a esa conexión constante, y como paradójicamente estamos muy conectados pero no hay tanta comunicación directa entre los seres humanos. No es una crítica, es solo decir “Wow, que curioso, mira a donde ha llegado la humanidad”. Queríamos fotografiar eso.

¿Cómo creen que el público va a recibir esta propuesta?
(Eduardo) Creo que el sonido que ahora mismo se está comercializando va en una dirección, y propuestas como esta de Trending Tropics van en otra. Sin embargo, yo creo que el terreno está fértil para una propuesta como esta, para que salga y la gente lo acepte. Cuando nosotros trabajamos A la mar, tratando de ser objetivo, siento que fue un proyecto super comercial pero genuino también. Cuando se terminó, un sector no lo aceptó, pero nosotros seguimos luchando porque confiábamos en el proyecto, y nos apoyamos, y lo echamos adelante. Aquí no estamos hablando de nada artístico, estamos hablando de la industria, del negocio, pero como confiamos tan cabrón en el proyecto lo empezamos a mover porque sabíamos que sí iba a conectar con la gente. La gente conecta con proyectos que son genuinos, es un hecho. No es que esto dure un mes y desaparece. Nosotros apostamos por un proyecto que conecte, se mantenga y perdure, es lo que tratamos de hacer. Eso es lo que nosotros apostamos, creo que tenemos ese denominador común de apostar a cosas que sean duraderas y que sean genuinas, y de repente, si algo no “trippea”, no nos gusta, no seguimos, porque es seguir ese calorcito, y ese dolorcito que te dice el pecho que por ahí es el camino. Seguir el instinto. Mucha gente tiene ese instinto, pero lo manifiesta de diferentes formas y lo siente con diferentes cosas. Nosotros lo tenemos como una manera de trabajar. Primero con A la mar, y ahora con esto de Trending, y en general, es seguir ese instinto, y comunicarlo, y hacer crecer las cosas a partir de eso, pensando que va a ser un proyecto que va a perdurar y que va a ser duradero.

Según esto, ¿Defienden aún la idea de hacer un álbum por encima de la tendencia actual de lanzar sencillos con muy alta frecuencia?
(Eduardo) Apostamos al disco. A la mar, el proyecto de Trending, o por ejemplo La lucha de La Vida Boheme, viven dentro de un marco, dentro de una idea, y dentro de un concepto. Eso es lo bueno del disco.
(Vicente) Yo creo que también tiene que ver mucho con lo que uno observa y a lo que a uno le interesa en términos musicales. Investigar la música vieja de nuestros países te hace ver que fue lo que perduró en el tiempo, tú ves discos que salieron hace treinta o cuarenta años y son una joya, y uno empieza a ver por qué, y empieza a investigar que hay un trabajo conceptual detrás, y eso es lo que uno admira, y al final, lo que uno trata de hacer. A mí me interesa muchísimo seguir haciendo discos, yo creo que hay un discurso importante en casa disco, una foto de lo que uno vive y quiere reflejar, y para mí eso es la música, para eso yo hago música.

¿En algún momento pensaron que se trataba de una idea muy arriesgada?
(Eduardo) Es una responsabilidad hacer lo que uno cree que es lo correcto, así se esté equivocando, simplemente hacerlo. Yo creo que el terreno está fértil para propuestas como Vicente, como Trending, o La Vida Boheme. Son propuestas que arriesgan, y todo suena de una manera, este es un momento importante para la diversidad. A mí me parece insólito que cuando se presenta el internet como un método de distribución, yo tenía entre 20 y 23 años, estaba Napster, Kazaa, Audio Galaxy, era como entrar en un mercado de pulgas y ver toda esta cantidad de música increíble, para mí fue un crecimiento brutal, pero todo el asunto de la distribución digital ha convertido a la música en algo que tiene un mismo sonido, y una cosa es organizar el asunto del negocio y otra es que todo suene de una misma manera. Yo creo en la diversidad, y en que hay que disfrutar los proyectos, la gente también recibe eso. Ese disfrute creo que también es muy importante.
(Vicente) A pesar que uno se nutre mucho de la música caribeña con este proyecto queremos mostrar otra perspectiva de lo que está saliendo como música caribeña o latina. Queremos ser más raros, que se toquen otros temas, que no hable de la noche y de la fiesta. No nos sentimos parte de ese boom de la música urbana latina, simplemente estamos aquí haciéndolo diferente desde otra perspectivas. Usando los mismos recursos, los mismos ritmos y fusiones, pero convirtiéndolas en otra cosa. Esta propuesta va por otro lado.

Vicente, ¿cómo ha resultado tu experiencia de artista viviendo en Colombia?
(Vicente) Quería evadir ir a Miami a tratar el sueño de la música, me interesaba mucho más quedarme en Latinoamérica y seguir trabajando a mi ritmo y a mi manera. Desde que saqué Melodrama empecé a visitar Colombia, realmente sentía una conexión importante con el público colombiano, y empecé a conocer muchos músicos y artistas, y sin pensarlo mucho me fui a probar suerte, y esto ha significado para mí un crecimiento enorme, tanto en lo profesional como en lo personal. Me fui a vivir solo por primera vez de la casa de mis padres, empecé a trabajar ya más consciente y más responsable en mi música, en la composición, y nada, no lo planifiqué tanto, y ya llevo cuatro años y medio. He aprendido mucho de los músicos y artistas colombianos. Si no me hubiese ido a Colombia no me hubiese atrevido a hacer un disco como A la mar porque precisamente en Colombia empecé a ver como se valoraba el folclor, y a partir de él se hacía música nueva, y eso empecé a verlo allá. Aunque si tenía esa curiosidad por el folclor de mi país no sabía que iba a hacer con esa información y en ese momento conozco a Eduardo, y empezamos a buscar ese sonido de lo que terminó siendo A la mar, y aunque sea un disco muy caribeño y muy dominicano no creo que desde República Dominicana lo hubiera hecho. Si investigué y viajé mucho por los campos en la composición, pero el discurso del álbum, tuvo mucho que ver con el estar lejos de mi país, con sentirme más dominicano que nunca. Eso se fue reflejando en lo que quería mostrar al público.

“No nos sentimos parte de ese boom de la música urbana latina”

Eduardo tu vienes desarrollando una importante carrera de productor, ¿Podrías contar un poco sobre ese trabajo que vienes realizando?
(Eduardo) El trabajo que se ha hecho de producción ha sido con bandas como Monsieur Periné Caja de música (Sony 2015) y Encanto tropical (Sony 2018), con Silvina Moreno que hicimos Sofá (Sony, 2017), con Chambao Nuevo ciclo (Sony, 2016), y La Vida Boheme con La lucha (Independiente, 2017). Ha sido mucho trabajo en los últimos tres años, pero creo que me di también el gusto de trabajar exclusivamente en el asunto de producción porque era algo que llevaba años con ganas de hacerlo y me lo he disfrutado. Ahora, con Trending Tropics veo que quiero dedicarle parte de mi tiempo a la producción, y también trabajar en propuestas como estas. La idea es encontrar el balance entre el estudio, que es un trabajo super nítido pero también complicado por las horas que uno invierte, es muy solitario, de estar mucho tiempo encerrado. Empecé a tocar en la calle desde los 15 años con banditas allá en Puerto Rico y pensé que ya había cumplido la cuota, pero nada, yo creo que el balance está entre producir y trippearse los shows en vivo.

Vicente, has hablado de lo que representó el trabajo de A la mar en términos creativos, pero ¿Qué ha significado para ti trabajar con Eduardo?
(Vicente) Para mí Eduardo significa un antes y un después. Cuando lo conocí solo había sacado un disco y de hecho estaba casi quitándome, no sabía que iba a hacer con mi música. Componía, no paraba de componer, pero yo no sabía cómo empaquetar eso que me interesaba del folclore, y creo que en el momento en que conocí a Eduardo empezaron a aclararse todas esas dudas que tenía y empecé a entusiasmarme de nuevo con el hecho de ser cantante y de ser artista. Después de ahí ha sido un aprendizaje constante en la composición, en la producción, en el trabajo en el estudio, en el trabajo en vivo. Para mí ha sido una pieza clave de lo que hoy puedo disfrutar y sigue en ascenso ese crecimiento. Realmente a través de Eduardo volví a entender y a querer la música.

Una vez presenten el álbum de Trending Tropics, ¿cuál será el camino que tome este proyecto?
(Eduardo) Trending puede ser un proyecto que apadrine a otro músico, por ejemplo Trending haciéndole un disco a Tego Calderón, que sea un trabajo de colaboración, o posiblemente sea el único disco que saque en la historia, o puede que estemos haciendo singles por cinco años. Tenemos ese signo de interrogación ahí latente y lo disfrutamos. Por ejemplo este trabajo lo realizamos con muchas coas pasando a la vez, hubo muchas pausas, estuvimos en esto más de un año. Pero fue una temporada en la que fuimos dejando ideas y ahí está.
(Vicente) La idea es también defenderlo en el escenario, en lugares en que nosotros podamos coincidir.(Eduardo) Tendremos que buscar el balance entre lo que esté haciendo Vicente, el trabajo que yo tenga de producción, y sobre eso que podamos coincidir. Es también defenderlo, lanzarlo y poder defenderlo.