MUCHAS COSAS HAN CAMBIADO DURANTE LOS ÚLTIMOS MESES PARA LOS CHICOS DE THE PROMISE RING. SIN IR MÁS LEJOS SE HAN CONVERTIDO EN QUINTETO, HAN CAMBIADO DE DISCOGRÁFICA Y HAN EDITADO UN NUEVO DISCO, “WOODWATER” (ANTI/EPITAPH/MASTERTRAX, 02), A AÑOS LUZ ESTILÍSTICAMENTE DE SUS PREDECESORES. DESCUBRAMOS AQUÍ EL PORQUÉ DE LA MUTACIÓN.

Davey VonBohlen acaba de superar su enfermedad, aunque sigue teniendo que pasar de vez en cuando por el quirófano. Quizás por eso los nuevos The Promise Ring suenan más adultos, quizás porque la vida ha sido dura para el cantante y guitarra del grupo, quizás porque sus miembros no son tan jóvenes como en los tiempos de Cap´n´Jazz o None Left Standing, ni siquiera como cuando firmaron su tercer largo, el excelente “Very Emergency!” (Jade Tree/Tralla, 99) o porque dos son nuevos (Ryan Weber, bajista, y BJ Sidel, teclista). Puede que su nueva orientación tenga alguna relación con la filiación songwriter de VonBohlen al frente de Vermont, pero poco importa. El caso es que en “Woodwater” guarda más relación con Death Cab For Cutie que con los Promise Ring de pasos anteriores. VonBohlen está de acuerdo, sobre todo porque es de un evidente que asusta. Por eso entra perfectamente en la escudería Anti, ya saben el subsello de Epitaph en el que han publicado Tricky y Tom Waits, y por eso lo ha producido en Inglaterra Stephen Street (Blur, Smiths, Morrissey…). Ahora, antes de entrar en la conversación, les resumo el sentido de esta entrevista. El disco mola, pero molaban más antes (ya saben, la típica actitud del fan decepcionado porque ´su´ grupo cambia de orientación). Empezamos con lo del cambio de orientación. “Está claro, pero no es algo en lo que hayamos pensado demasiado. Empezamos a trabajar todos juntos y vimos que ya no nos interesaba lo que habíamos estado haciendo. Imagina que bajas cada tarde a la tienda a comprar una Coca-Cola, estará bien durante una semana o más, pero después…”. Los motivos quedan claros, pero será difícil aceptar el cambio, más que nada porque juegan en otra división ciertamente alejada de ellos mismos. “Nos hemos olvidado totalmente de cómo sonábamos antes porque ahora sentimos que, ahora, estamos haciendo algo bueno y excitante. No echamos la vista atrás porque lo que veríamos ya no nos interesa a ninguno. Cuando empezamos a trabajar después de un buen descanso, nos metimos en los nuevos temas con tranquilidad y vimos hacia dónde se dirigían espontáneamente. Fuimos a un estudio local y grabamos seis canciones, tres de las cuales sonaban exactamente igual a las versiones que hicimos con Stephen. Teníamos algunas ideas que no estaban del todo claras, las de esas tres canciones que han quedado fuera, no estaban demasiado trabajadas y seguramente sonaban algo estúpidas”. De todos modos, las particulares letras de VonBohlen siguen situándose en una coordenadas similares (tomen la de “Stop Playing Guitar” –el tema más resultón del disco- o “Bread & Coffee” como ejemplo). “En los textos solamente hay pequeños ajustes y no creo que existan muchas diferencias con los temas que trataba antes, aunque lo ahora lo haga de forma algo distinta. ¿Vermont? Sí, con ellos bromeo un poco más. Los textos son un poco más irónicos, aunque las situaciones puedan ser tan cotidianas”. Lo que si queda claro es que The Promise Ring renuncian a luchar contra Jimmy Eat World o The Get Up Kids, pasa pasar a jugar en una liga más indie. Ahora gustarán más a quienes disfruten con –salvando las distancias- Flaming Lips, Pinback, John Vanderslice, Death Cab For Cutie, incluso si me apuran Pedro The Lion. No sé, aún estoy intentando centrarme. Yo suelto la liebre y ustedes la pillan cuándo les vaya bien. “Espero que no hayamos salido de un sonido encasillado para caer en otro lugar parecido. Estamos buscando un camino propio y no pretendemos seguir el camino que puedan tomar otros grupos. Para nosotros sería fácil escribir canciones pop con guitarras y conseguir más repercusión como Jimmy Eat World, pero no buscamos eso. El emo se ha convertido en algo realmente grande, pero quizás en dos meses nadie quiera saber nada del asunto. Nosotros nos sentimos realmente felices de hacer lo que estamos haciendo ahora y no hay más”. Lo que no tengo tan claro es que en Epitaph, bueno en Anti, estuviesen buscando precisamente a un grupo como ellos. Más que nada porque las posibilidades comerciales no están tan claras. Vamos, que buscaban a los Promise Ring de “Very Emergency”. “Estoy convencido de eso (risas). Epitaph quería a los antiguos Promise Ring sin saber que habíamos cambiado de estilo, de formación, de expectativas… cuando hablamos con ellos por primera vez les avisamos de lo que estaba ocurriendo con nosotros y les prometimos presentarles canciones nuevas. Cuando lo hicimos se volvieron locos con los temas y cuando tuvieron el disco entero en sus manos nos dijeron ´¡whoah!´. Sé que Epitaph llega más a público hardcore, pero si hemos decidido trabajar con ellos en Anti es porque necesitábamos una distribución mayor y más facilidades para que la gente pueda escuchar nuestra música en Europa. El sello anterior tenía buena distribución en los Estados Unidos, pero no era muy popular en Europa, además queríamos más dinero (risas)… bueno, no más dinero, sino más dinero para poder grabar el disco que queríamos”. Pues deseo cumplido. Ahora solamente falta descubrir cómo se desenvuelven con los nuevos temas sobre el escenario. Porque girar, girarán. “Hemos tenido que suspender actuaciones en el pasado, pero solamente me queda una operación sin demasiada importancia, así que no creo que haya problemas en ese sentido. Esperamos poder girar por los Estados Unidos y también por Europa, iremos antes con Jimmy Eat World, pero si puedo hacerlo vamos a girar todo lo posible para presentar el disco”.