The Niftys, rock en estado puro desde Albacete. Acaban de presentar su segundo álbum, “Sweet Bloody Trip” (Autoeditado, 2019), y ya están en la carretera para dejar fluir toda su energía sobre los escenarios. Al final de esta entrevista tienes las próximas fechas de su gira.

Vamos con la primera en la frente: ¿Cómo se logra no parecer rancios y viejunos y hasta sonar auténticos haciendo rock and roll en pleno siglo XXI?
Empezar una entrevista partiendo de que sonamos auténticos es la hostia. Probablemente sea lo que más mola que te digan si tienes una banda. No tenemos muy claro por qué sonamos así. Aunque debe tener mucho que ver con que no nos ponemos límites y hacemos las canciones que nos salen de dentro, sin pensar en hacer un tema de un estilo concreto u otro, cosa que tampoco nos planteamos cuando formamos la banda. Ser consumidores de todo tipo de música y venir cada uno de tocar estilos muy diferentes dentro del rock hace que todo lo que nos influye se filtre en nuestro sonido.

El rock ni se crea ni se destruye, solo se transforma… ¿ese es el secreto de The Niftys?
Exacto, como buena energía que es la música es libre, al margen de la opinión de cada cual. El rock está ahí, nunca se destruirá y está para usarlo de la forma que se quiera. Se puede ser purista y transportarlo o se puede experimentar con él y transformarlo. Pero el secreto está en sentirlo y disfrutarlo.

En ese sutil equilibrio entre lo clásico y lo moderno os movéis con destreza y potencia para resucitar un género hegemónico al que nadie ha conseguido desbancar desde su irrupción hace ya más de setenta años. ¿A la felicidad siempre por el rock?
Si el rock no existiera nuestras vidas serían un coñazo. Y las de muchos otros también. El rock te hace sentir vivo, te produce emociones fuertes, cala hondo y perdura en el tiempo. No tiene un carácter pasajero o temporal. Se convierte en una forma de vida. Por eso, aunque lo intenten las radiofórmulas, nadie lo desbancará.

En vuestro sonido manda el rock and roll en el que se filtran sonidos de garage, rockabilly, blues, stoner o incluso punk. ¿De qué porcentaje de cada estilo estamos hablando?
El porcentaje de estilos que componen la fórmula de nuestro sonido es algo que fluctúa en función del euríbor y la prima de riesgo (risas). Si cogemos el sentimiento del blues, la elegancia del rock and roll, la contundencia del stoner, la actitud del punk y le añadimos la sinvergonzonería del garage y la sutileza del soul obtenemos el principio activo que encapsulamos en forma de canciones.

“El rock está ahí, nunca se destruirá y está para usarlo de la forma que se quiera”

A la hora de componer los temas y las letras, ¿trabajáis todos? ¿Cómo es vuestro proceso compositivo habitual?
Trabajamos todos. Por lo general, alguno trae una idea o boceto inicial y a partir de ahí empezamos entre todos a darle forma. Vamos probando estructuras, proponiendo cambios, dando ideas de lo que nos transmite para la letra, etc. No se descarta nada sin haberlo probado antes, por rara que sea la ocurrencia. Nunca damos un tema por cerrado hasta que no nos convence a los cuatro al cien por cien y, si no es así, seguimos dándole vueltas hasta que nos convenza a todos, aunque pasen meses. Es la parte buena de no tener una discográfica detrás con el látigo.

Entre vuestras influencias más evidentes y confesables encontramos a Led Zeppelin, Jimi Hendrix, The Sonics, Queens Of The Stone Age y Jack White. Buen elenco y mezcla. Pero ¿y entre las menos confesables?
Hay referentes que son menos evidentes, aunque no por ello menos confesables como Michael Jackson, The Beatles, Mike Oldfield, Compay Segundo, Radio Futura… Y como el que más y el que menos, todos hemos tenido una etapa crítica en la que hemos caído en las garras de fenómenos de destrucción masiva como el de las Spice Girls.

¿Cómo habéis podido escapar al potente influjo de una banda tan inspiradora como son vuestros paisanos los míticos Surfin’ Bichos?
Surfin’ Bichos probablemente sean uno de los grupo más influyentes de este país. Y, como es lógico, su influjo sigue latente hoy en día. Hasta hace poco eran los únicos que ponían Albacete en el mapa. Más tarde llegaron los Chanantes a decirle al país que aquí nos partimos el ojete. También llegaron otros albaceteños como son Angelus Apatrida a partir los cuellos de medio mundo con su thrash metal o Rozalén, con sus canciones de autora, demostrando masivamente que aquí también tenemos de todo eso. Albacete es una ciudad muy viva musicalmente, con proyectos interesantísimos y de lo más variados como el de Whale Nado, Carletti Porta, Perrobala o Clacowsky, por mencionar solo algunos que están en plena ebullición. Nosotros venimos con nuestra propuesta personal para contar otra cosa más que también nos gusta hacer por estos lares.

Vuestro directo es uno de los puntos fuertes. Se puede calificar de arrollador sin temor a exagerar, quizá uno de los mejores del país en estos momentos. ¿Con quién soñáis tocar algún día? ¿Ya nadie quiere tocar en el Madison?
Nosotros es que somos muy soñadores. Soñamos con tocar con The Black Keys, Rival Sons, Muse, AC/DC o los Stones… y si tiene que ser en el Madison… pues, oye, tendremos que ver cómo están los vuelos.

En los últimos años habéis ganado el MCC Internacional, Sonidos Mans y Blues Cazorla Blues Battle. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Es como que alguien te diga en plena jeta: “¡eh, que sí, que eres bueno!”?
La verdad es que ha sido un poco así. Nosotros hicimos la banda sin ninguna pretensión, descubrimos por casualidad que Ana cantaba de puta madre (después de muchos años de amistad sin saberlo) y nos fuimos al local a pasar el rato, sin idea de trasladarlo a los escenarios. De hecho Fer era guitarra, nunca había tocado un bajo. Solo cuando nos vimos con un premio internacional decidimos reservar un estudio de nivel, como es Reno, y hacer una grabación más seria. El Blues Cazorla nos hizo creer en lo que hacíamos, nos daba mucho respeto tocar allí por el nivelazo de las bandas que durante años habíamos visto en ese festival. Y Sonidos Mans nos hizo conocer a gente maravillosa y compartir cartel con Lenny Kravitz, Jamiroquai o The Killers… Ganar un premio o un reconocimiento siempre es algo muy gratificante. Cada uno de ellos ha traído momentos muy especiales que nos han ido forjando como banda.

También habéis sido finalistas del Mad Cool Talent y del Shure Call For Legends Europa. Hagamos un poco de autocrítica… ¿Qué os ha faltado para salir también victoriosos en estos concursos?
Pues no lo entendemos. Estábamos convencidos de que también los íbamos a ganar (risas). No, fuera coñas. Hay una cantidad brutal de bandas haciendo trabajos buenísimos, peleando por su hueco en el panorama musical y con propuestas de una calidad tremenda. Solo el hecho de llegar a la final de esos concursos ya nos lo tomamos como un premio. Y luego siempre hay muchos factores que influyen: los gustos del jurado, el peso de los votos del público, la sonoridad de la sala para un estilo u otro, lo que encaje más dentro de lo que se busca…

Lo bueno de una propuesta como la vuestra es que a todo el mundo, o a casi todo el mundo, le gusta el buen rock and roll -y el vuestro lo es- así caéis bien por defecto, como que os viene de serie…
Hemos podido comprobarlo. Al principio pensábamos que nuestra propuesta la iba a aceptar, por lo general, un público mayoritariamente rockero. Pero por lo que sea, empezamos a compartir cartel con bandas como Love of Lesbian o Izal y a formar parte de festivales como el Sonorama o el Festival de los Sentidos. Ahí pudimos ver que nuestro directo también funcionaba muy bien en un sector más indie. Tenemos un público muy amplio, tanto en edades como en gustos. Hemos tocado en fiestas de moteros rockeros, festivales de blues o de punk y la buena acogida del público siempre ha superado nuestras expectativas.

¿Qué supone para vosotros que un programa como Turbo3/Radio3 -y también este humilde medio que ahora os entrevista- se pirre por vuestros huesecitos? ¿Es una demostración de que se puede llegar alto sin padrinos, a base de trabajo, esfuerzo y talento?
Que los medios nos hagan un hueco y se interesen por nuestro trabajo nos da alas para no cesar en nuestro empeño. Estamos muy agradecidos. Cuando nos enteramos de que “Sweet Bloody Trip” había sido seleccionado como Disco Gourmet de la semana en Turbo3 nos quedamos a cuadros. Cada vez que nos escuchamos por la radio nos emocionamos como si fuera la primera vez. Se pueden conseguir muchas cosas sin ayuda. A nosotros nadie nos lo ha puesto en bandeja. Tenemos que sacrificar muchas otras cosas y poner mucho empeño y horas de trabajo en la banda. Hay cosas que son excesivamente difíciles de conseguir si no tienes ayuda de terceros, pero lo importante es no rendirse, seguir trabajando cada vez más y, sobre todo, disfrutar del proceso.

“Queremos ser un bloque que te arrolla y atrapa, en el que todo está presente y equilibrado”

De aquel buen “Stoke The Fire” -vuestro álbum de debut en 2017- hasta “Sweet Bloody Trip”, ¿qué ha pasado en la banda para que sea patente esta evolución hacia un sonido mucho más personal, cohesionado y potente? ¿Os gusta que se hable de madurez?
Sin duda es un disco mucho más maduro que el anterior. El proceso evolutivo ha sido algo natural. Son muchas horas juntos, muchos conciertos y mucho local. Eso hace que cada vez nos conozcamos más y mejor y funcionen mejor los engranajes.

Una de las cosas que molan es que escuchándoos y viéndoos en directo parece que lo mejor está todavía por llegar… ¿nos podéis dar una pista de hacia dónde irá el sonido de The Niftys de cara a los próximos años?
Esperamos que así sea. Tenemos cierta obsesión con ir creciendo como banda y evolucionando en nuestro trabajo. Hacia dónde irá nuestro sonido en los próximos años es difícil de saber a día de hoy. No es que no queramos mojarnos, pero tendrá mucho que ver con lo que nos vaya ocurriendo y apeteciendo. Sí sabemos que habrá una canción en castellano. Y también sabemos que seguiremos respirando rock por los cuatro costados.

Me gusta mucho, y me llama la atención, que en vuestra biografía no se hable de vosotros de forma separada, ni siquiera salen vuestros nombres, y eso me hace suponer que The Niftys funciona como un todo en el que no hay nada que no vaya en la misma dirección… ¿es así?
Nos gusta que hagas esa apreciación. Nosotros somos una banda y creemos que eso es una unidad indivisible. No somos uno u otro. Si en The Niftys faltara cualquiera de los cuatro, ya no sería The Niftys. No buscamos que ninguno destaque por encima del otro, queremos ser un bloque que te arrolla y te atrapa, en el que todo está presente y equilibrado. Tomamos las decisiones entre los cuatro y si hay direcciones diferentes, nos inventamos una carretera que pasa por todos lados.

Para terminar, ¿qué tema escogeríais del nuevo disco para bailar desnudos sobre vuestra propia tumba? Yo me quedo con “Raise The Voice”…
Muchas veces nos preguntan cuál es nuestro tema favorito y ponernos en esa tesitura es como preguntarle a unos padres cuál es su hijo favorito. Pero con la que te quedas tú estaríamos mucho más cerca de las puertas del infierno, así que ¡allí nos vemos!

FechaCiudadRecintoHoraPrecio
09 marzo 2019A CoruñaSala Mardi Gras19:006€
14 marzo 2019MadridMoby Dick21:308€ con consumición
06 abril 2019AlbaceteAuditorio Municipal Albacete21:3010€