"Me gusta vernos como un colectivo de peña joven haciendo cosas creativas"
Entrevistas / Suave

"Me gusta vernos como un colectivo de peña joven haciendo cosas creativas"

Mikel Izarra — 16-07-2021

Suave no es un joven artista urbano más. Es mucho más que eso tanto en forma (pop, house, trap…) como en fondo (una cuadrilla de amigos creativos produciendo de manera independiente al mas alto nivel). Con tan solo dos experiencias en directo, acaban de lanzar “El Diccionario de las Flores” (sua<3, 2021), un EP de seis temas que enamora desde la portada (NewTechnologyFileSystem style). Letras intensas, poesía, estilismo y dirección de arte cuidado se entrelazan en este trabajo introspectivo pero fresco y bailable. Material muy apto para los amantes de la mejor escena sad y melancólica estatal (One Path, Sen Senra, Chico Blanco…) por fin desde Bilbao. Hablamos con el núcleo del proyecto para conocer mas sobre el proyecto.

Preséntate un poco. ¿Quién contesta a la entrevista y cuál es el colectivo?
Mi nombre es Jon, tengo 24 años y soy el cantante y compositor de Suave. Hace un año y algo cuando empecé a componer elegí ese nombre para mí (por eso individualmente también respondo a ese aka) pero con el tiempo somos varios los que estamos detrás del proyecto y ha pasado a ser algo grupal en cierto modo. Me gusta vernos como un colectivo de peña joven haciendo cosas creativas. Los videos, los lanzamientos, los shootings… todo eso está realizado por nosotros, cada uno con lo suyo y retroalimentándonos constantemente. Por eso terminamos desarrollando buenas ideas, gracias a este brainstorming siempre tenemos un puñao de movidas pa elegir y llevar a cabo. Lo formamos parte gente de la música, moda, cine, foto, prensa, producción… y con el tiempo pretendemos materializar ideas también en otros espacios del arte o de la cultura.

¿En qué background se forma Suave? ¿Hay proyectos anteriores?
Cuando llegué a la uni a estudiar Publicidad conecté bastante con amigos que, como yo, tenían diferentes inquietudes artísticas. Además, en 2015 llegaron varios sonidos nuevos y propuestas artísticas a nivel urbano que fueron un punto de encuentro para los chavales. Estábamos muy dentro de todo ese cambio y descubriendo constantemente nuevos artistas… pero también buscábamos nuestro espacio. Nuestras propuestas los primeros años estuvieron mucho más ligadas con el cine, escribiendo varios guiones que siempre terminaban en alguna carpeta del escritorio, dentro de otra, y otra, carpeta del escritorio. No estábamos listos en aquel momento para publicar nada, pero intuíamos que pronto acabaríamos debutando con algo. Entonces éramos 3 o 4 chavales, pero cuando varios años más tarde, en 2019, empecé a componer canciones y a tratar de cerrar el proyecto de Suave se sumó Thalamas como mi productor. Y así hasta ahora, que somos 10 personas en el colectivo.

“Enseguida me di cuenta de que si quería que las canciones y los videos cumplieran un mínimo estético y conceptual necesitaría más cabezas pensantes y manos ejecutoras”

¿Primero se formó el proyecto musical y luego vino todo lo demás como necesidad para él? ¿O al revés? ¿O no parte de una necesidad sino otro tipo de energía?
Primero se formó el proyecto musical y poco a poco se fue construyendo el colectivo. Al principio hacer música solo estaba en mi cabeza y Thalamas quería echarme un cable. Enseguida me di cuenta de que si quería que las canciones y los videos cumplieran un mínimo estético y conceptual necesitaría más cabezas pensantes y manos ejecutoras. Es en este momento cuando van surgiendo diferentes perfiles que gente de mi círculo va rellenando hasta tener todas las áreas posibles cubiertas (producción, vestuario, prensa…). A pesar de todo, la razón principal de este proyecto es la amistad que existe entre todos los componentes del grupo y el hambre natural que tenemos de contar historias y de ser relevantes. Realmente esa unión y tener un objetivo común es lo que mueve y hace posible Suave.

¿Cómo es el proceso de composición de un tema de Suave?
Hasta ahora hemos trabajado con referencias y música que nos interesaba, buscando aportar nuestra voz y matices en cada tema. Escribía sobre instrumentales de Thalamas o Jaime que nos iban gustando y luego, readaptábamos estas para encajar los dibujos melódicos o la estructura final. Ahora el proceso es diferente, ya no buscamos referencias en otras canciones, lo hacemos en sonidos concretos que pueden no estar relacionados con la música, o armamos pistas sobre conceptos o sensaciones de las que quiero hablar. Intentamos imaginarnos lo mejor posible estos universos sonoros. ¿A qué suena Suave cuando pide perdón? ¿O a qué suena Suave después de 10 días de cuarentena? Es muuuucho más exigente, pero más divertido y particular. Últimamente también intento escribir con Thalamas, o al menos poner en común la letra para ver si podemos sacar alguna idea mejor, pero normalmente escribo solo y en momentos aleatorios y fugaces en los que hay que estar rápido para elegir bien las palabras que se quedan para siempre.

“Conocer gente a través de la música es lo mejor de todo este tinglao”

¿Cómo se entrelaza en el proyecto la poesía, la música, la producción… la parte social de la música, el hecho de tocar con amigos… etc.?
Lo mejor del colectivo es que en un ambiente tan creativo todos van generando sus propias ideas y proyectos personales. Para esas propuestas también estamos todos y trabajamos todos. El poemario de Lander o el disco de Thalamas son dos buenos ejemplos que vamos a ejecutar próximamente y que llevaran nuestro sello a nivel visual, estético y de comunicación. La parte social de momento es todo lo que nos interesa. Conocer gente a través de la música (que generalmente te junta con otros artistas) es lo mejor de todo este tinglao. Llegar a sitios gracias a canciones y hacerlo con tus amigos es un placer incomparable. Lusa siempre me dice que vivir de la música es lo de menos, pero que vivir la música es obligatorio.

¿Este trabajo estaba pensado como un disco o se ha ido definiendo en el proceso? ¿Cuál es el mood que quieres retransmitir?
"El Diccionario de las Flores" siempre fue un disco. Era un trabajo conceptual con varias ideas comunes y un sonido conductor. En el proceso han surgido y se han caído varias canciones, como pasa siempre imagino. Ha sido un proyecto que ha estado vivo hasta el último momento. Desde que empecé a producir con Thalamas buscábamos un trabajo que juntara el pop y la electrónica para conectar un poco nuestros mundos. De hecho, Mediterráneo, que está escrito a finales de 2019, puede que sea la primera piedra sobre la que se construye el álbum. Cuando terminamos la primera demo teníamos claro que por ahí iban los tiros. Y ahí estuvo en una carpeta más de 1 año esperando al resto.

Es un disco de contrastes con muchos conceptos enfrentados: seguridad e inseguridad, nostalgia y futuro, vida y muerte… con sonidos que a veces no acompañan al mensaje y con pensamientos oscuros y brillantes intermitentes. Nace del primer contacto con la soledad y la incertidumbre. Y del dolor y la ruptura. A pesar de todo, a nivel sonoro es muy llevadero, animado y movido, que era muy importante para enfocarlo de forma positiva. Era en plan “vaya mierda todo pero venga, anímate, que no pasa nada”. Ese es un poco el mood, ja, ja, ja.

¿De dónde nace la elección de grabar el disco con el móvil? ¿Hay alguna intención detrás?
Muchos coros, adlibs, segundas voces… están grabadas con mi teléfono. Al ser mi primer EP y ser algo autodidacta y producido en su totalidad por nosotros pretendía conservar un poco de la esencia con la que empezamos a grabar canciones. Y luego, por supuesto, también porque no eran muchos los medios de los que disponíamos, ni tiempo… bueno y una pandemia y casi nada de presupuesto. Thalamas y yo nos vemos cada varios meses, porque él es de Irún, y los ratos que tenemos de ‘estudio’ se pasan volando. No da tiempo a acabar muchas cosas que luego tenemos que pulir a través de una webcam.

No ha habido muchos directos. ¿Es premeditado? ¿Habrá gira al uso o es un proyecto que funciona de otra manera?
De momento hemos hecho dos directos, en el Musika Lokala el pasado septiembre y el mes de abril en el Villasound, y han sido las únicas dos propuestas que hemos tenido para tocar. Ojalá surgieran más oportunidades y más espacios para cantar, es un aspecto que estamos puliendo y lo disfrutamos muchísimo. Tenemos muchas ideas. Esperamos volver a tocar muy pronto.

“Pretendemos unir varias cosas en un directo, e innovar para que la gente sienta la necesidad de no perderse algo. Encima es mucho más divertido de protagonizar"

Aprovecháis el directo para invitar a amigos a leer poesía, tocar la guitarra… ¿Cuál es el live set standard de Suave? ¿Existe?
Que va, no existe. Preparamos los bolos en función del espacio, la hora, lo que nos apetece, los medios que tenemos… no creo que ninguno de nuestros bolos de momento vaya a parecerse mucho. El primero fue mucho más acústico con pianos, baladas, sentados… y este último electrónico en la primera mitad y con un final con guitarras eléctricas junto a un amigo mí de infancia al que invité. Además habíamos preparado unos visuales especiales para cada tema. Y bueno eso, Lander, que es del colectivo recitó uno de los poemas de su proyecto. Pretendemos unir varias cosas en un directo, e innovar para que la gente sienta la necesidad de no perderse algo. Encima es mucho más divertido de protagonizar.

Las referencias estéticas, líricas, musicales, cinematográficas… van más allá de EH. ¿Cuáles podrías mencionar? ¿Alguna de aquí? ¿Cómo se manejan al ser colectivo?
A nivel musical han sido importantes para este disco las propuestas de Majid Jordan, Justin Bieber, Partynextdoor, The Blaze, AJ Tracey… eran como los mejores haciendo algo parecido a lo que queríamos hacer y fueron muy inspiradores. En el primer videoclip del proyecto, Lejos Solos Libres Locos, tuvimos en cuenta La Casa de Bernarda Alba u Ofelia de Hamlet por mencionarte algunas. Y en este último video, que he dirigido y filmado yo, el universo de Santos Bacana o la geometría de Wes Anderson han estado presentes.

A nivel de referencias locales tenemos que mencionar a Chillida, Oteiza, Basterretxea… que son algunos de los artistas que hemos revisitado en varias ocasiones, sobre todo en el aspecto visual. El santuario de Aranzazu, el Puppy… son algunos espacios importantes que hemos localizado también.

Todas las referencias generalmente las trabajamos Oihane, Lusa y yo, que somos los que en la mayor parte de las ocasiones desarrollamos las ideas. El resto del colectivo en este aspecto confía en nuestro trabajo, o nos da su punto de vista si no lo llegan a ver claro. Es el proceso que más disfruto.

¿Qué opinas de la gente de tu generación en Bilbao? ¿Qué remarcarías tanto socialmente como en el mundo del arte, la música…?
Una de las cosas que peor llevo es el fenómeno de ‘cuadrilla’. Me parece el principal motivo por el que no hay una escena urbana desarrollada a estas alturas, como la puede haber en Madrid o Granada. Toda la new wave de música y lifestyle que abandera nuestra generación en muchos rincones del mundo aquí va a cámara lenta. A mucha gente le cuesta relacionarse, no salen de sus 3 calles y la peña externa a su movida es como peor para ellos. La cultura se genera relacionándose, la música crece cuando alguien te enseña algo nuevo que no conocías y tú le das tu enfoque. Aquí todo es muy hermético y me da pereza. Es como que están esperando a que algo sea popular, que esté pegao en el Tik Tok, para reconocer que mola. Bilbao es pequeño y la gente se conoce, y el qué dirán está bastante al día. Luego, como en todas partes hay gente a la que se la suda y que intercambia gustos y referencias en cualquier lado y con quien sea. Echo en falta mucho más de eso. Otra cosa de la que me he dado cuenta estos meses es que el círculo de artistas de Bilbao nace principalmente en la facultad de Bellas Artes, y hay peña super top con proyectos maravillosos que se conocen de clase o de lo que sea. A mí, que estoy fuera de ese background, me ha costado un poco llegar a estas conversaciones. Ha sido a través de nuestros videos y canciones, o coincidiendo en partys, cuando nos hemos relacionado.

“Me da un poco igual la categoría o la etiqueta que se me ponga porque realmente lo que hago es generar ideas y realizarlas con amigos. Ni si quiera me incluyo dentro del mundo de la música únicamente”

¿Te sientes bien dentro de la etiqueta urbana? En tu música hay mucho más: desde pop clásico a lo Prince hasta house a lo UK garaje o RnB. ¿Dónde se cruzan tus influencias?
No me siento mal en ningún lado sinceramente. Me da un poco igual la categoría o la etiqueta que se me ponga porque realmente lo que hago es generar ideas y realizarlas con amigos. Ni si quiera me incluyo dentro del mundo de la música únicamente. Desde el principio quisimos enfocar el proyecto en hacer piezas más cercanas al arte y la cultura que a llenar salas. Nunca sé muy bien qué será lo siguiente, si voy a escribir un tema, si vamos a hacer un corto o si voy a protagonizar o filmar el video. Hago cosas creativas, y cuantas más realice y aprenda mejor.

Hemos tocado varios palos a nivel musical como comentas, dependiendo del momento, de mi estado de ánimo, de mis gustos… en el periodo de cuarentena, por ejemplo, nos dio por hacer algo de indie rock y acabé encantado con el resultado. De hecho, a nivel de números son las que mejor acogida han tenido. Pero luego terminé ese encerramiento, me cambió el chip y nos lanzamos a por el EP de electrónica. Mis influencias inicialmente estaban lejos de todo eso. Hasta casi los 18 años, y por influencia de mi padre, he escuchado muchísimo soul, folk, pop rock… nunca estuve muy en la onda de la música de mi generación en el instituto. Sabía lo que había pero ni se me ocurría ponerme un tema de Nach o Despistaos en mi casa. Escuchaba Nina Simone, Wilco, The National… no sé. En aquella época daba clases de guitarra en Bilbao Musika. Todo cambió mucho con la llegada de Pxxr Gvng, Agorazein, Dano, Dellafuente, El Guincho… por 2015. Me llamó mucho la atención y fue un nexo super grande con mi nuevo grupo de amigos. Luego ya vinieron muchas más referencias nacionales e internacionales que se han ido sumando a esa lista. Blonded, de Frank Ocean, fue el motivo por el que yo empecé a hacer música, por ejemplo.

La parte visual está muy cuidada, tanto portada como videos, visuales, fotos… ¿Cómo funciona el colectivo en ese aspecto? ¿Qué se quiere transmitir? ¿Cómo ponerse de acuerdo en ello?
Soy un tipo muy exigente con lo que hago y un obseso de lo estético. Es decir, yo soy consciente de que la relación esfuerzo-reconocimiento que tenemos hoy en día no está compensada, y es difícil realizar un trabajo con buenas ideas y detalles para tener 1.000 reproducciones, pero es que el resultado es para mí. De alguna manera funciona como legado, y es algo que lleva mi nombre y apellido. Si alguien de cualquier lado del mundo de repente llega a un video nuestro quiero que piense: “qué guapo lo que hacen estos chavales”. Por eso estamos teniendo buenos resultados en las canciones y los videos y la gente que llega hasta ellos los disfruta mucho. O gente bastante guay dentro del arte o de las industrias creativas se ha interesado por nuestro proyecto.

El colectivo puntualmente hace aportaciones individuales para financiar algunas cosas, como los visuales o la producción de un video. Generalmente trabajamos en 1 o 2 días con presupuestos de unos 100 pavos. Es jodido hacer cosas con poco dinero, pero te obliga a exprimir la cabeza. Y acaban saliendo adelante solo las grandes ideas. Lo más difícil para todos no es ponerse de acuerdo, existe una relación de confianza muy grande respecto al trabajo del resto. Si tú eres el encargado de tal, sé que va a ir bien. Lo que no resulta fácil para nosotros muchas veces es coincidir en espacio-tiempo. Cada uno tenemos nuestro curro, planes… o incluso algunos están en otras ciudades. Pero poco a poco, no hay otra.

¿Cuáles son los siguientes movimientos que tenéis previstos?
Hay varias cosas por ahí. Hace un mes estuvimos en Mallorca con Itchy y Buco componiendo y haciendo música. Queremos darle forma de EP y juntar nuestras influencias en varias canciones con un vibe más isleño. Ahora estamos preparando el remix de uno de nuestros artistas favoritos, que probablemente no esté en una lista de los que la gente se imagina para nosotros, así que será una gran sorpresa y mezcla que tendrá que esperar un poquito más. Más allá de la música tenemos un proyecto para inicios de 2022 que, al menos en mi cabeza, es un pelotazo. Va a ser una pieza musical y cinematográfica que reformula un clásico como Santa Ageda. No digo más. Aintzaldunnn daigun Agate Deuna…! Tengo muchas ganas de que veáis todo esto y muchas más de las ideas que tenemos por ahí aparcadas. Esperadnos.

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