Ayer y de la mano de Subterfuge, vio la luz “Secret Fires”, tercer largo de unos Arizona Baby que han incorporado nuevas texturas a un formato de sobras conocido. De seguir igual corrían el riesgo de quedar encasquillados, por eso han decidido engrasar el revolver en busca del disparo certero.

Me gustaría empezar por lo más obvio y es que me explicarais un poco cuáles son para vosotros las principales novedades de este nuevo trabajo, porque es evidente que por ejemplo habéis incorporado con gran acierto los teclados; en ocasiones habéis reducido algo el tempo trepidante de las percusiones; y le habéis dotado de un mayor número de texturas estilísticas que lo hacen mucho más variado e incluso más divertido de escuchar que los anteriores. Pero estas son mis apreciaciones y seguro que hay algo importante que sabéis vosotros pero que a mi se me puede haber pasado por alto. ¿Es así?

(Javier Vielba, voz y guitarra): Hemos preparado este disco con tiempo, hay mucho trabajo previo a la grabación que nos ha permitido probar otros sonidos que nos flipan y que hasta ahora no habíamos incorporado a nuestras canciones. Seguimos con nuestra evolución natural buscando horizontes más amplios. Hay más variedad compositiva y hemos querido apoyar eso en la producción y arreglos tanto como fuese posible. Desde hace algo más de dos años la formación está más consolidada que nunca y en directo ya veníamos utilizando batería con percusión y amplificadores con las acústicas…un poco nuestra esencia acústica filtrada por las válvulas y tambores, buscando cada vez mayor potencia sónica. Todo esto hace de ‘Secret Fires’ un puñetazo en la mesa: Arizona Baby no es sólo ese grupo de simpáticos barbudos pucelanos que tocan una especie de country-rock a su bola… ahora más que nunca queremos que se note también nuestra pasión por la psicodelia y otras sonoridades variopintas que siempre han estado ahí para nosotros, pero que quizá no eran tan palpables hasta ahora.

Siempre que una banda, que parte de unos parámetros tan identificativos como los vuestros, decide mover ficha e incluir nuevas texturas, empieza a deslizarse peligrosamente por el terreno de la incertidumbre de no saber muy bien como van a ser acogidos esos cambios. Por eso quizás tenéis la prudencia de empezar con “Real Lies” e “It Helps If You Sing” dos de los temas que menos esquemas rompen. ¿Es realmente así? ¿Hay cierta inquietud por ver como va a ser acogido el álbum? Porque la impresión es que os habéis ido atreviendo a romper esquemas a medida que avanzaba.

Las ganas de romper esquemas vienen de antes, y tanto mi experiencia en solitario (El Meister) como nuestra aventura colectiva con Los Coronas (Corizonas) han acrecentado más aún esas ganas de seguir evolucionando de forma más notable, siempre intentando ser lo más personales posible… sin duda este es nuestro disco más personal, y esto es lo que más nos enorgullece. Al ser algo tan personal para la banda como colectivo, es cierto que nos podremos sentir más vulnerables ante las críticas. También hay que tener en cuenta que no buscamos romper con nada, de ahí que conservemos las señas de identidad que la gente asocia a nosotros, pero añadiendo muchos más matices y texturas. El collage sonoro que hemos plasmado siempre ha estado ahí…pero antes el foco estaba en unas partes y ahora esta en otras. ¡Seguimos explorando!

Personalmente creo que hay un momento clave en el álbum y se llama “Create Your Own God”. Una canción-río de siete minutos de duración que se ha convertido en mi favorita y que en cierta medida parece dividir el álbum en dos. Me gustaría que me explicarais más sobre cómo se forjó este tema, de qué habla y si tenéis la misma percepción de que en cierto sentido hay un cambio en el tono del álbum tras la misma.

Me alegra que te guste tanto, a nosotros también nos flipa. Es una canción que parte de un tema instrumental de guitarra de Rubén Marrón. Luego escribí una letra y nos volvimos locos en el local improvisando. Es la canción más larga que hemos hecho hasta ahora y nos encanta porque con ella hemos podido expresarnos de forma más expansiva (¡y obsesiva!). También suena añeja y actual al mismo tiempo, al menos es lo que se ha intentado. Sirve para dividir el álbum pero también para conectarlo. No se ha buscado una gran conceptualidad, pero siempre procuramos hilar todo bien fino. La letra habla de las religiones y su influencia en las vidas de las personas… un rollo escéptico protestón con bastante mala baba.

Y ya que estamos en materia, si tengo que hacer una crítica al álbum, y espero que me perdonéis por ello, es que puestos a arriesgar quizás no hubiera estado mal hacerlo sin red y a pecho descubierto, porque en ocasiones me ha dado la impresión de que no ha sido así. ¿Me equivoco?

Como comentábamos antes, no hemos buscado un rollo rupturista. Y tampoco creemos que antes hiciésemos un sonido A y que ahora hubiese que dar un salto al sonido B. Nunca hemos cogido una plantilla para hacer nada ni hemos seguido protocolos, siempre nos hemos guiado por lo que nos gusta y lo que no. Nuestros discos anteriores nos gustan muchísimo y no queremos dejar esos parámetros musicales atrás… queremos conectarlos con nuestro presente mirando al futuro, contruyendo sobre lo ya construído. Así que tranquilos, no habrá un disco de remezclas electrolatinas de nuestro catálogo. Por ahora.

La pregunta que viene a continuación es un poco obligada cuando no se dispone de demasiada información sobre el disco, pero me gustaría que me dierais unas claves de cómo se ha gestado el álbum, si ha habido colaboraciones o alguna figura relevante externa al grupo o incluso algún disco (s) que haya sonado mucho durante la grabación y que consciente o inconscientemente se han colado en los surcos de este “Secret Fires”

No hemos escuchado casi música ajena durante la grabación del disco. Y si lo hemos hecho, ha sido música sin guitarras… para desengrasar el cerebro. Hemos grabado en analógico con Javier Ortiz Fulton en Estudios Brazil (Madrid) tocando los tres juntos a la vez, buscando tomas base que nos emocionasen, que respirasen y estuviesen bien vivas. Han colaborado Juan Izquierdo (The Lizard Pants) a las teclas, Alex Izquierdo (Ángel Stanich Band) a los coros y Miguel Hernández (Garú) también a los coros. Todos ellos pucelanos también, muy familiar todo. Yo me he encargado de la producción con la confianza que da tener a tus compañeros apoyándote en todo momento. La masterización se ha hecho en Golden Mastering (Ventura, California) con J.J. Golden a los controles.

Otra pregunta hasta cierto punto clásica es la referida a las letras del disco. Hay títulos que invitan a indagar más sobre las mismas como la ya referida “Create Your Own God” o “Owners Of The World”. ¿Hay algo en especial sobre lo que se quisiera hablar en este trabajo?, ¿algo relevante?.
Hombre, ¡para mi todo es relevante! Pero como se suele decir en las entrevistas, se trata más de plantear preguntas que de ofrecer respuestas concretas. No hay un mensaje unitario en el disco, pero es normal que todo esté conectado al partir de un mismo letrista. Mis letras siempre parten de reflexiones personales sobre lo que sea, lo cual puede interpretarse de muchas formas según quién y cómo lo escuche. En algunos casos, como las canciones que citas, son letras más directas. Ambas son protestonas y sarcásticas. Hay algo de desencanto y mala hostia en esas letras. ‘Owners of the World’ está inspirada en un monólogo de George Carlin, todo un filósofo. Por lo demás, ya te digo: invito a los oyentes a que saquen sus conclusiones sobre lo que dicen las letras y las compartan con nosotros en nuestras redes sociales. Nos encantaría ver qué saca cada uno.

 

También me da la impresión de que es la primera vez que en ciertas canciones se ven las influencias más claras, como si se tratara de un homenaje consciente. Es obvio que “New Road” tiene ese sonido del Swinging London tan identificado con los Beatles o que “Here Today, Gone Tomorrow” tiene un inicio que es puro Johnny Cash. ¿Estáis de acuerdo? ¿Hay algún guiño más que se me haya escapado?
Esto es como lo de las letras, si tienes muy presente algo lo vas a oír en todas partes. Pero vamos, coincido en que algunos aires de tal o cual estilo se han colado en el álbum. Y es cierto que al sentirnos más consolidados en nuestra personalidad como banda, nos hemos permitido el lujo de lucir algún que otro parche en la chupa. Si algo sonaba guay, nos daba igual que pudiese recordar a tal o cual cosa, se quedaba en el disco. No se trata de inventar el pan de molde, sino de hacer temazos que nos alucinen. En cualquier caso, lo guiños no han sido premeditados. El subconsciente también aporta lo suyo. Por cierto, ese inicio de ‘Here Today, Gone Tomorrow’ puede ser puro Johnny Cash pero… escucha ‘Jeepster’ de T-Rex y me cuentas.

Recuerdo que en la crítica que hice de vuestro “Second To None” para MondoSonoro algunos de vuestros seguidores me descalificaron porque afirmaba que en ocasiones tu voz me resultaba algo impostada. Igual me pasé de listo y lo que quería decir en realidad es que me resultaba forzada. Sin embargo, en este álbum la veo mucho más atemperada y natural (Algo muy evidente en temas de tempo lento como la balada “Don’t Look Back” ). Me gustaría saber tu opinión al respecto y si el hecho de girar tanto ya sea con Arizona Baby o Corizonas ha tenido algo que ver al respecto o por el contrario piensas que estoy totalmente equivocado.

Por supuesto, más sabe el diablo por viejo que por diablo. En ‘Second to None’ no conocía ni controlaba mi voz muy bien aún, estaba encontrándome como cantante. Obviamente, los años de gira continua con Arizona Baby y Corizonas (donde hay un amplio registro que abarcar) me han servido para conocer mis límites y mis puntos fuertes y así encontrar esa zona en la que mi voz de verdad suena como creo que debería sonar. Sigo trabajando para mejorar a diario y me alegra mucho que se noten los resultados en el nuevo disco. Estoy muy satisfecho con las voces de ‘Secret Fires’.

Hay otra pregunta que me parece necesaria e igual viene motivada por seguiros desde la distancia, pero dado el número de proyectos paralelos en el .que, de una manera u otra habéis estado embarcados durante estos años atrás, ¿Ha llegado en algún momento a peligrar la propia existencia de la banda?

Ha habido momentos difíciles en la historia del grupo: cambios en el puesto de batería, economía apretada, idas y venidas entre Valladolid, Londres y República Dominicana… de todo. Pero la unión que hay entre Rubén Marrón y yo es muy fuerte y aparte de mantener la banda a flote en algunas épocas duras hemos consolidado, junto a Guillermo Aragón y nuestro técnico Javi Nieto, unos Arizona Baby más fuertes e ilusionados que nunca. También Subterfuge y Chema Rey nos apoyan siempre a muerte, algo maravilloso por lo que les estamos muy agradecidos. Y la experiencia con Corizonas también está siendo algo increíble, ¡nos sentimos muy afortunados! Realmente lo proyectos paralelos en nuestro caso son buen síntoma, eso seguro.