“Es imposible que alguien diga que nos hemos vendido… no hay nada que vender”
EntrevistasSandré

“Es imposible que alguien diga que nos hemos vendido… no hay nada que vender”

Luis Benavides — 13-06-2026
Fotografía — Archivo

Tras años de desgaste, cambios internos y supervivencia precaria, Sandré regresan con un tercer trabajo titulado “Paciencia Infinita” (Calaverita, 26). Hablamos con Rosa, Marc y Dàlia para entender cómo una broma sin expectativas se ha convertido en una de las bandas de punk más sólidas del panorama estatal.

Desde aquel debut que nos pilló por sorpresa, “Ave Muñón” (B-Core, 19), los barceloneses Sandré han ido construyendo una identidad y un discurso que, aunque ha evolucionado con el paso de los años, mantiene intacta la rabia y la urgencia de sus inicios. “Tuvimos suerte de entrar rápido en el pequeño circuito de Barcelona y conectar con gente influyente”, admite el batería, Carles. “Empezó totalmente como una broma. No teníamos ninguna expectativa, ningún plan de futuro. Personalmente, no sabía muy bien qué comportaba tener una banda”, confiesa la cantante, Rosa, cuyas cuerdas vocales han sufrido y mucho este cambio de vida. “Se me ha roto, me la he cargado, ahora es mucho más grave”, bromea.

“Nos lo hemos tomado con calma, con paciencia infinita”

La última en sumarse al proyecto ha sido Dàlia, también miembro de Galgo Diamante. Ella estuvo en la presentación del anterior trabajo, “Gestiones fáciles” (22), pero como parte del público. “Rosa estaba tirándose desde el escenario y quise hacer lo mismo. Salté y mi rodilla se salió. Estuve seis meses de baja”, recuerda. Y de la baja, al bajo. Y es que, ya recuperada, se postuló para cubrir a la bajista original y grabar el actual “Paciencia infinita”. “La experiencia está siendo muy guay. Estoy aprendiendo un montón y entrando en la mente de cada uno de ellos [risas]. Poder poner un granito de arena en este último disco ha sido un honor”, añade. La presencia de Dàlia, bastante más joven, ha bajado la media de edad de la banda que completa Carles a la guitarra y revitalizado su directo. Poca broma, su puesta en escena es muy exigente, muy física, pura adrenalina.

El camino hasta “Paciencia Infinita” ha sido largo. La pandemia, los cambios internos, problemas físicos —incluida una hernia discal— y el desgaste acumulado ralentizaron el proceso. Rosa recuerda que “la vida del músico precario es muy dura” y sostiene que si solo vivieran de la música podrían lanzar “un disco cada año, o cada dos”, pero actualmente todos tienen otros trabajos a jornada completa. “Al final, no solo juega un papel aquí la voluntad —continúa la cantante—, o los planes que tienes tú en la cabeza. Hay muchas cosas que se tuercen, o pasan cosas entre medio, y al final, pues sí, nos lo hemos tomado con calma, con paciencia infinita”.

El título del nuevo disco también es una estrofa de la canción “Empatía no”, escogida como carta de presentación de un disco acelerado y aparentemente descontrolado, como los tiempos que corren. En este sentido, la música se ha convertido en una válvula de escape. “El grupo tiene algo de catártico y terapéutico, pero conlleva un trabajo añadido personal y emocional, muchas horas de desgaste psíquico y físico”, desromantiza Rosa, quien asegura que “es imposible que nadie esté bien”.

Una de las canciones más destacadas del disco es la inflamable “Cabeça”, en la que colabora Miguelito García, vocalista de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba y de Cervatana. “Él es amigo nuestro desde que coincidimos en el Canela Party de 2022. Nació una amistad muy fuerte entre las dos bandas y, a partir de ahí, nos seguimos viendo y quedando”. Y así, desde la admiración mutua e intercambiando mensajes de madrugada, salió una letra sobre la fuerza de la amistad (“Dame un toque si me necesitas/dejo lo mío y te doy un empujón”).

“Sin querer hacer algo distinto, sí queríamos evolucionar con este nuevo disco, y nos planteamos incluso probar en otro estudio y con otras personas”, explica Marc. Finalmente, repitieron con el productor Borja Pérez [Boneflower, Saïm], viejo colaborador de la banda desde sus inicios, porque sintieron que tenía las mismas ganas de hacer algo especial. “Con Borja hay confianza absoluta, nos conoce perfectamente, sabe qué decirte en cada momento para guiarte y sacar lo mejor de ti”, subraya la cantante. “Es el disco que hemos hecho con más tiempo, con paciencia infinita, y estoy encantado con el resultado”, añade el batería.

Este tercer elepé es el primero del cuarteto para Calaverita Records, hogar de bandas y artistas como La Pegatina, Chiquita Movida y Nat Simons, entre muchos otros. Destacan de este sello independiente su implicación y la inversión necesaria para hacer crecer el proyecto, algo que valoran especialmente en un contexto en el que cada paso requiere recursos. De los Sandré de “Ave Muñón”, aseguran, queda la queja. “Igual ahora la gente dirá que antes molábamos más, haciendo temas más rápidos y cortos”, dice el batería, quien rechaza cualquier acusación de comercialidad con mucha ironía. “Es imposible que alguien diga que nos hemos vendido… porque no hay nada que vender”.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.