Vital, confiada, sensual y algo dispersa. Así se muestra Sandra Bernardo en una conversación en los días previos al lanzamiento de su álbum debut: Trópico Ideal (El Volcán, 18).
La madrileña es una viajera incansable, me cuenta que de sus últimos viajes ha recogido muchas influencias latinoamericanas, de ahí el aire caribeño que se refleja en este nuevo conjunto de canciones que prosigue a Gardenia (2015), un EP con el que se ganó la atención de gran parte de la escena tropical en nuestro país.


¿Crees que lo latino está de moda?
Si, hace algo de tiempo que toda Latinoamérica está de moda. La gastronomía, el turismo y la música en general. En realidad ya estoy algo saturada de esto, por eso en los directos estamos mezclando con otros sonidos del mundo.

Tus canciones parecen recuerdos, tratan de evocar sitios cálidos al aire libre. ¿Pensabas en lugares concretos cuando las componías?
Estaba en lugares de mar cuando componía. Viví en Australia durante dos años y volví con todas esas influencias de músicos latinoamericanos que conocí allí. Entiendo que te evoque eso porque lo mío es una música muy sensorial. Además soy de Madrid y siempre he buscado lugares de mar y calor, creo que también es un disco muy de carretera. Los lugares es los que he vivido me han dado lugares de selva, de mar, de cercanía y cariño con la gente.

En Trópico Ideal no hay ningún acercamiento a sentimientos negativos, todo es bello, positivo y luminoso. ¿Es premeditado?
No, yo estaba en un momento triste y creo que tratando de evocar la alegría, el amor y la belleza me salieron estas canciones. Es un poco terapéutico para mí, mi música no viene de la alegría, viene de la nostalgia. Soy una persona muy sentida y siempre trato de seguir adelante pero en muchas ocasiones estoy triste, como todo el mundo.

“La vida es un viaje que va a toda pastilla y cuando te quieres dar cuenta ya no estas”

Además tus letras tienen un componente efímero, giran en torno a la idea de disfrutar el momento y vivir en el presente…
Sí, es un carpe diem total. La vida es un viaje que va a toda pastilla y cuando te quieres dar cuenta ya no estas.

Anteriormente has cantado otros estilos, ¿cuándo decides hacer un álbum de sonido tropical?
Me salió así, no lo decidí realmente. En ese momento estaba muy influenciada por todos los músicos latinos y británicos con los que me relacionaba, y con ellos escuché desde lo moderno como Bomba Estéreo hasta lo más tradicional como Totó la Momposina o Caetano Veloso. Así que al regresar aquí estaba muy emocionada con todo eso, además, era algo relativamente nuevo en Madrid. Yo lo descubrí por el viaje que hice y por eso es así el álbum.

La portada del single La vida se va forma parte del proyecto #SkinIsTheNewCanvas de la artista Claudia Sahuquillo, que pretende desmitificar la desnudez femenina ¿Por qué has elegido esta canción?
La hemos elegido porque tenía una connotación efímera. La vida se va y hay que disfrutar el momento y también disfrutar de mi cuerpo, ¿por qué no? Tenemos la suerte de estar en países desarrollados en los que se puede ser mujeres libres, dentro de lo que cabe. Así que nos pareció buena idea a Claudia y a mí hacer la portada con el cuerpo pintado con ese manera tan personal que tiene ella.

Has vivido en EE.UU, México, Australia, Londres, España… ¿Cuál crees que es el lugar que más se ha filtrado en Trópico Ideal?
Sídney, sin duda. Para mí esta ciudad es Colombia, México, Argentina, Chile y Cuba. Mis mejores amigos con los que tocaba en mercados y fiestas vivían ahí, así se puede decir que es el lugar donde empezó todo.

¿Qué artistas crees que han podido influir en tu manera de cantar?
Creo que la manera que tengo de cantar viene de mi alma, yo soy un poco así. Hay gente que me fascina como Sade, aunque no tiene nada que ver con Latinoamérica, me encanta como se muestra y como canta.

Las redes sociales juegan un papel importante en tu vida como artista. ¿Cuál es tu opinión en torno a ellas?
Las redes sociales son un tema difícil porque cada vez se pone más gente en contacto conmigo. Lo bueno es que hay una apertura total hacía uno mismo, tanto de productores o promotores como gente que simplemente les gusta tu música. También hay una parte de mucho trabajo, tienes que estar continuamente actualizando tres o cuatro perfiles en redes y al final eres una mujer pegada a una cámara, pero lo veo muy necesario.

¿De qué manera proyectas el álbum en directo? ¿Qué músicos te acompañan?
Serán los que me llevan acompañando casi dos años. Marcos Bayón a la guitarra y a los efectos; el brasileño Emiliano Benevides a la percusión, que tiene una energía brutal; y Gabri Casanovas al teclado. Queremos ser fieles al sonido del disco y aportar una parte electrónica. Ahora estamos tratando de enlazar las partes más dinámicas con las más tranquilas para que tenga este nuevo sentido en directo.