Pese a su juventud – apenas tienen 21 años-  este dúo compostelano ha firmado con su debut –Promesas (Raso Estudio, 2019)- uno de los trabajos más maduros e interesantes en lo que llevamos de año. Un proyecto singular que explora sonidos que van del r&b contemporáneo o el nuevo pop urbano a la inditerónica, el trip-hop o el chillwave pasando por el jazz, el soul, el funk y hasta el bolero.   

Blanco Palamera aterrizan en la escena con  un sensacional debut, lleno de canciones seductoras y pseudo-psicodélicas que evocan a esas tardes de verano en interiores donde la nostalgia y el deseo se funden. El dúo ya ha confirmando sus primeras fechas de presentación del disco: el viernes 29 de marzo en Ídolo Club (Madrid) y el 8 de mayo compartiendo escenario con la mítica banda argentina Babasonicos dentro del ciclo Sound Isidro. Sus autores, Manu Blanco (guitarra y voz) y Xoán Domínguez (baterías y coros), dos jóvenes gallegos residentes en Madrid, hablan con la satisfacción y el sosiego de quién es consciente de haber dado lo mejor de sí mismo.


Empecemos por el principio, ¿Cómo os conocisteis?
(Manu) Pues nos conocemos desde que teníamos 6 o 7 años.
(Xoán) Los dos somos de Santiago de Compostela y nos conocemos desde que éramos niños. Con 14 años ya formamos nuestra primera banda.
(Manu) Por aquel entonces ya estudiábamos música, pero lo que hacíamos no tiene nada que ver con lo que hacemos ahora. Era más bien rock psicodélico, cantábamos en inglés… aunque éramos los dos solos y en realidad ya teníamos cierta tendencia al groove.
XoánLa banda se llamaba Joy Of A Toy, como el primer disco de Kevin Ayers.      

“Grabamos algunas partes en Catoira, cerca del mar. El sonido del mar también está muy presente en el disco”

¿Cúando os trasladasteis a vivir a Madrid?
(Manu) Hace más o menos tres años. Inicialmente vinimos a continuar nuestros estudios (Manu estudia producción y Xoán lleva dos años becado en la Escuela de Música Creativa), pero también porque teníamos interés en continuar creciendo como músicos y en Madrid teníamos más oportunidades.

En este tiempo os ha dado tiempo a colaborar con muchos músicos de la escena. Xoán por ejemplo ha tocado la batería con Mow, Sen Senra, Marem Ladson… ¿Estas colaboraciones han tenido alguna influencia en el germen de Blanco Palamera?
(Xoán) Siempre está bien tocar con gente distinta, porque te hace aprender y te ayuda a ver las cosas desde otro ángulo. Eso también es algo que te ofrece vivir en Madrid. Pero Blanco Palamera es un proyecto que hemos gestado nosotros dos solos, tocando, probando cosas, intercambiando música e ideas. Teníamos muy claro lo que queríamos hacer.

El año pasado publicasteis tres singles (Tu luz, Caer y Nada) que no están incluidos en el disco… ¿Por qué habéis decidido que sea así?
(Manu) Porque representan algo diferente para nosotros, no tendría sentido que estuvieran en el disco. Nos apetecía que fuera así.
(Xoán) Las tres primeras canciones que sacamos fueron como una prueba y después el cuerpo nos pidió más. En un momento en el que todo el mundo saca singles nosotros queríamos apostar por lanzar un álbum cómo tal. Es un disco que habla de dejar de fingir, de reconocerse a uno mismo tal y como es.

Sorprende la madurez y elegancia de vuestra propuesta, no sólo por ello, pero también por vuestra edad. Apenas tenéis 21 años…
(Manu) Supongo que es una cuestión de sinceridad… de ponerle corazón a lo que haces.
(Xoán) Es una conversación continua contigo mismo. Y en este caso entre nosotros dos.
(Manu) Hemos aprendido a comunicarnos entre nosotros de una forma muy intuitiva. El proceso nos ha cambiado mucho de coco, de corazón… en todos los sentidos. Nos ha hecho crecer como músicos y como personas. Ha sido un proceso de mucho aprendizaje. Estas diez canciones son el resultado de todo esto.     

Habéis producido el disco vosotros mismos y lo habéis grabado en vuestra propia casa… ¿Cómo fue vuestra dinámica de trabajo?
(Manu) Cada canción fue un mundo. También grabamos algunas partes en un pueblo de Pontevedra que se llama Catoira y en un estudio de Madrid, donde grabamos algunas voces… Pero el proceso ha sido cien por cien nuestro.
(Xoán) Como vivimos juntos tenemos la posibilidad de pasarnos horas delante del ordenador improvisado, probando cosas, dándole vueltas… un tema como Aquí, por ejemplo, era totalmente diferente cuando empezamos de cómo ha quedado finalmente en el disco. Nos gusta trabajar con calma y creo que eso se refleja en el resultado.
(Manu) También por eso quisimos grabar algunas partes en Catoira, cerca del mar. El sonido del mar también está muy presente en el disco.

De todos modos, en en el disco colaboran otros músicas como Pámber (bajista de Puma Pumku) o Baiuca… ¿Cómo fue la experiencia?
(Xoán) Pues muy buena, porque son amigos que nos conocen bien y entienden perfectamente lo que queríamos conseguir. A veces tener una visión externa es importante para perfeccionar los temas. Que haya terceros oídos… a la hora de hacer las mezclas nos resultó muy útil.
(Manu) También participó un trompetista en un par de temas y Sebas, que es quién grabó el grueso de los bajos y que además toca con nosotros en directo. Con él es todo muy fácil. También con Pámber o con Álex (de Baiuca). Somos todos gallegos y al final nos juntamos.

La nota de prensa dice que vuestra intención es realizar un producto que no se parezca a nada de lo que se haya hecho en la escena alternativa estatal hasta ahora. ¿Creéis que lo habéis conseguido?
(Manu) Pues no sabría que decirte… al menos intentamos hacer algo personal. No nos interesan demasiado los géneros ni las etiquetas. Al final todo es música.
(Xoán) Nosotros escuchamos mogollón de música diferente. R&B moderno, jazz, funk, chillwave…
(Manu) Nos gusta mucho Kaytranada pero también Michael Jackson… Los boleros por ejemplo nos influyen mucho, tanto por las letras como a nivel de feeling.  Escuchamos de todo.

“Intentamos hacer algo personal. No nos interesan demasiado los géneros ni las etiquetas”

Desde luego hace poco hicisteis una playlist con canciones que os inspiran y la mezcla es cuanto menos curiosa: J Balvin, Mura Masa, Disclosure, King Krule… ¡y Corazón partío de Alejandro Sanz! ¿Era irónica su inclusión en la lista?
(Manu) No, no. Es totalmente real. Alejandro Sanz es un referente. Hay que revisar a los ídolos del pop. Tú escuchas esa canción y más allá de la letra, que es lo que menos nos interesa, tiene unos arreglos espectaculares. Ahí hay unos musicazos de estudio. (Xoán) No hay que tener prejuicios. Se puede aprender de todo.

Lleváis apenas un año en activo y desde que lanzasteis el primer adelanto de vuestro debut los medios especializados no dejan de hablar de vosotros ¿Cómo os estáis tomando esta acogida?
(Manu) Pues imagínate. Es maravilloso que a la gente le guste. Todo el feedback que nos está llegando es buenísimo.
(Xoán) Estamos muy contentos. No pensábamos que la gente iba a conectar tan rápido con lo que hacemos.
(Manu) El 29 de marzo actuamos en Ídolo Club, el 8 de mayo telefoneamos a Babasónicos en Joy Eslava, dentro del festival Sound Isidro… a veces pienso en un profesor que tuve hace tiempo que no confiaba mucho en que fuese a conseguir hacer nada musicalmente. Me decía que los gallegos no teníamos ritmo… ¡y ahora qué! (risas).