“Si els dits fossin xilòfons” (Bankrobber, 07) llega justo un año después que “Esgarrapada”, disco que en Catalunya ha tenido cierta repercusión: la utilización de “No tinc temps” como sintonía de la radio iCatFM ha hecho que en sus conciertos la gente coree la letra –y que la pida con cierto fervor– y que el videoclip lo hayan visto más de 300.000 personas en YouTube.

Después de participar en casi todos los festivales catalanes en el verano del año pasado y de rodar el grupo en directo –en el escenario Mazoni marcan unos cuantos goles a muchos hypes consagradísimos o por consagrar– Jaume Pla decidió aprovechar el ímpetu del reencuentro con el business musical (a pequeña escala) y encerrarse a partir del noviembre para grabar nuevas canciones.

“Cuando acabo de escribir una canción enseguida quiero hacer algo completamente diferente”

La idea era conseguir un disco fresco pero que captara la complejidad sónica que corre por dentro de Pla. El resultado fue ecléctico y saludable, con diez canciones que pasan del rock y la crónica social enervada de “I dius que el que em dius és veritat” al pop perfecto de “Memòria” o al arrebato discotequero –no apto para toda clase de oyentes– de “Llampec/Ull de vellut”. “Después de escuchar por primera vez este disco, muchos me han comentado que hay demasiada –o al menos mucha– información. Sé que puede costar un poco más de familiarizarse con este disco que con ‘Esgarrapada’, y que seguramente no será hasta la quinta o la sexta escucha que se puedan captar mis intenciones. Cuando acabo de escribir una canción enseguida quiero hacer algo completamente diferente: si es enérgica me apetece hacer una balada, y viceversa. El ‘Revolver’ de los Beatles –uno de los discos que más me ha influido– empieza con ‘Taxman’ y sigue con ‘Eleanor Rigby’, dos canciones que no tienen nada que ver una con la otra”.