La vieja teoría del nuevo metal
Entrevistas / Linkin Park

La vieja teoría del nuevo metal

Robert Aniento — 21-03-2003
Fotógrafo — Archivo

Hybrid Theory se transformó hace un par de años en uno de esos discos que pueden, con el tiempo, acabar marcando un estilo.

Al igual que el “Nevermind” de Nirvana, el “Dookie” de Green Day o el homónimo debut de RATM, la banda californiana vio como, mientras la crítica especializada se dividía entre detractores y defensores, el consumidor musical se lanzaba de forma masiva en apoyo de una obra que combinaba las bases del nu metal patentadas por Korn, añadiéndole una especial querencia hip hopera y una intención melódica poco vista hasta entonces en el género.

Canciones como “One Step Closer”, “Crawling”, o “In The End” se proclamaban a los cuatro vientos como los nuevos himnos de una generación, nutrida por los hermanos menores de aquellos que se reivindicaron hace doce años en la angustia vital del grunge. Sin embargo, al poco tiempo empezaron a surgir las críticas, sagaces o malintencionadas, que concedían a una brillante campaña de marketing la responsabilidad del estelar éxito de la banda. La imagen del combo angelino parecía hecha a medida. Chavales saludables, enemigos de las palabras malsonantes, con sus perillas, sus pendientes y sus ropas a juego.

“Las buenas canciones siempre serán buenas canciones. No hay nada malo en mezclar a Depeche Mode con Korn”

Ajenos a todo ello, Chester, Mike y compañía seguían su imparable ascenso, esta vez con un disco de remezclas de su primer larga duración. “Reanimation” (Warner, 02), otro enorme éxito de ventas, reunía a un conglomerado de artistas, algunos de ellos precursores del género, a los que les gustaba eso de avecinar su nombre al de la nueva sensación del momento. Ahora, casi un año más tarde, llega “Meteora”, la obra que les deberá confirmar en su privilegiado estatus o bien hacer que se desinflen cual globo de feria.

Pues bien. Una de las primeras conclusiones tras escuchar el disco radica en lo que posiblemente sea su mejor virtud, y es la continuidad con un resultado más que notable en relación a lo que ya pudimos oír en “Hybrid Theory”: atmósferas edulcoradas cargadas de texturas electrónicas y todo tipo de efectos, desgarradas por oportunos arrebatos vocales y fraseos de guitarra deudores del hardcore. Las voces de Chester Bennington y Mike Shinoda ya no muestran los mismos desequilibrios del primer disco, aunque, paradójicamente, la coherencia global que podíamos encontrar en “Hybrid Theory” se rompe en “Meteora” con la búsqueda de nuevos matices e influencias y el picoteo en un abanico de géneros más amplio.

Las aristas más duras del disco son más extremas que las de su primera referencia, aunque eso es algo que se ve compensado por la existencia de una sonrojante intención comercial en alguno de sus temas, que se pone de relieve de forma incluso más evidente que en su primer largo. A Mondo Sonoro le va a tocar solicitar responsabilidades a Bennington, una de las dos voces (la otra pertenece a Shinoda), Brad Delson, guitarrista y Rob Bourdon, batería. El compañero de Warner USA me ruega que no mencione la palabra “pop” a la banda, ya que se encuentran últimamente con la mosca detrás de la oreja ante posibles inminentes críticas que les acusen de prostituir su sonido a un cierto aroma más mainstream. De hecho, me confiesa, se han negado a conceder una entrevista a un programa musical británico, tan sólo porque en el nombre de tal espacio aparecía la palabra maldita. Ok.

Lo primero que hago, evidentemente, es romper la promesa. Les suelto lo del tufillo popero, que se evidencia de manera explícita en cortes como “Breaking The Habit”, “Easier To Run”, “Numb” o incluso en el primer single “Somewhere I Belong”. (Bennington) “Sinceramente, no creo que tenga un sonido pop. A diferencia de ´Hybrid Theory´, queríamos dotar al disco de diferentes texturas, incorporar nuevos estilos e incluso instrumentos que no habíamos usado anteriormente. Es posible que eso le haga ser algo más accesible”. (Delson)“Es un disco más atmosférico; controlamos mucho la velocidad de los temas, y eso repercute en un mayor sentido melódico. ´Meteora´ está dirigido a un público mucho más amplio que el puramente rockero”.

Es cierto que se escapa de los esquemas más habituales del new metal. (Bennington) “Diría que ´Meteora´ no suena como nada que hayas escuchado antes, exceptuando quizás a nuestro primer disco”. (Delson) “Resulta interesante analizar la revolución que se ha llevado a cabo en el mercado musical a lo largo de los últimos años. Eminem se ha colocado por derecho propio entre los gigantes del negocio. Pero han sido las bandas de nu metal las que han hecho posible ese puente que permita el consumo masivo de hip hop, o que los grupos de metal extremo vuelvan a llenar en los shows. La mezcla de ambos géneros nunca había tenido una aceptación tan amplia como de la que ahora disfruta”.

Sigamos con el disco. Es cierto que, pese a los ramalazos pop, los fans metálicos menos rencorosos siguen teniendo razones para mantenerse en el barco. Temas como “Hit The Floor”, “Faint” o “Figure. 09” encajarían sin problemas entre el material más duro de su primer disco. (Delson) “Sí, por supuesto. Hay muchas canciones muy duras, mucha oscuridad y guitarras afiladas. ´Don´t Stay´ es una de las canciones más heavy que hemos hecho. Tratar de definir ´Meteora´ es algo así como la búsqueda de unir los ambientes más densos y la distorsión del rock más duro con las melodías del pop más comercial”.

Dejando también espacio para un tema experimental. Si en su primer disco era “Cure For The Itch” el que se escapaba de la cohesión global, ahora nos encontramos con “Session”, una poco soportable ráfaga de efectos y probaturas donde “permitimos a Mr. Hahn (Joseph Hahn, el responsable en la banda de los sonidos pregrabados y diferentes efectos digitales) que se explayara, con sus scratchs, loops y maquinitas varias”.

La fantástica labor de Don Gillmore (ex mentor de Eve 6) en la producción vuelve a ser uno de los factores condicionantes en la calidad de “Meteora”, y la que dota al discurso de su precisión y uniformidad. Quizás lo único que se le pueda echar en cara son ciertos elementos de sobreproducción y una exagerada búsqueda en la perfección del sonido resultante. (Bennington) “Una de las cosas que hemos aprendido es a separar mejor los diferentes instrumentos. Los samples y efectos sonaban demasiado grumosos en el primer disco. Don Gillmore sabía lo que queríamos, y ha tenido dos años para buscar la mejor manera de llevarlo a cabo. En el nuevo disco puedes distinguir el piano, los acordes de guitarra, las voces… Todo está separado, pero perfectamente conjuntado para la canción”.

“Han sido las bandas de nu metal las que han hecho posible ese puente que permite el consumo masivo de hip hop”

Llega el momento, inevitable, de hablar de la famosa presión del segundo disco. “Reanimation”, al fin y al cabo, se trataba únicamente de un disco de remezclas y es en “Meteora” dónde Linkin´ Park debe reafirmar su status como banda. (Bennington) “No vemos problemas en ello. Por un lado, es mejor disco que el primero y, por otro lado, entre nosotros nos llevamos mejor. Después de haber estado conviviendo juntos durante la gira, nos hemos hecho mejores amigos y estamos más unidos”.Eso me recuerda la corta longevidad que están padeciendo las bandas de rock de los últimos años. Ya sea por su falta de continuidad creativa, por las disputas irreversibles entre sus miembros o por otras diversas causas, lo cierto es que los grupos con potencial de dinosaurio que han surgido últimamente no suelen aguantar un tirón de más de dos o tres grandes discos. ¿Será Linkin´ Park uno de esos casos? (Bennington) “Es evidente que

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