James llevan más de treinta años completando conciertos en los que, a través de su impecable indie-pop británico, conectan intensamente con sus seguidores. Su directo será de uno de los platos fuertes de la segunda edición del Visor Fest que se celebrará en Benidorm los días 13 y 14 de septiembre, después de pasar por La Riviera madrileña el día antes. Por ese motivo contactamos con el bajista Jim Glennie, miembro más veterano del grupo, con quien repasamos algunos detalles de la trayectoria de los mancunianos.

Vuestro último disco hasta la fecha es ‘Living In Extraordinary Times‘ (Infectious, 18) ¿Cómo lo percibes ahora que ha pasado casi un año desde su publicación?
Es un álbum que nos encanta. Un año después seguimos disfrutando al tocar esas canciones en directo. Tiene un montón de percusiones muy rítmicas. Durante años habíamos tratado de trabajar con el productor Charlie Andrew y, afortunadamente para nosotros, en ese disco aceptó.

En vuestros últimos tres discos –“La Petite Mort” (Cooking Vinyl, 14), “Girl At The End Of The World” (BMG, 16) y el propio “Living In Extraordinary Times” (Infectious, 18)– hay mayor presencia de teclados, sintetizadores y electrónica ¿Qué ha motivado ese cambio en la música que habéis publicado en los últimos años?
Mark (Hunter), nuestro teclista, tiene un talento increíble, pero él siempre resta importancia a su propio papel en el grupo. Con frecuencia está tocando algo brillante, pero a menudo lo pasábamos por alto. En “La Petite Mort” (14) decidimos cambiar eso. No se trata sólo de subir los teclados, sino también de crear un espacio específico para ellos. Los resultados nos encantaron. Las canciones tenían más sonoridad y tenían una base más groove. Así que continuamos con esa tendencia también en los dos discos siguientes.

“Tras trabajar con Brian Eno nunca volvimos a ser los mismos en el estudio”

En esa misma línea… ¿Crees que es necesario evolucionar para sobrevivir dentro de la actual escena?
Creemos que es esencial evolucionar musicalmente. Pero no se trata de ‘sobrevivir dentro la escena actual’. Es que si no cambias, entonces sencillamente te estancas.

Sumáis casi treinta y cinco años de carrera profesional… ¿Cuál es el secreto para seguir juntos, activos y haciendo discos y maravillosos conciertos después de tanto tiempo?
Supongo que el secreto para permanecer juntos es el mismo que en cualquier relación: lo más importante es que tienes que llevarte bien con los demás como personas. La comunicación es importante. Respetándonos los unos a los otros y tratando de ser considerados con las necesidades de los demás. Tienes que encontrar personas afines para trabajar. Músicos que entiendan cuál es el espíritu de James. Después de todos estos años, todavía nos las arreglamos para apoyarnos a nosotros mismos. Seguimos queriendo más de nuestros conciertos, seguimos queriendo más de nuestros discos. Todavía estamos hambrientos, todavía somos ambiciosos. Pensamos que deberíamos ser la banda más grande del planeta y que todavía no lo hemos conseguido.

Y en sentido contrario… ¿Cuál ha sido el peor momento de James como banda en esas tres décadas de vida? ¿Peligró en algún momento la existencia del grupo?
La banda tuvo algunos momentos oscuros a finales de los noventa, con el abuso de drogas y alcohol, que creo que fue más una consecuencia de la desintegración que estaba viviendo la banda que su propia causa. Hubo un desorden en las relaciones de dentro de la banda. Mucha ira y frustración. De alguna manera y aun así nos las arreglamos para grabar grandes discos y dar grandes conciertos… pero no sé cómo. Este no siempre es un trabajo fácil. Estamos atrapados los unos con otros las veinticuatro horas del día durante varias semanas y, si hay tensión entre las personas, la cosa se pone cada vez peor. Manejar eso es la clave para la longevidad y también para la felicidad. Este puede ser el mejor trabajo del mundo, pero también puede arruinarse fácilmente.

¿De la grabación de qué disco de James guardas el mejor recuerdo y de cuál el peor?
Las primeras sesiones de grabación de James fueron realmente duras. La banda estaba muy tensa en el estudio. Estábamos tan preocupados de que nuestras preciosas canciones no fuesen destrozadas que era muy difícil trabajar con ellas. Ninguna parte de aquel proceso fue muy divertido. Pero luego Brian Eno cambió todo eso en la grabación de los discos ‘Laid’ (Mercury, 93) y ‘Wah’ Wah (Mercury, 94). No puedes hablar en serio con Brian (Eno): siente una gran despreocupación por casi todo. Así que aprendimos a dejar fluir las canciones y también a permitir que alguien más tuviese opinión al respecto, para destruirlas y luego reconstruirlas de maneras impredecibles. Y nunca volvimos a ser los mismos en el estudio.

¿Dirías que James fueron, en los noventa, un grupo de Britpop? Parece que ahora todas las bandas reniegan un poco de esa etiqueta…
Britpop… James nunca fue parte de esa escena. Para entonces nosotros ya estábamos asentados. La prensa y el negocio han intentado a menudo conectarnos con una ‘escena’ o género y realmente no funciona. Somos un grupo extraño que suena simplemente como ‘James’. Además seguimos inmersos en un cambio continuo. Justo cuando crees que tienes una idea acerca de lo que somos, nos alejamos de nuevo. Eso hace que no seamos fáciles de etiquetar.

“Con los cambios de la industria, no me gustaría ser una nueva banda tratando de ganarme la vida por ahí”

¿Cómo crees que ha cambiado la industria discográfica desde los noventa hasta ahora?
En realidad ha habido dos grandes cambios; En primer lugar: lo digital ha tomado el relevo de lo físico, lo que ha provocado el colapso de esa fuente de ingresos que significaban las ventas de CDs, y el reemplazo primero con las descargas y ahora con el streaming. Eso trajo consigo una gran cantidad de desafíos, y no me gustaría ser una nueva banda tratando de ganarme la vida por ahí. Pero no creo que estemos aún al final del viaje. Creo que todavía quedan muchos más giros y vueltas; Y en segundo lugar: el auge del directo. Los conciertos se han convertido en la manera de ganar dinero. Esto nos va bien, ya que siempre hemos sido una banda en directo y estamos felices de tocar en cualquier parte, con cualquiera y también para cualquiera. Y no puedes reemplazar la experiencia que supone estar en un concierto en directo.

¿Qué echas de menos de esos noventa en los que, precisamente y entre otras cosas, se vendían muchísimos discos y qué crees que ha mejorado desde entonces?
No creo que eche de menos nada de los noventa. Fue lo que fue. Sí, se vendieron muchos discos, pero la industria dictó en gran medida la música que la gente escuchaba. Tenías que convencer a hombres trajeados de que se podía ganar dinero con tu música o ni siquiera te echaban un vistazo. Realmente no es el ambiente más alentador para fomentar la originalidad. La configuración actual no es perfecta, pero creo que ahora puedes sacar tu música y si a la gente le gusta, la comparten. Hasta cierto punto, se puede eludir a la industria.

Vuestros conciertos siempre han sido una celebración con el público ¿Cómo crees que han cambiado o evolucionado los conciertos de James con el paso de los años? ¿Cómo son ahora James en directo?
James siempre ha sido una banda de directo. La conexión directa con las personas puede ser increíblemente poderosa. No estoy seguro de cómo han evolucionado los conciertos. Supongo que probablemente estoy demasiado dentro como para juzgar eso. Pero las reglas siguen siendo las mismas: no ensayes demasiado; si una canción te cansa, deja de tocarla; arriesga; cambia el set todas las noches; busca la espontaneidad; improvisa; exígete pero acepta los errores. Siempre buscamos hacer que el público se venga arriba. Nos gusta llevar a las personas a través de un viaje y ofrecer algo inesperado, pero sobre todo queremos que las personas vuelvan a casa felices, sudorosas y sonrientes.

En septiembre estaréis actuando en el Visor Fest de Benidorm, un festival en el que tocan prácticamente en exclusiva grupos de los ochenta y los noventa ¿Por qué crees que al público disfruta tanto con este tipo de eventos?
En los años ochenta y noventa se formaron algunas grandes bandas y es bueno ver que siguen ahí fuera tocando en directo. También es bueno ver que la mayoría de las bandas que conforman los dos días del cartel del Visor Fest todavía siguen haciendo música nueva. Eso es importante.

¿Crees que en la actualidad existe un apogeo de la nostalgia? ¿Consideras eso como algo positivo o negativo?
Desde el punto de vista de los artistas no creo que la nostalgia sea algo bueno. Te tiene mirando hacia atrás y siempre haciendo referencia al pasado. Y específicamente con la música, evita que las personas conecten con tu nuevo material. Los músicos son seres creativos y en consecuencia quieren crear ¿Qué autor se centra en un libro que escribió hace treinta años en lugar de en el que escribió ayer? ¿O un pintor o escultor? El trabajo en el que estás involucrado en el presente expresa quién eres ahora y dónde estás ahora. Eres el tú hoy, no el de ayer.

Pues ya para terminar, miremos de nuevo al futuro… ¿Habrá pronto nuevo material de James? ¿Estáis trabajando en nuevas canciones?
Sí, estamos trabajando en canciones para nuestro próximo álbum. Será el número dieciséis de nuestra discografía. Hemos escrito la mayor parte y ahora viene el arduo trabajo de poner esas canciones a tono.

AGENDA
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
jueves 12/09/19MadridLa Riviera21:0034€
De 13/09 hasta 14/09/19BenidormFestival: VISOR FEST