“Apelo al Espíritu que nos empuja, a lo que no controlamos”
Entrevistas / Havoc

“Apelo al Espíritu que nos empuja, a lo que no controlamos”

Javier Escorzo — hace 4 semanas
Fotógrafo — Edorta Subijana

En unos tiempos en los que abundan los grupos de sonido mimético, se agradece la presencia de un artista con personalidad, estilo y discurso propio. Es el caso de Havoc, que ahora hace temblar el suelo con la publicación de “Espíritu” (Subterfuge Records, 2020), su nuevo disco.

Hablamos con Pedro, alma máter de la banda, sobre todo lo que ha rodeado al lanzamiento de esta nueva entrega. El álbum, que ha sido cocinado a fuego lento en Muir Estudio (propiedad de Yon Vidaur y por donde han desfilado bandas como Ama, Olimpia, El Palacio de Linares o Kokoshca, entre otros), afianza el personal estilo que ya había exhibido en trabajos anteriores. Pop ruidoso o, como ellos dicen, pop bélico. Música omnívora que no le hace ascos a la distorsión, el rock, el grunge o el metal.

P.- Hay artistas que dicen que sus cada nuevo disco es una reacción a los trabajos anteriores. Sin embargo, me parece que Espíritu sigue una línea coherente respecto a “Amado líder” (Subterfuge, 2017). ¿Lo ves así?
R.- No sé si en mi caso se puede hablar de acción y reacción. Intento ser coherente con lo que soy en el presente. Intentar solucionar las cosas que quedaron regular o mal en el pasado no creo que sea la mejor idea en el arte. Procuro vivir el presente y no mirar atrás ni adelante. La música es una zanahoria que siempre está delante y tú la sigues continuamente, pero siempre intentando vivir en el presente. Si te pones a mirar atrás o adelante, estás perdido. Pero sí que es cierto lo que dices, creo que este disco es coherente con “Amado líder”, y posiblemente “Amado líder” fuese más coherente todavía con el anterior. Sí que parece que seguimos una línea clara en los discos.

P.- ¿Cómo ha sido el proceso compositivo y de grabación?
R.- Bueno, la producción de este disco ha sido un poco distinta. Las canciones las compongo yo, yo escribo las letras y las músicas. Luego ya entra Yon Vidaur, con quien he formado un gran tándem desde el principio, confío plenamente en él. Al principio, con Narvales, él llevó más el peso de los arreglos, pero en Amado líder ya fuimos uniendo fuerzas y ahora, con Espíritu, aunque le he dejado libertad en su parte artística, porque es un genio y no hacerlo sería de tontos, también hemos trabajado mucho juntos; hemos tenido tiempo para juntarnos, para pensar en cada canción, para ir destilándolas, viendo lo que nos gustaba más, lo que nos gustaba menos, las que tenían más posibilidades… Juntos hicimos las demos, ya con la mayor parte de los arreglos. A partir de ahí le dejo espacio a Yon para que vaya haciendo su magia y ya se une el resto de músicos, que también aportan lo suyo.

P.- Ahora que hablas de los músicos, creo que ha habido cambios en la banda, ¿no?
R.- Sí, además de Yon sigue también Andoni Etxebeste (batería), que forma parte del núcleo duro de Havoc, está siempre a tope, es una máquina. Ha entrado Mikel Alonso como bajista, que ha tenido mucha importancia en la grabación y lo ha hecho muy bien, y la otra incorporación es la de Xabi Villena, que viene del mundo técnico, pero que tiene mucha importancia, porque se va a ocupar de la guitarra en directo. Ahora somos uno más, cinco.

“La música es una zanahoria que siempre está delante y tú la sigues continuamente, pero siempre intentando vivir en el presente. Si te pones a mirar atrás o adelante, estás perdido”

P.- “Amado líder” ya era muy ecléctico, pero este Espíritu me parece que lo es todavía más. Hay desde temas más acústicos (¡Solo tú, salvaje!), hasta otros casi punk (Los errores). Pero en general, el sonido es muy potente y ruidoso.
R.- En el disco hay de todo, es verdad. Hay punk, hay rock, hay incluso guiños metaleros, hay pop… Como dice Mikel (Alonso, el bajista), hacemos pop bélico. “Amado líder” quizás tenía un sonido un poco más ruidoso, y este, además de esa herencia ruidosa, tiene más contundencia. El sonido es mucho más recio. Pero básicamente sigue siendo pop.

P.- Ahora que dices que es pop, que es algo que has repetido en muchas entrevistas, o pop belicoso, como dice el bajista… ¿Cuál es la frontera con el rock? Porque ya hemos dicho que el sonido es muy potente.
R.- Es que no suelo pensar en esos términos. Rock, pop… no lo sé. Para mí es pop, aunque luego lo puedas vestir de una manera u otra. Mi bandera sigue siendo la del pop, porque no lo diferencio del rock. ¿Los Beatles qué hacían, pop o rock? Lo que quieras. Si hiciese algo que viniese más del blues supongo que sí lo llamaría rock, pero al fin y al cabo, en esta música… ¿Qué diferencia hay entre el pop, el rock, el indie, el pop rock? Ya lo hemos hablado antes, en el disco, sónicamente hay pop, metal, indie, grunge… Lo que quieras. ¿Qué hacía Sonic Youth, pop o rock? ¿Y Nirvana? Las canciones de Nirvana básicamente eran pop beatleliano, lo que pasa es que la forma de expresarlo, la intención, podía ser más punk. Y efectivamente, en el disco hay canciones que, aunque sean pop, tienen una intención muy punk o muy rockera, claro.

P.- Al hilo de esto, y para terminar con esto del pop y del rock, una de las nuevas canciones se titula, no sé si irónicamente, El pop murió.
R.- Bueno, en realidad esa canción trata de la pérdida de la inocencia, habla de una relación en la que algo se rompe y como metáfora utilizo lo que unió esa relación, que fue la música; porque al final la música es lo que me une con el 99 % de la gente con la que me rodeo. Digo que el pop murió como símbolo de que se rompió lo único que nos unía. Pero también me vale para describir la situación, porque el pop se ha convertido en una música realmente minoritaria, no sé si nos damos cuenta. Parece que lo que escuchan los demás es lo raro, pero en el fondo es al revés, ahora lo minoritario es escuchar pop, nos gusta la música retro. La canción juega con esa ambivalencia entre esas dos ideas. Y lo que tiene más ironía aún es que en el disco saldrá una versión de esa canción en la que la canto a dúo con Javier Sun, que no se puede ser más pop que él. Es una forma maravillosa de cerrar el círculo.

P.- ¿Por qué lo has titulado “Espíritu”?
R.- Esto de elegir títulos es una especie de magia azarosa. En realidad, cuando me refiero a Espíritu me refiero a ese misterio, a ese aliento sobrenatural y también humano que todos llevamos y que nos ayuda a cumplir deseos imposibles, a levantar las empresas más improbables. A ese espíritu es al que apelo. Lo civilizado, que es lo que somos, y lo salvaje, que es lo que llevamos dentro. Lo que nos empuja, lo que no controlamos.

P.- La portada es obra de Mario Feal, que ya hizo la del anterior , y parece como de ciencia ficción, casi de serie B. Háblame de ella.
R.- Tiene algo que ver con lo que te acabo de decir del título. Mario y yo trabajamos muy a fondo las portadas. Él es increíble, es una leyenda en esto y siempre he tenido la suerte de que Subterfuge me ha permitido que se encargue de las portadas. Hemos creado una relación muy intensa, los dos nos implicamos mucho. Intentamos buscar un punto misterioso y mágico. En este caso tiene un estilo bastante moebius, tipo cómic de los años setenta, la línea clara. Es como un mundo selvático y atávico, con esta cosa salvaje que te tira para abajo y ese espíritu que te empuja a subir. Teníamos varias referencias como La cosa del pantano de Alan Moore, y en especial un relato de JG Ballard que se titula A Question of Re-entry. Si a alguien le interesa, que lo lea, hay paralelismos también con algunas canciones como ¡Solo tú, salvaje!, Perros, Televisiones… Hay una lucha entre lo civilizado y lo salvaje que rodea todo el disco.

“Mi bandera sigue siendo la del pop, porque no lo diferencio del rock”

P.- Vienes de San Sebastián, una ciudad de marcada tradición musical, especialmente dentro del ámbito del pop y del rock. De hecho, en el disco cantas con Mikel Erentxun (Duncan Dhu), Mikel Aguirre (La Buena Vida, Amateur) y Javier Sun. ¿Cómo surgen esas colaboraciones?
R.- Pues si lo hubiese planeado, no hubiese sucedido. Son cosas que se producen en el momento y por las que no puedo estar más agradecido. Me parece que es un lujo, un privilegio, haber podido reunir a tres figuras de la música, no solo donostiarra, sino estatal y mundial. Desde lo más popular, o mainstream si quieres, como Erentxun, que es un tipo que lo ha hecho y lo ha dicho todo en esto del pop, a un compositor como Mikel Aguirre, que con La Buena Vida y a otro nivel más indie tuvo un éxito enorme con todo el Donosti Sound, y luego la parte más underground de Javier Sun. Y yo estoy en medio, casi como un convidado de piedra, para verlos, me parece un orgullo. ¿Cómo surgió? Pues por casualidad y por un poco de empeño también. Les dije que estaba grabando, que se pasaran por el estudio. Y claro, ya que estaban… Se lo fui proponiendo, cuadró y estoy muy contento con el resultado.

P.- Lo de Mikel Erentxun me parece curioso, porque la primera vez que supe de ti fue hace como diez años, que abriste un concierto suyo en el Teatro Victoria Eugenia…
R.- Efectivamente. En este disco parece como que voy cerrando círculos. Ahora él colabora conmigo, justo este año, que Mikel vuelve al Victoria Eugenia. Ahí justo yo pasé de hacer canciones a subirme al Victoria Eugenia con él, y eso fue lo que espoleó el espíritu del que hablo en este disco hasta donde estamos ahora. El otro día me escribió y me dijo que estaba super contento con la colaboración, que no paraba de oírla. Me gusta mucho haber reunido a los tres, parece que las cosas tienen su sentido. Me sorprende que te acuerdes de aquello, porque en aquel momento yo todavía cantaba en inglés…

P.- Claro, es lo que te quería decir. Si comparas el Havoc de entonces con de ahora, el cambio es brutal: has cambiado el idioma, el estilo, que antes era muy Dylan, la imagen, el vestuario, la estética… Todo.
R.- Sí. En que casi te diría que son dos carreras distintas. Primero está aquel primer disco en inglés que luego firmé con Warner, que era más un chaval abriéndose paso a codazos, intentando sacar sus canciones. Pero desde que estoy en Subterfuge sí que veo una línea más clara.

P.- Qué me puedes contar de la gira. Cuándo empezáis, tenéis fechas cerradas…
R.- Giraremos los mismos cinco mismos músicos que hemos grabado. Yo dejo la guitarra, sí, voy a ver cómo sale ese Morrisey que llevo dentro (risas). Espero que salga bien. Empezamos el 6 de marzo en Burgos, y luego el 7 estamos en Durango. Hay más fechas cerradas, en Donosti estaremos el 30 de mayo.

P.- Para terminar, Pedro: tenéis un disco muy potente recién salido del horno, varias fechas cerradas por delante… ¿Cuáles son tus expectativas? Jugando con una de las letras del disco, ¿para qué se siente Havoc ampliamente cualificado?
R.- (Risas). Pues… (Piensa la respuesta). No voy a hacer predicciones, de verdad. Te agradezco la pregunta, es muy buena, pero prefiero no pensar en eso. Espero que todo vaya bien, que a la gente le guste mucho el disco, que nos sintamos todos muy satisfechos con nuestro trabajo… Todo lo que ocurra será bienvenido, que nosotros estaremos allí para trabajarlo y para seguir adelante con todo el espíritu posible.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.