Ganges es un trío de Madrid que se están construyendo un nombre en el panorama español del pop electrónico con su disco “Ganges” (Luup Records, 2018).

Son una banda que pisa fuerte integrada por Teresa Gutiérrez (voz, piano, letras), Álvaro Berceruelo (bajo y coros) y Jorge Aylagas (percusión electrónica). Su música es una mezcla de sonidos electrónicos, de estética independiente y minimalista con tintes oníricos en el que se perfilan las influencias del dream-pop anglosajón. Poderosas líneas de bajo sintetizadas, baterías electrónicas en Octapad, samples de electro pop, además de vocales potenciadas con filtros reverb o delay.

“The XX y London Grammar sí que son indudablemente influencias de nuestra música, pero Mecano… aunque nos lo han comentado alguna vez, no tanto”.

A principios de mes estrenabais vuestro disco de debut. Antes de poner etiqueta a vuestra música, me gustaría que fuerais vosotros quienes os defináis.
Nosotros intentamos hacer pop electrónico de verdad, además de los sonidos que podemos sacar con los instrumentos más típicos y tradicionales que todos conocemos, pero nos definimos. Dejando a un lado todas las influencias que podamos tener, somos una mezcla de electrónico y orgánico.

Vuestro disco tiene un aura propia con una suave base electrónica a la manera de unos The XX, unas percusiones a lo London Grammar, una melodía y una voz que, cuando suena en español, puede hasta recordar a la mítica Ana Torroja de Mecano. ¿Qué efecto buscabais con este primer disco de Ganges?
The XX y London Grammar sí que son indudablemente influencias de nuestra música, pero Mecano… aunque nos lo han comentado alguna vez, no tanto. Este disco es básicamente la evolución natural de nuestro primer año de música después del primer EP, con el que hemos conseguido más de lo que podíamos pensar. Pero sí que es verdad que la evolución estaba guiada y pautada desde el principio, desde lo que queríamos hacer.

El primer material de Ganges sonaba más orgánico que este nuevo trabajo, que es mucho más electrónico y vanguardista. ¿Cuál es el motivo de esta metamorfosis?
Pues cada vez tenemos más claro cómo suena Ganges, seguimos buscando sonidos que nos gustan y nos definen y cada vez conseguimos ir más hacía dónde queremos sonar. Una evolución más natural que intencionada y que ha surgido a través del aprendizaje, nos lo ha pedido nuestra música. Aunque encontrar los nuevos sonidos no ha sido nada fácil porque de electrónica no teníamos ni idea. Éramos una formación típica de bajo, batería y piano, pero ahora mismo el proceso está siendo gratificante y además nos abre la puerta al mundo de la electrónica.

Mucha gente os debe preguntar sobre el bilingüismo, ¿vais a seguir con las dos lenguas a partir de ahora?
La idea es que sí. Queríamos probar en castellano pero el inglés es nuestra referencia clave, aunque estamos a la expectativa de ver lo que pasa y de lo que más funciona. De hecho creemos que hacer dream-pop en castellano lo hace aún más único. Si de repente vemos que uno de los otros idiomas tira o funciona más que el otro igual sí que cambiamos totalmente hacia allí.

Cambiando de tema, los directos; sufrieron también el cambio del orgánico al eléctrico?
En el momento en que buscas sonidos más electrónicos necesitas un despliegue de material mayor. Encontramos limitaciones en salas más clásicas para el set que utilizamos pero es un punto diferencial llevar algo distinto a un sitio al que no están acostumbrados a oírlo.

Sois nuevos en Luup records, ¿cómo es trabajar con ellos?
Nosotros les descubrimos a través de Pavvla, cuando la fuimos a ver en un concierto aquí a Madrid. Hablamos con ella y con Luup records. Nos gustó tanto el concepto de su música que decidimos ir a grabar a su estudio nuestro primer tema en castellano, “400 millas norte”, y allí empezamos a tener una relación más cercana con ellos. Al acabar nos comunicaron que les interesábamos y desde entonces estamos encantados. Es como una gran familia, nos incluyen en todas partes y compartimos además la idea de hacer música lejos de lo que se hace habitualmente en España.