Tenemos delante al mejor grunge clásico hecho en tierras catalanas. Hablamos de Gallina, un power trio de Barcelona liderado por la voz y la guitarra de Pep Rius (Raydibaum, Elèctrica Dharma), y al que acompañan Jordi Mulet al bajo (Fi) e Iban Rodríguez a la bateria (Rosa Luxemburg, Elèctrica Dharma, Murdoc). Ya en 2012, Pep Rius editó “Gargalls” (No Me’n Records, 12) bajo el nombre de L’Abdominable Gallina Nauseabunda, un proyecto en solitario de cantautor crudo y directo que no comparte la energía eléctrica de este nuevo “Al Marge” (Hidden Track, 17) aunque si su cinismo ácido de guerras internas y crítica social.

¿Cuál es la diferencia entre este nuevo proyecto, Gallina a secas, y el anterior, l’Abdominable Gallina Nauseabunda? ¿Y por qué esta obsesión con este animal?
Este nuevo proyecto, Gallina, es simplemente la contracción del antiguo nombre. De él me gustaba su impacto. Además, me molaba que fuera un nombre femenino. Gallina es un animal suficiente importante pero a la vez muy menospreciado. La diferencia entre proyectos radica en que, mientras en Abdominable Gallina Nauseabunda iba yo solo, en este nuevo proyecto, aunque sigue habiendo un núcleo que soy yo, está pensado como el proyecto de grupo de grunge punk que siempre he querido hacer. El cambio de nombre es porque me parecía que era bueno distinguir ambos proyectos. De todas maneras no hay un proyecto antes que otro, sino que son simultáneos.

Musicalmente, bebes de la década de los 90 más yankee, sobretodo del rock alternativo de Green Day (“Plouen Pedres”) y el grunge de Nirvana (“No hi ha diners”) y Foo Fighters (“Al marge”). ¿Es el sonido que buscabas?
Los referentes que veo cuando escucho el resultado, y de los que no me escondo en absoluto, son Nirvana y Green Day, por este orden. Con 16 y 17 años “Dookie” era mi disco de salir de fiesta, y cuando volvía me ponía el “Nevermind”. No he escrito las canciones pensando en si suena a esto o a aquello, pero si que las he escrito sabiendo qué quería hacer, el estilo que quería conseguir, pero sin ponerles caras. Sí que he estado escuchando mucho Nirvana haciendo este disco, sobretodo a los Nirvana de antes del “Nevermind”, pero porque lo necesitaba más a nivel personal.

¿Entonces es un estilo deliberadamente buscado?
Sí, sin duda. Desde hacía tiempo tenia la necesidad de hacer música con volumen y distorsión. Era una necesidad personal. Vivía en un momento vital que así lo pedía y que, curiosamente, coincidió con un momento social y político de igual necesidad. Cuando te sientes muy ahogado y apremiado necesitas poder romper algo, y mis referentes estéticos para este tipo de destrozo es el grunge de Nirvana. Me he dedicado a leer sus letras, a ver sus conciertos (hicieron 150 conciertos y el 70% están en Youtube). Es muy interesante ver todo este material. Mi manera de expresarme y de sacar la angustia acumulada durante años ha sido a través de este movimiento estético. “Quan no et deixen dir res, has de cridar” es una frase de la primera canción del disco que creo expresa el concepto estético de Gallina.

¿Y las letras? Uno tiene la sensación de que te empapas de todo aquello que te provoca frustración o mal estar y luego lo vomitas en forma de canción. Es música terapéutica?
Totalmente. Son letras viscerales, igual que la música, hechas a bocajarro. Saco lo que me preocupa.
En este disco he intentado poner palabras a emociones y sentimientos. No sé si hay cosas muy concretas… Lo que respira todo el disco son unas ganas terribles de ser escuchado: cuando las cosas te afectan tienes que poder tener voz, y este grito que intenta salir se traduce en las angustias diarias, las que te persiguen. Lo que si que es cierto es que no he hecho un gran trabajo de autorreflexión, entre otras cosas porque me acaba pesando mucho… Acaba siendo todo una paja mental en la que no estoy cómodo.

Entonces, ¿cómo creas? ¿Es antes la música o la letra?
Lo hago a la vez, es muy simultáneo. Cojo una guitarra, me siento en el sofá e intento canalizar la necesidad de sacar algo. La creación de canciones con Gallina se asemeja a sacar un huevo, un huevo entero. Desde que tengo la necesidad de escribir hasta que tengo grabada una primera muestra han pasado, como mucho, 40 minutos. Algunas sí que han sufrido alguna modificación, pero son contadas.
Como ya he dicho, me he servido de escuchar directos de Nirvana, de escuchar sus canciones antiguas, ver como construían. Yo, como compositor, me sirvo de herramientas, y me he dedicado a captar y analizar como trabajaba Nirvana para aprender y aplicar a mi música.

Para mí, el mayor activo de este disco es su fuerza explosiva: canciones cortas y directas al estómago. Energía eléctrica.
Si, la inmediatez forma parte de este disco. Hemos tardado 4 o 5 meses en hacer el disco pero no en el estudio. No hay segundas guitarras, no hay recordings, no hay nada… Solo hay un bajo, una guitarra y una batería, tocado todo a la vez y la voz que va después grabada encima. Como mucho hay pequeñas ediciones, como por ejemplo si había un bombo fuera de lugar, pero el grueso de la grabación no es por partes, sino todo a la vez. Todo el proceso ha ido encarado a buscar un sonido muy concreto, muy claro, muy identificativo. Suena tan noventas deliberadamente, pero a la vez muy casualmente. A ver si me explico: no hemos hecho grandes esfuerzos para sonar así. Iban, que es quien a grabado el disco en su estudio, Lluerna, siempre dice que ha sido el disco mas fácil de hacer de toda su vida, porque si lo hubiéramos hecho seguido en una semana lo hubiéramos grabado y mezclado todo, porque la mezcla ha sido subir los volúmenes y ya está, no hemos hecho nada más. Prácticamente no hay postproducción.

¿Crees que retocarlo desvirtuaría la esencia de este sonido?
Si, cuando tocábamos ya estaba todo buscado para que sonara así. Todo lo que hay de crudeza es deliberado. El tema que más veces repetimos lo hicimos cuatro o cinco veces. “Gana” es la segunda toma, la primera ni la acabamos. Es la manera antigua de tocar, pocas tomas y buenas. La gracia de esto es que todo el proceso de grabación está muy comprimido.

Esto se puede hacer si se tiene el concepto muy claro en la cabeza.
Sí, el concepto muy claro y muy simple. Además he tenido la suerte de coincidir con dos personas que entendían perfectamente el lenguaje con el que estábamos hablando. Era fácil ponerse de acuerdo. Yo enviaba las canciones, hacíamos un ensayo previo la misma mañana y ya grabábamos. Si salía algún debate se resolvía ahí mismo, y entre las posibilidades que había siempre escogíamos la solución más sencilla, la propuesta más simple.

¿Dónde está grabado?
Grabamos en Lluerna todos los temas menos 3, que grabamos con nuestro equipo pero en el estudio improvisado que montó Bernat Sanchez (Murdoc) en casa a las afueras de Barcelona

¿Te sientes solo en la escena local haciendo esto? Alguien te ha conectado con la escena hardcore catalana… ¿Te reconoces ahí?
Tengo referentes cercanos de mi barrio como Els Inocents, Rabia Positiva, Penguin Village, gente de Can Batlló. Me he pasado mi juventud tocando en casas okupas, escuchando hardcore punk. Yo vengo de ahí, y hay una visceralidad que hace que no me sienta para nada incómodo compartiendo escenario con ellos, pero con este disco no creo que haya hermandad estilística con ellos. Creo que este disco, por lo que yo conozco, es una rara avis en la escena local. Pero en realidad, lo que me preocupa a mi ahora como grupo es si hay un público para él.

¿Y crees que lo hay?
No tengo inputs en este sentido. Pero creo sinceramente que nuestro público es el mismo que el que puede ir a un concierto de Manel o Txarango. No tiene que ser un fanático del grunge; al final son canciones muy melódicas que simplemente están presentadas en una forma muy contundente y simple, de manera absolutamente auténtica (más auténtico sería picar una olla y cantar encima). Precisamente porque hay melodías, igual que las había en las canciones de Nirvana, y se pueden cantar, no considero este disco poco asequible. La mayoría de canciones son melódicas, muy melódicas (hay Beatles en este disco), y están presentadas de manera muy frontal. ¿Cuál es el público potencial? Pues todo el mundo. Todo el mundo puede conectar con esta música. Cualquier persona que va a un concierto de Manel puede tener un disco de Nirvana en casa.

¿Y ahora a moverlo? ¿Cuál es el plan ahora?
Si, tocar y tocar, pero en las mejores condiciones posibles. Hacen falta las herramientas para poder llegar. Para que Gallina tire adelante hará falta de la cooperación de un montón de gente a muchos niveles.
No hay un plan concreto. Dar a conocer lo que haces a través de los medios que tienes. Es un disco que ha salido solo en digital porque no hay el dinero para que salga en físico. Hidden Tracks es el paraguas donde se acoge la edición digital del disco. Pero lo que tengo claro que, si hubiera tenido el dinero, puede que lo que hubiera cambiado hubiera sido el plan estratégico de lanzamiento, pero el disco hubiera sido el mismo.