“Nuestras fotos, letras y directo representan la tragicomedia”
Entrevistas / Mohama Saz

“Nuestras fotos, letras y directo representan la tragicomedia”

Rubén G. Herrera — 24-12-2018
Fotógrafo — Elvira Megías

La pasión turca sigue fluyendo en nuestra tierra con bandas como Mohama Saz. El experimental debut More Iran (Influx, 2015), al que siguió Negro es el poder (Humo, 2017) solo sembraron el terreno para  lo que estaba por venir. La banda está a punto de visitar Eslovenia para tocar en el prestigioso MENT festival.
Hace poco en Mondo Sonoro nos contaban que comparten el vicio por la microtonalidad a lo King Gizzard, por aquél Flying Microtonal Banana, donde se animaron a incluir una zurna turca. Pero Mohama Saz sigue expandiendo fronteras, por ejemplo, hacia sonidos andinos o caucásicos.
Mohama Saz actuarán en el festival organizado por su sello, HUMO FEST, el 22 de diciembre, en Lata de Zin (Oviendo) junto a Cuchillo De Fuego, IGOR y Buitrago.


Con este Viva el Rey (Humo, 2018) se consolidan así como el referente nacional de una world music transgresora de símbolos de poder y sobre cualquier jerarquía estética… Como bien dicen, “el universo de Mohama Saz está en expansión como el Cosmos”.
Expandirse es nuestra razón de ser. Nuestro atrevimiento a la hora de investigar nuevos sonidos y ritmos nos lleva a otros lugares, y nos permite absorberlos a nuestro propio estilo.

Ahora conformáis un quinteto, con Rubén Mingo. Por fin un percusionista en vuestras filas.
Llevábamos tiempo queriendo introducir percusión en los directos. En los dos primeros discos grabamos percusiones pero no podíamos tocarlas en directo. Surgió la posibilidad de que Rubén, que es amigo de hace tiempo, entrara en la banda y ahora ya podemos grabar y tener percusión en los conciertos.

Preguntaría a los hermanos Adrian y Sergio Ceballos por cómo compagináis Mohama Saz con Melange, vuestro otro reconocido proyecto; pero se deduce que es puro ejercicio de enriquecimiento mutuo, que son bandas en pura cooperación. Aun con ello, ha tenido que ser intenso este 2018, con la gira de Viento Bravo de Melange al tiempo que la puesta de largo del segundo de Mohama, Negro es Poder.
Es duro, pero al final se compagina bien porque somos todos amigos. Nos conocemos todos de diversos proyectos y nos organizamos como se puede.

Me gustaría conocer de primera mano cómo fue el descubrimiento de Javier Alonso por el baglama-saz, este instrumento de cuerda procedente de la península de Anatolia (actual Turquía) y que dio nombre, con giro paródico, a vuestra banda. Seguro que lo has tenido que contar muchas veces, pero nunca nos bañamos en el mismo río…
En un viaje a Estambul investigué el instrumento y vi si había posibilidad de construir uno que se pudiera tocar de pie, como una guitarra eléctrica. Lo encargué a un lutier de allí. Luego tuve que ir aprendiendo la técnica poco a poco, pues difiere bastante de la guitarra… Me queda mucho camino por delante todavía….

“Poder versionar canciones tan dispares y de territorios tan lejanos como Armenia o Bolivia y que suenen a Mohama Saz es una de las señas de identidad del grupo”

A diferencia de Negro es el Poder, donde la lista de invitados era enorme, aquí no hay un asola colaboración y cuyo punto distintivo lo marcarían, si acaso, las lejanas y extravagantes versiones Erzeroumi Shoror (una canción tradicional armenia) y Altiplano, una recreación de Putucun y Viday (tonadas tradicionales de Bolivia). Del Cáucaso a Los Andes son como 12.000km, casi las antípodas…
Hemos querido centrarnos en nuestros propios instrumentos y arreglos. Poder versionar canciones tan dispares y de territorios tan lejanos como Armenia o Bolivia y que suenen a Mohama Saz es una de las señas de identidad del grupo. Es un desafío muy enriquecedor.

Semana Santa es quizá la pieza más amplia y completa del disco.
Semana Santa surgió de una melodía improvisada en el local. La letra habla un poco de la perversión del lenguaje y de los símbolos que hace principalmente la derecha, así como la mordaza que se impone para algunos y la permisividad con la que pueden atacar otros si sacan la bandera de los ganadores. De ahí la perversión sonora que hacemos a mitad de la canción en plan free jazz.

En esta línea, en general, las influencias no podían ser más ricas. Pero es lógico si se os conoce: Arturo Pueyo rememora en 5 Cats Swingin a Louis Armstrong, Wynton Marsalis, Sonny Rollins, John Williams, Cantina Band, Django Reinhardt. O en Sur Quintet, donde se da cabida al jazz en la onda de Weather Report, Peru Jazz o Miles Davis. Javier Alonso tiene un currículum impresionante con Novak, RIP KC y hasta ha acompañado puntualmente a Richard Hell en alguna actuación en España. ¿Hay algún vínculo común, algún artista de referencia, entre todos vosotros?
Hay muchos artistas de referencia en común. Arturo viene del jazz y el resto venimos más del rock, pero siempre hemos tenido inquietudes jazzísticas o de otras músicas y las hemos desarrollado con las limitaciones que nuestra pericia nos ha permitido. John Coltrane, Sun Ra, Tinariwen, Erkin Koray, Moondog, Triana…son vicios compartidos.

Habéis vagabundeado mucho por la música (por usar un término que se mimetizaría bien con vuestro último videoclip, Cuando llegue el día, del disco anterior) ¿no es así?. Este vídeo ¿cómo surge?
Sí, el vagabundeo siempre permite crecer e investigar. La idea de este videoclip surgió de Rubén San Román, un gran amigo realizador que tenía un experimento sociológico con unas imágenes grabadas que reflejaban lo fácil que es pasar, de un día para otro, de una vida aceptable a la absoluta degradación humana en este mundo caníbal en el que vivimos. Iban perfectas con la letra de la canción, que justo habla de eso, y decidimos montarlas para el video clip. Y quedó muy bien, ¿no?

Las piezas de este Viva el Rey son tremendamente sugerentes. Esplendor de cristal parece sacado de un poema de Leopoldo Panero. Ese primer poemario, Teoría (1973) donde recitaba “esplendor de cristal en la llama de una vela”. ¿Va quizá en esta línea esta larga tan evocadora como heredera de metaforas literarias…?
Es una buena referencia. Pero Esplendor de cristal es lo que vive la monarquía española (risas). O eso esperamos…

Por otro lado, en Oriente, el nenúfar tiene un gran significado espiritual. Se considera un símbolo de la transmutación del sufrimiento humano en iluminación. Y leo un haiku: “Es la plácida región de una mente serena donde florece la sabiduría”. ¿Quizá de este estado mental surge esta Nenúfar, cuarta pieza del álbum?
Has acertado de pleno, sí señor. Nenúfar era una palabra que nos inspiraba para la canción, ya que es una aproximación muy respetuosa al jazz espiritual y “acuoso” que aquí se da lugar.

“En Mohama Saz no pretendemos hacer música de tal o cual sitio, imitar patrones, sino “simplemente” abrir las orejas propias y ajenas”

La parte gráfica no es menos intrigante. Vuestras fotos son todo un ritual ambiguo que igual aparenta una estética bohemia, o pasa a ser casi la reunión de una panda de sectarios. O el diseño gráfico de Miguel Alen de Luna (El Rapto) con esos mudras y símbolos de fuerza y de poder.
Intentamos en las fotos, en las letras y en directo representarnos siempre en forma de tragicomedia. Lo del carácter sectario lo dices por las fotos de puño en alto, una escenificación al estilo de los Panteras Negras (risas). No pretendemos otra cosa que no parecer inofensivos, pero sin perder el sentido del humor… ¡No queda otra! Miguel Alen de Luna entendió para la portada la idea que queríamos con el título, que es transmitir simbología que encierre poder, dominación y corrupción.

Monkey Weekend 2018 y luego el Festival A Porta en Leiria (Portugal), y cerrasteis la gira de Negro es Poder con el Festival GetMAD! en Wurlitzer, donde creo que debutasteis en 2014. En definitiva, un buen cierre el de este 2018 para una etapa clave de la banda.
Sí, y no te olvides que acabamos de volver de una semana en Italia, que ha ido de lujo en todos los sentidos. La verdad, estamos muy contentos con lo que nos ha dado este año.

Y por último, el 30 de enero seréis la única presencia española en el Festival Internacional MENT Ljubljana, de Eslovenia. Un festival que el año pasado ganó dos premios EFA (European Festival Awards) en las categorías de Best Festival y Best Indoor Festival, que además es miembro y fundador del colectivo INES (Innovative Network of European Showcases). Lo más próximo que ha llegado de nuestras tierras ha sido la artista portuguesa Surma, así que menuda responsabilidad y también menuda píldora vitamínica para vuestras influencias sonoras de la Europa del Este. Una conexión que, tristemente, en este país no gozamos con mucha frecuencia.
Joder, pues estamos muy contentos de ir al MENT, el festival tiene muy muy buena pinta. La verdad es que no sabíamos todo eso que dices, pero sí, es como dices, una responsabilidad también, porque llevamos nuestra propuesta a un territorio del que tomamos ciertas influencias. Pero no nos preocupa demasiado, ya que en Mohama Saz no pretendemos hacer música de tal o cual sitio, imitar patrones, sino “simplemente” abrir las orejas propias y ajenas, empaparnos con lo que esas tierras nos puedan ofrecer y siempre con mucho respeto.

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