El final del año no está dejando un reguero de discos que traspasan el ámbito del hip hop para incluirlos en listas y clasificaciones más generalistas. Ahí, por méritos propios debe estar “Nebuloso” (Navaja Suiza, 2016), el nuevo trabajo de Sergio Albarracín, más conocido musicalmente como Elphomega


Desde hace meses, viendo las redes sociales se percibía que gente musicalmente muy heterogénea estaba esperando tu disco ¿A qué crees que se debe?
Pues puedo pensar que por lo ecléctico de mi sonido, que nunca me he cerrado en una única onda o perfil. Eso ayudará a ampliar el espectro de público, llegar a gente diferente con diferentes gustos, de distintas escenas o edades… Es una causa que se me ocurre.

Al terminar ‘Nebuloso’ es de obligada reflexión caer en la cuenta de la nueva cantidad de metáforas, símiles o estímulos que vuelves a ofrecer ¿No te da miedo de caer en la sobrecarga o das por hecho que entre tus oyentes el nivel intelectual es acorde a ellos?
No, en ese aspecto no. Es una forma de escribir sobre la que me vengo apoyando desde hace veinte años. Es lo que hago, no espero que todo el mundo sepa de lo que hablo. Me satisface saber que gracias a una canción mía alguien supo de tal o cual, no lo puedo negar, pero por mi parte está hecho sin pretensiones y sin ninguna intención de educar. Lo más importante es que creo que mis canciones (como cualquier otra expresión artística, pienso) son totalmente disfrutables sin necesidad de entenderlas por completo. En eso me empleo y para eso trabajo. No creo que sea un requisito ni un obstáculo, ahí están como ejemplo todas las canciones que amamos escritas en idiomas que no entendemos.

Títulos como ‘Chumbos & Castañas’ o expresiones como “prenda” me transporta de manera directa a tu tierra ¿Málaga, qué papel juega en este disco?
Bueno, en ese aspecto lo único que hay premeditado es que he querido recuperar algunos dejes y costumbrismos propios de Málaga, eso sí. Me apetecía volver con algunas caídas sueltas de ese tipo, naturales. Todo lo demás que podamos descubrir habrá sido trabajo del subconsciente.

“Me empleo en hacer canciones que sean disfrutables sin falta de entenderlas”

Y de Málaga al mundo. ¿Cómo se conforman las colaboraciones de aquí y de allá?
Pues las colaboraciones del disco son de artistas cuya música he ido siguiendo estos últimos años y tenía muy claro que los quería dentro de “Nebuloso”. Y porque viven en Málaga, de coincidir en conciertos, conectar por internet… pues así se va cerrando todo.

Desde ‘Phantom Pop’ hasta ahora han pasado unos años donde desde luego no has estado parado. El mundo también ha sufrido cambios radicales en tan poco espacio de tiempo. ¿Te da un poco de miedo toda esa velocidad?
Incertidumbre más bien, pero se me quita cuando pienso que todos nos vamos a morir, que esto es un rato. Aunque suene muy teatral me siento cercano a la frase: “Un hombre sin esperanza es un hombre sin miedo”. No hay que esperar mucho de lo que viene.

Y en la música ¿terminas de acostumbrarte al fin de las discográficas, como antes entendidas, y fenómenos como la autogestión y el nuevo mundo digital?
Sí, y esa es la apuesta de este nuevo disco también. En este caso me ha servido mucho la anterior experiencia con mi otro proyecto, Catarata, para el que creamos la plataforma Navaja Suiza, con la que ahora editamos ‘Nebuloso’. Está claro que sin este precedente se me hubiera hecho todo el doble de grande.

Volviendo a ‘Nebuloso’ ¿Estás de acuerdo que es un disco que te gusta al completo o no te gusta?
Bueno, me parece bien, me hace pensar que es un disco coherente y compacto y con una idea fuerte que marca todo el trabajo. Que lo vas a amar o a odiar, vamos. Está bien llegar a esos extremos en las reacciones, demuestra al menos que has volcado toda la personalidad en el asunto.

Cada uno de los cortes es un mundo y, aunque parece que exprese algo contrario a lo que te he preguntado anteriormente, ¿era tu intención sacar un trabajo que abarcase tantas cosas?
No sé, no me parece que sea así. En lo lírico, he pretendido que las ideas de huida y pérdida vertebraran todas las temáticas. Es mi disco “romántico” por decirlo de alguna forma. En lo musical dominan las atmósferas y los sintes, es un sonido “con grano”… que va desde la nostalgia arrastrada al dance decadente y apocalíptico. Sí, es un viaje por muchos lugares, pero para mí al menos el plano tiene bastante sentido, teniendo en cuenta lo incierto del destino.