Los californianos Fu Manchu regresan en plena forma con “Signs Of Infinite Power”, un nuevo puñetazo de stoner rock en el que ovnis, pedales y distorsiones de guitarra que desafían las leyes de la física desembocan en uno de sus mejores discos en años.

Los californianos Fu
Manchu regresan en plena forma con “Signs Of Infinite Power”
, un nuevo puñetazo de stoner rock en el que ovnis,
pedales y distorsiones de guitarra que desafían las leyes de la física
desembocan en uno de sus mejores discos en años. Tras un “We Must Obey”
irregular, el grupo vuelve a su sonido clásico con
un sorprendente pepinazo de guitarras crujientes y energía desbocada. “Creo
que nuestro anterior álbum tenía mucha energía”
, responde
Scott Hill, cantante y guitarrista, “pero esta vez queríamos volver a grabar
un disco de grandes y fuertes riffs”
. Doy fe que lo han
conseguido. Hill confiesa su gran secreto. “¡Todo lo que hacemos empieza con
un riff de guitarra! Amo el sonido de una buena distorsión. Enchufamos un buen
pedal fuzz, ponemos el amplificador al nueve o al diez, ¡y vamos a por ello!”
. Contundencia y saturación sónica que golpea tu mandíbula sin pedir permiso.
“Este es el disco que más se acerca a cómo sonamos en directo. Posee un
sonido realmente crudo que me recuerda a cómo sonaban mis viejos vinilos de
punk y hardcore”
. A ello han contribuido el productor Sergio Chavez
(Motörhead, Helmet) y Andew Alekel (Foo Fighters, Danzig), que ya había
mezclado su anterior obra. El resultado aúna hard rock soleado, punteos
lisérgicos y punch

sin límites para hablar de “ciencia-ficción, ovnis y robots extraños. Nada
demasiado serio”
. Más serio resulta hacer balance de sus veinte años
de carrera. “Me alegra ver que aún disfrutamos tocando. No cambiaría nada”
. Y aunque no quieren ni oír hablar de desert rock  –“vivimos
al lado de la playa”
-,
mantienen la amistad con miembros y ex miembros de Kyuss, Sleep o Monster
Magnet. “Seguimos siendo buenos amigos”
. Podrán ver a Fu
Manchu en directo el 3 de febrero en Barcelona (Apolo 2) y el 4 en Madrid (Moby
Dick). Aunque Hill avisa: “¡Vamos a tocarlo todo bien fuerte!”
.