La vida da muchas vueltas, y no siempre conlleva buenos momentos. Mike Shinoda ha utilizado su creatividad para superar los golpes de la vida. “Post Traumatic” (Warner, 18) convierte los sentimientos en canciones.

No es Linkin Park, no es Fort Minor, es simplemente Mike Shinoda. Así anticipaba el artista su nuevo material, el que da forma a “Post Traumatic”, un disco introspectivo y oscuro por momentos, aunque con cierto optimismo catártico. “Post Traumatic es todo lo que he sentido durante estos meses. Quería capturar todo lo que estaba pasando. Ha sido un año duro y el disco empieza en ese lugar, pero termina saliendo para empezar a mirar hacia adelante”. El 20 de julio se cumplirá un año de la muerte de Chester Bennington, un año en el que, a nivel personal y profesional, los caminos del resto de Linkin Park se volvieron inciertos. “No sé qué va a pasar de ahora en adelante. Este álbum es un primer paso para que la gente vea hacia dónde podrían ir las cosas”.

“No sé qué va a pasar de ahora en adelante. Este álbum es un primer paso para que la gente vea hacia dónde podrían ir las cosas”.

Aún con el futuro de la banda en el aire, Mike Shinoda tuvo claro desde el primer momento que la música debía convertirse en el catalizador para pasar el luto. “El arte es la mejor terapia para lidiar con los problemas. Forma parte de mi día a día, y se acentúa en los momentos difíciles: escribo más, compongo más, ya forma parte de mi naturaleza”. Tanto es así que el proceso de composición de “Post Traumatic” se convierte a la vez en una progresión cronológica de las emociones de Shinoda, una ordenación de todos los sentimientos y momentos que atraviesa el artista. “En este disco he cambiado mi modo de componer, quise centrarme en el presente. En otras ocasiones había buscado en el pasado o rebuscado en experiencias previas, pero aquí quería captar la honestidad del presente. Sabía que el concierto de homenaje a Chester sería algo que me marcaría, y ese día empecé a escribir ‘Over Again’. Debía hacerlo. Se trata de un proceso que culmina en catarsis. Hay un momento en el que simplemente tienes ganas de avanzar y las canciones se convirtieron en un espejo de ello. ‘Crossing The Line’ marca ese punto”. Así es como la segunda mitad del álbum da paso a momentos más experimentales con ‘Ghosts’, un tema que el propio Shinoda define como complejo y que trata sobre “creer o no creer en lo paranormal”.

A partir de ahí, Shinoda acepta colaboraciones que le respaldan con orgullo. Desde la cantante K. Flay en ‘Make It Up As I Go’ hasta los mismísimos Chino Moreno (Deftones) y Machine Gun Kelly en ‘Lift Off’. Y esta es una de las colaboraciones que Shinoda tenía claras desde tiempo atrás. “Era importante que, si alguien iba a participar en este disco tan personal, comprendiera el tema central alrededor del que gira todo. Machine Gun Kelly y yo coincidimos en un festival y llevábamos tiempo pensando en trabajar juntos. Son amigos y músicos con los que es fácil trabajar y, cuando surgió la posibilidad, les llamé. Les quería en esta canción que trata no sobre escapar, sino simplemente sobre la necesidad de seguir hacia adelante”. Y eso es lo que Shinoda hace con “Post Traumatic”, encarar la vida y brindarnos al mismo tiempo un disco que es un documento autobiográfico en dieciséis canciones y una obra a la que nos invita a conocer qué hay ahora mismo en su corazón.