“Respeto mucho a los fans ¡pero algunos son un grano en el culo!”
Entrevistas / Echo & The Bunnymen

“Respeto mucho a los fans ¡pero algunos son un grano en el culo!”

Tomás Crespo — 31-10-2018
Fotógrafo — Archivo

Ian McCulloch es un portento. Dentro y fuera del escenario. No sin motivo, la prensa británica le apodó en su momento “Mac The Mouth” (algo así como “Ian el bocazas”). Sus entrevistas nunca tienen desperdicio y ésta no iba a ser una excepción.

Hablamos con el líder indiscutible -con permiso del guitarrista Wil Sergeant- de Echo & The Bunnymen con motivo de la publicación de su primer trabajo en cuatro años: “The Stars, The Oceans & The Moon” (BMG, 2018). Un disco en el que la banda de Liverpool actualiza algunas de sus canciones más conocidas, con una importante dosis de piano y arreglos de cuerda. McCulloch nos explica sus motivaciones y de paso nos cuenta algunas anécdotas de sus encuentros con David Bowie y su fanatismo por el Liverpool FC, calentando su gira española de febrero: San Sebastián (martes 12, Teatro Victoria), Barcelona (jueves 14, Razzmatazz, Room Festival) y Madrid (viernes 15, La Riviera, Room Festival).


Me gustaría comenzar preguntándote el porqué de este “nuevo” álbum… Para empezar, ¿lo consideras un “nuevo álbum”?
Sí, es un nuevo álbum… creo (risas). Vaya, buena pregunta. Pues no sabría que decirte… para eso estáis vosotros los periodistas. Para ponerle nombre a las cosas. Es una pregunta interesante. Yo creo que podemos llamarlo “nuevo álbum”. No es una recopilación, es material nuevo. 

Sí, creo que podríamos llamarlo así (risas). Eso me lleva a mi siguiente pregunta: ¿Por qué has decidido grabar nuevas versiones de algunas de vuestras canciones más conocidas?
Bueno…. siempre que escucho nuestras canciones antiguas… me gustan, ¿eh? me gustan. Me gusta el sonido que tienen. Pero no soporto mi voz.  

¿Esa es la sensación que tienes cuando escuchas los discos clásicos de Echo & The Bunnymen?
No los escucho nunca. Nunca. La verdad es que no. A veces he podido escuchar alguna canción concreta, por curiosidad. Pero no me siento a escuchar mis propios discos. Me parecería un poco lamentable hacer eso. Pero cuando escucho algunas de nuestras canciones de los ochenta lo que menos me gusta es la voz. Era muy joven en aquella época. Ahora me parece que mi voz suena más sabia.  

Desde luego. De hecho creo que esa es la principal diferencia entre las versiones originales y las nuevas. La mayoría apenas han cambiado, más allá de los arreglos de cuerda. Excepto The Killing Moon que la habéis cambiado radicalmente…
La verdad es que no me lo he planteado demasiado. No es que hayamos grabado estas canciones porque no nos gusten las originales. No es que sienta que les faltara algo, ni que no fueran lo suficientemente buenas. Sencillamente quería volver a acercarme a estas canciones, encontrar su esencia. Hacerlas sonar más maduras, más sabias. Quería escucharlas de forma distinta y, sobre todo, cantarlas de una manera diferente.  

“No escucho nuestros antiguos discos. Nunca. Me parecería un poco lamentable hacer eso”

¿Cómo crees que van a reaccionar los fans de Echo & The Bunnymen que llevan escuchando las originales toda su vida?
A ver. Yo respeto muchísimo a los fans, porque se gastan su dinero en algo que nosotros hemos hecho. Pero si algún fan escucha el nuevo disco y dice que le gustan más las originales… pues es que es algo que sinceramente me da igual. No estamos en esto para contentar a nadie. Yo creo que es algo que los fans de la banda ya saben. Nunca hemos pretendido gustar a todo el mundo. Respeto mucho a los fans, ¡pero algunos son un auténtico grano en el culo! (risas). Igual hay quien lee esto y piensa que soy el demonio… pero no lo soy. Si hay alguien a quien le gusta Echo & The Bunnymen es a mí. ¡Llevo en esta banda toda mi vida! Estas canciones me pertenecen a mí. 

Por otra parte, ¿crees que estas nuevas versiones pueden hacer que otros públicos se interesen por Echo & The Bunnymen?
¡Sí! Yo creo que sí. Al menos así lo espero. Las canciones ahora resultan más intimas, más maduras. Creo que puede haber un público, incluso un público más joven, que se acerque a ellas ahora. Obviamente no me refiero a un éxito masivo. Nuestras canciones no son himnos… son canciones existencial que hablan de dolor, angustia… Creo que puede haber gente que comprenda mejor el significado de estas canciones con este formato. 

Ahora que hablas de la gente joven, hay toda una generación que conoce a Echo & The Bunnymen básicamente porque The Killing Moon sonaba en la película Donnie Darko. ¿Qué opinas sobre esto? ¿Crees que el contexto en el que se escuche una canción puede determinar tu relación con ella?
Yo creo que sí. Y además me parece fantástico. Me encanta que las canciones funcionen por si mismas, independientemente del contexto. De hecho creo que los oyentes pueden ser más libres a la hora de percibir una determinada canción sin necesidad de vincularla a un momento o a una época concreta. Además siempre que he visto como alguien ha utilizado una canción de Echo & The Bunnymen en el cine o en televisión me ha gustado. Ya sea en Donnie Darko o en Stranger Things o en cualquier otra serie, creo que siempre las han tratado con muchísimo respeto. Las han incluido en segmentos en los que tienen todo el sentido. Además creo que en general la música de Echo & The Bunnymen es muy atmosférica y cinematográfica. 

“Cuando era adolescente pasaba mucho tiempo sólo. Era bastante tímido e introvertido. Pero siempre he sabido que quería brillar.”

Eso me recuerda a una declaración tuya que leí en el libro de Simon Reynolds: Rip It Up and Start Again: Post Punk 1978-1984. En ella decías que siendo adolescente sentías que había “una gran cámara de cine en el cielo”. ¿Puedes explicarme esto un poco mejor?
Sí… bueno, lo primero que tienes que saber es que cuando era adolescente pasaba mucho tiempo sólo. Era bastante tímido e introvertido. El clásico chico solitario. Tenía mucho mundo interior y a veces fantaseaba, ya sabes, con ser una estrella y todo eso. Pero en un sentido trascendente. En el estilo de David Bowie…. también me ha interesado siempre la astronomía y el espacio en general… no sé si te estoy contestando. Lo que quiero decir es que me parecía que las estrellas brillaban en el cielo y si querías brillar en la tierra tenías que actuar como si el cielo fuese una cámara de cine. Siempre he sabido que quería brillar.   

Echo & The Bunnymen es la clase de banda que es siempre categorizada, tanto por la prensa como por la propia industria musical, como un referente capaz de inspirar a otras generaciones de músicos. ¿Qué te parece esa consideración?
Bueno, lógicamente me parece genial. Es cierto que hemos alcanzado un cierto status de iconos, que hace unos años nunca me hubiera imaginado. Cuando tocamos en algún festival, siempre hay bandas jóvenes que se nos acercan para hablarnos de la influencia que Echo & The Bunnymen tiene en su música y eso es algo que es muy satisfactorio. Pero al mismo tiempo tiene algo extraño. Yo mismo he sido siempre muy mitómano; en nuestra música hay muchas referencias a otras bandas que siempre nos han inspirado: The Doors, Velvet Underground, Bowie… Pensar que hay quien escucha nuestra música y puede sentir algo parecido a lo que nosotros sentimos cuando escuchábamos a nuestros ídolos… para mi esos son los referentes originales. Aún recuerdo la primera vez que escuché Hunky Dory (RCA, 1971), aquello me cambió la vida para siempre. La forma en que Bowie cantaba fue una gran influencia para mí. David Bowie fue un genio irrepetible. 

Ya que me hablas de Bowie, sé que siempre ha sido una gran referencia para ti, pero ¿llegaste a conocerle personalmente?
Sí, sí. Nos vimos como seis o siete veces. De hecho llegamos a telonearle una vez en Francia, sustituyendo a Morrissey. No es que pueda decir que fuera amigo de David Bowie, pero tuvimos algunas conversaciones interesantes. Yo creo que le caía bien. La primera vez que nos conocimos yo no sabía como acercarme a hablar con él. No quería parecer un engreído y presentarme como una estrella ni tampoco comportarme como un fan, así que sencillamente le dije “¿Tienes un cigarro?” (risas). Fueron pocas veces, pero guardo cada encuentro que tuve con Bowie entre los mejores recuerdos de mi vida.

No nos queda mucho tiempo y aún me quedan muchas preguntas que hacerte sobre el disco…
¿De donde eres?

¿Yo? De España.
¡Oh! Perfecto. Vamos a tocar dentro de poco en España, ¿por qué no vienes a vernos y seguimos hablando?

Claro, lo haré, pero…
¿De qué parte de España?

De Madrid.
¡Oh no! Espero que no seas amigo de Sergio Ramos.
(*el Real Madrid ganó la final de la Champions ante el Liverpool. Salah se lesionó tras una entrada de Ramos).

(Risas) ¡No, no! Además soy del Atlético de Madrid.
¡Ah! ¡Mucho mejor!

¡Por cierto! ¿Es verdad que cancelasteis un concierto precisamente porque coincidía con la final de la Champions League?
Bueno, no lo cancelamos, tan sólo lo cambiamos de fecha. No podíamos tocar a la vez que la final de la Champions. Intentamos que la UEFA cambiara la fecha del partido, pero no nos hicieron caso (risas). No, en serio. Hubo muchas quejas de algunos fans, pero nosotros necesitamos estar al cien por cien cuando damos un concierto. Si lo hubiésemos hecho nuestras cabezas hubiesen estado en el partido. Amamos a nuestros fans, pero también amamos al Liverpool FC, así que creo que es bastante comprensible. Pero vamos si llegamos a saber el resultado… no hubiéramos cambiado nada (risas). ¡Menos mal que no eres del Real Madrid!

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