Me subo al tren en Sants dirección a Manresa. Llamo a Pere Bestard para decirle que ya estoy en camino y me contesta que me ha hecho pastel de zanahoria de postre. La comida de hoy pinta bien. Hablamos de “Crisàlide” (Satélite K, 19) y de otros discos durante una tarde compartida también con Joana Pol.

Hace más de dos años y medio que Donallop viven en Cataluña y no les va nada mal viendo el eco que está teniendo su recién publicado “Crisàlide”. Estrenaron en la sala Barts, han pasado por Palma, por el Sant Jordi musical de Barcelona y también por Lleida en un trepidante inicio de gira. Y todo ello con un disco sorprendente. Los mallorquines siempre se habían caracterizado por un sonido folk tierno y dulce, pero han dejado atrás esta faceta para adentrarse en los sintetizadores, la profundidad y el sonido atmosférico, incluso a las texturas trap.

¿De dónde sale estar haciendo folk y pasarse a hacer canciones con texturas trap?
(Joana) Surgió un poco de nuestros gustos musicales y de las nuevas tendencias. Además, también del último año de directos que ya nos conformamos en modelo trío y bueno, poco a poco e investigando fuimos tejiendo la ley que prima para todo, el minimalismo. Entonces queríamos hacer un disco en el que la voz fuera desde donde crece todo y desde donde los instrumentos se acogen, y el disco se creó así.

Ahora que hablabas de influencias, ¿cuáles habéis tenido?
(Joana) Pere a la hora de componer tiene bastantes, yo también te puedo decir unas cuantas como por ejemplo que hemos escuchado mucho a Angus & Julia Stone, Fleet Foxes a Cigarettes After Sex, que es el que más he escuchado justo antes de hacer el disco.

“Quería que en el disco se palpasen estos momentos de cambio que estamos viviendo”

Una novedad muy importante en este disco de Donallop es que hay temas bailables.
(Joana) A veces me pregunto si es real (risas). Porque pienso en “La lies” y es una combinación entre unos compases de calma y otros bailables. Pero los temas bailables para mí tienen una razón muy clara, hemos cumplido treinta años y preferiríamos tener veinticinco.  Yo tenía la necesidad de sentirme joven y quería que en el disco se palpasen estos momentos de cambio que estamos viviendo.

“Com avui” es un hit…
(Pere) Yo creo que fue la magia y la complicidad entre Paco Loco y Donallop. Esta canción era la única de la maqueta que no estaba instrumentada, porque entró en el último momento. Y yo creo que a Paco le faltaba este ritmo que tiene la canción, porque fue él quien le sugirió el ritmo al batería. Es la canción más Paco Loco del disco.

Y el solo de “Camins de pedra”…
(Pere) Para mí el solo es la interpretación de la destrucción mundial. Ahora reímos, pero es una realidad que el mundo seguirá sin nosotros, pero nosotros sin el mundo no. Es mi solo ecologista.

“Siendo una tía he tenido la necesidad de explicarle al mundo que yo también sé hacer canciones oscuras”

La novedad también recae en que Joana coproduce el disco
(Pere) Viene de que yo hiciera las composiciones y de que Joana seleccionara las canciones, las arreglara y después las coprodujera con Paco. Para el mismo Paco también fue divertido porque la emotividad de Joana no la dejaba el hablar en castellano, y ya te puedes imaginar. Pero él lo pilló al pie de la letra. Cuando llegamos le dijimos que producía Joana y yo no podía decir nada. Joana tenía plenos poderes. Cada vez que a mí se me escapaba algo, Paco me daba cuatro voces y a callar.

(Joana) Pere tuvo que hacer un gran esfuerzo para ceder su obra a mi criterio y además era algo que nunca había hecho. “Crisàlide” es el principio de algo y para mí fue el momento en el que me sentí muy de acuerdo con el contexto actual y con las mujeres que se están levantando y agitando su voz, y yo me vi en mi momento de hacerlo.

(Pere) ¿Puede ser Joana Pol la directora artística y la productora y la curadora y seleccionadora del repertorio y la pulidora del disco? Sí.

Para mí este disco es profundidad y modernidad, sin perder la calma y la sensualidad. Pero ¿creéis que habéis perdido luminosidad? ¿un poquito de azúcar?
(Pere) Para ser sensual y todo eso… ¡A veces tienes que apagar un poco la luz!

(Joana) Me gusta mucho como lo has definido, y la verdad es que me he esforzado mucho para quitar ese azúcar. No me gusta demasiado la música azucarada. Lo que más azucarado que escucho es Angus & Julia y para mí no dejan de tener sus canciones oscuras en cada álbum. Me he dado cuenta de que la “música ligera” no me gusta. Me he esforzado en quitarlo porque estoy cansada de que muchos tíos me miren como si yo solo supiera hacer cosas con azúcar. Siendo una tía he tenido la necesidad de explicarle al mundo que yo también sé hacer canciones oscuras, sé hacer rock y sé poner los ‘sintes’ a tope. Supongo que por eso ha salido este disco.

A raíz del videoclip de “Dos dits”, se han oído comentarios de “la Rosalía mallorquina”.
(Joana) También me han llegado. Y con sinceridad pienso que actualmente se tiene un problema dual. Por un lado, la monopolización del hombre, a la que intentamos combatir con el feminismo, y por otro lado la monopolización de Rosalía, que si cualquier tía hace algo similar a algo que haya hecho Rosalía (que ya se había hecho antes) pues ya eres como ella. Estaría bien que se hiciera un pasito hacia adelante y que se entendiera que no, que si una tía se empodera no hay que supeditarla a nada.

Habláis de la hiperconectividad y del abuso de las redes sociales. ¿Crítica social o mala experiencia personal?
(Joana) Las dos cosas. Es una crítica que hacemos a partir de nuestras propias experiencias personales. Nosotros nos hemos alejado de nuestra casa y de nuestra gente y bueno, las redes han propiciado que podamos estar cerca de muchas personas pero que nos hayamos alejado forzosamente de otras. Somos una generación que no está educada en las redes, la gente te sigue sin conocerte de nada y luego te ve por la calle y no te saluda… No hay educación ni coherencia con la vida real y está creando unos desajustes muy fuertes. Se están destruyendo unos canales muy preciados como por ejemplo el de hacer una sobremesa o tener una conversación.

Ahora que ya hace casi tres años que vivís aquí, ¿como se ve en perspectiva este cambio de aires?
(Pere) Ha sido un gran cambio, un cambio de conceptos, de todo. De Palma a Moscari (su pueblo), hay veinticinco minutos, y con este tiempo no llego ni a Manresa. Pero también de libertad y una puerta abierta. Pero cuando vinimos aquí nos dimos cuenta de que el trabajo que habíamos hecho en Mallorca de darnos a conocer y formar una base sólida lo teníamos que volver a hacer, como dice Ferran Palau, teníamos que “Tornar a començar”.