Dave Longstreth se quedó solo en Dirty Projectors hace cuatro años, cuando su socia Amber Coffman abandonó el barco unos meses después de la publicación de “Swing Lo Magellan” (Domino Records, 2012). Él reaccionó a su marcha con un trabajo oscuro, una suerte de “disco de divorcio” al que decidió llamar como el propio grupo en una clara señal de resurgimiento y reafirmación.

El álbum tuvo muy buenas críticas, un reconocimiento que animó a Longstreth a recuperar su viejo ritmo de grabación de disco por año. Y así es como quince meses después vuelve con “Lamp Lit Prose” (Domino Records, 2018) un álbum sorprendente y lleno de imaginación producido por él mismo en los estudios Ivo Shandor de Los Angeles, con colaboraciones de Syd, Empress Of, Amber Mark, Haim, Rostam Batmanglij (ex Vampire Weekend, en Dirty Projectors desde 2002 hasta 2005), Robin Pecknold (Fleet Foxes) y Dear Nora; y un cambio de formación que vuelve a los orígenes, con la reincorporación de la antigua sección rítmica de la banda, Nat Baldwin y Mike Johnson.

Lamp Lit Prose derrocha imaginación. Felicidades.
Gracias, eso es lo que busco cuando hago un disco, que esté lleno de imaginación. Es la cualidad que quiero mostrar como compositor, y la que quiero que posean mis álbumes, imaginación y curiosidad.

“La imaginación es la cualidad que quiero mostrar como compositor y la que quiero que tengan mis álbumes”

Creo que ahora mismo estás en St. Louis, a punto de dar un concierto. ¿Estás presentando ya nuevos temas en directo?
De hecho estoy presentando bastantes, sí. Y me estoy dando cuenta de que las canciones son muy divertidas de tocar, tal como esperaba.

Hace unos años dijiste que estabas obsesionado con los arreglos, y que querías ir por otro camino, más de melodías y ganchos inmediatos. ¿Este disco simboliza el equilibrio entre ambas vertientes?
Es muy bonito que lo digas, me gusta la observación porque creo que efectivamente así es. El esqueleto de las canciones es igual de importante que las vestimentas que le voy poniendo. El ritmo y la melodía son tan importantes como la progresión de arreglos, superposiciones de capas y demás.

La nota de prensa dice que el disco es algo así como “el yin del yang de Dirty Projectors”. ¿Qué entiendes tú con esta descripción?
Hay un juego de contradicciones, de opuestos, que se equilibran a nivel musical como hemos comentado, y a nivel de contenido en cuanto al espectro de sentimientos y experiencias que se interconectan en las letras.

El disco tiene una impulsividad tal que no se sabe si tú guías a la música o es al revés. Como si estuvieras domando una fiera…
(Risas) Me gusta la imagen, pero preferiría verlo como una conversación, no como algo tan peligroso.

En cuanto al sonido, ¿dirías que Lap Lit Prose tiene la marca de la casa Dirty Projectors?
No sabría definir esa marca de la casa, pero sí es cierto que en la grabación he empleado un estilo de producción que quizá me caracteriza. El tratamiento de las guitarras y de las armonías sí que puede que tenga que ver con lo que he venido haciendo en los discos anteriores.

Mencionas a Julian Casablancas en las letras. Es curioso, porque Alex Turner también habla de los Strokes en el nuevo disco de Arctic Monkeys.
Vaya coincidencia, es divertido. A veces esas cosas se cuelan sin darte cuenta en las letras, intentando buscar alguna sensación con la que mucha gente pueda identificarse. Los Strokes han sido bastante importantes para una generación entera y, para serte sincero, admiro mucho Julian. Creo que es un tío súper cool. He salido con él por ahí un par de veces y es un gran cliente para los bares (risas).

“La honestidad pertenece más al periodismo, por ejemplo, que a la creación musical”

¿Te gusta lo que ha hecho con The Voidz?
Sí, me gusta muchísimo. No lo compararía con sus trabajos con The Strokes, pero desde luego admiro que haya dado riendo suelta a su curiosidad, como decíamos al principio, y también admiro los riesgos que ha tomado con este nuevo proyecto.

¿Quizá sea eso lo que te une a tus numerosos invitados en el disco, la curiosidad?
Sí. Es una mezcla de artistas que me han llamado la atención y a los que he estado escuchando mucho durante el último año y medio, y de otros artistas que son muy buenos amigos desde hace tiempo. Syd tiene una voz única, Amber Mark es una compositora increíble… ha sido genial. Me he sentido muy honrado y afortunado por tener músicos de tanta calidad artística y humana.

Canciones como That’s a lifestyle suenan a hit. ¿Sueles detectar los temas de tus discos que luego se hacen grandes?
Prefiero no hacerlo. Me gusta no detectarlos, me parece emocionante esa espera en la que vas viendo qué canciones se les engancha más a la gente. Sienta mucho mejor cuando es una sorpresa.

Es tu segundo disco en un sólo años tras la marcha de Amber Coffman. ¿Es más fácil trabajar solo?
¡Bueeeno! No lo sé, en realidad siempre siento la misma presión, la misma soledad. Componer siempre ha sido un proceso bastante solitario para mí. Pensándolo bien, creo que el proceso de trabajo con estos dos discos ha sido bastante similar a los anteriores.

Parece que las letras de este disco siguen la línea de honestidad y claridad del anterior. ¿Lo ves así?
No lo sé. Quizá sean más literales, pero no he pretendido dar una imagen muy directa de honestidad necesariamente. Esa virtud pertenece más al periodismo, por ejemplo, que a la creación de música.

¿Este disco consolida lo que iniciaste con Dirty Projectors (Domino Records, 2017)?
No sé si inicié algo o no. Mi música siempre está evolucionando.

¿Tienes muchas ganas de presentar el disco en España?
¡Muchísimas! He dado algunos conciertos en Norteamérica y han sido brutales. Estoy seguro de vosotros mostraréis una pasión incluso mayor. Las últimas veces fue así, ¡no me decepcionéis!

Para terminar, ¿te gustaría colaborar con algún artista español?
Pues sí, pero me temo que soy un poco ignorante al respecto. Sí que me encantaría trabajar algún día con un tipo que se llama Nicolas Jaar, pero no es español. Creo que es de Chile o alguna otra parte de Sudamérica. ¿Me haces un favor? Tengo boli y papel, dame unos cuantos nombres de bandas españolas que molen…