David Rodríguez presidente
Entrevistas / La Estrella De David

David Rodríguez presidente

Luis J. Menéndez — 26-07-2011
Fotógrafo — Lorena Dorta

David Rodríguez pone freno por un instante a sus obligaciones como lugarteniente de La Bien Querida para publicar una nueva colección de canciones cocinadas desde la habitación, pero más ambiciosas en términos de arreglos y producción que su debut como La Estrella De David. El disco se llama “Maracaibo” y le canta al amor.

David Rodríguez es un romántico y lo deja claro a la mínima que puede. “A mí lo que me llevó de pequeñito a intentar hacer música fueron las canciones de Umberto Tozzi y cosas así… Al final ‘Maracaibo’ son todo canciones románticas, que es lo que me toca un poco los cojones: he acabado haciendo un disco así a mi edad ¡con la de ellos que existen ya!”. En “Maracaibo” reinterpreta a Julio Iglesias y le canta a Anita (su actual pareja Ana Fernández Villaverde, La Bien Querida), al igual que en el disco anterior se le rompía el corazón cuando escribía: “Tú lo tienes que saber, porque lo dicen mis ojos cada vez que te ven, que te quiero” o “Cuando te cases conmigo en la caseta más bonita de la Feria de Abril”, renglones fugaces que de naif te desarman y dejan el corazoncito hecho un guiñapo. David, que de pascuas a ramos no puede evitar comportarse ante el mundo como un capullo (aquel desastroso South Pop que se saldó con peinetas al aire. “Estaba nervioso por lo mal que salió todo, pero es que hoy la gente se ofende por cualquier cosa…”), esconde tras su poblada barba y las inseparables gafas de sol un alma hipersensible que busca su espacio en el mundo, y se parapeta ante el rechazo que pueda despertar su exposición pública en forma de canciones. “El disco ha salido porque Joe (Crepúsculo) no paraba de chinchar diciendo que no era capaz de hacerlo, que estaba acabado... Pero es que yo no vivo de sacar discos y por tanto no lo necesito. Cuando eres jovencito te ciega la ilusión, pero ahora cada vez me cuesta más esa acción de decir ‘toma fulano, aquí tienes las canciones, sácalas’. Yo sé que hay en España treinta personas que tienen cara y ojos a los que les gusta lo que hago. Luego siempre piensas ‘a ver si consigo engañar a alguien más’, pero a la hora de la verdad vuelve a suceder lo mismo, que me llamas tú, el de Rockdelux y ya… Reconozco que yo tampoco hago muchos esfuerzos por triunfar, porque me sentiría un estafador. La fórmula de cómo se hacen bien las cosas me la sé. Con Ana lo ensayo y funciona, pero a mí ese cuento no me entretiene, no me lo aplico y no sabría defenderlo”. Hay cierta desilusión cuando recuerda entre risas lo que ocurrió con “La Estrella de David” (El Ejército Rojo, 07). “De verdad, yo pensaba que lo había hecho bien. Sabía que no estaba bien tocado, que la voz era rara, pero lo hice lo mejor posible. Cuando lo saqué pensé que era un disco en castellano con letras con cara y ojos, que se entendía un poco, con cancioncitas de amor, algo que no había hecho nunca con Beef. Ahora sé que es muy ingenuo, que tenía mucha paja –‘Maracaibo’ tiene canciones más normales, menos chifladuras-, aunque creo que había tres o cuatro canciones que estaban bien. También entiendo que mi manera de cantar o te engancha o no te mola nada, y lo más normal es que no te mole... Pero aún así pensaba que en el ambientillo este de snobs y ‘enteraos’ podía funcionar”. En ese sentido no debería tener queja: Los Punsetes, La Bien Querida, Manos de Topo, Thelemáticos, Joe Crepúsculo/Tarántula… todos ellos son rendidos fans de La Estrella De David, un proyecto que desde la sombra ha tenido cierto carácter fundacional a la hora de desarrollar una forma muy peculiar de hacer pop en castellano. A David en ocasiones le pierde la llorera y lo sabe. “Vale, es cierto que me comen la polla y, bueno, eso ya es algo, porque a muchos ni eso. A mí que llegue un tío que admiro tanto como Joan Miquel Oliver y me diga que le gusta mucho lo que hago me reconforta, me pone gordo. Pero lo que me gustaría de verdad es que se produjera una aclamación popular. Como ocurrió en Sol con lo del 15M, que de repente hordas de gente se movilizasen de forma espontánea para gritar: ‘¡David eres el mejor y tienes que tocar para nosotros!’. Pero como eso no va a pasar pues ahí sigo. Yo es que con que uno me mande a la mierda ya me toca el ego y me hunde, que soy muy sensible…”.

Un comentario
  1. David. No te vendas. Para eso ya estan todos los demás.

    Tú eres el cantante.

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