Clásicos de hoy
Entrevistas / The Hellacopters

Clásicos de hoy

Joan S. Luna — 17-11-2000
Fotógrafo — Archivo

A LA VELOCIDAD CON LA QUE SE SUCEDEN LOS MOVIMIENTOS MUSICALES Y CON QUE DISCOGRÁFICAS Y PÚBLICO QUEMAN A LOS GRUPOS, SIEMPRE DEBE TENERSE EN CUENTA QUE EXISTAN GRUPOS CAPACES DE HUIR DE LA ACTUALIDAD Y, A LA VEZ, PERMANECER EN ELLA. LOS SUECOS THE HELLACOPTERS, CON NUEVO DISCO EN EL MERCADO, SON UN CLARO EJEMPLO DE QUE ESO ES POSIBLE.

Desvanecidos ya los humos de la pirotecnia ocasionada con todo aquello de la segunda explosión del rock nórdico, los chicos del exEntombed Nicke Andersson siguen campando a sus anchas con su cuarto largo, “High Visibility” (Universal/Polydor, 00), el primero para una multinacional. Se trata de su trabajo más clásico y pulido incluso que “Grande Rock” -su tercer largo y último disco para White Jazz-, de una obra que recoge su propia esencia combinándola con la sonoridad de MC5, Kiss y Stooges, pero sin aristas, sin apenas suciedad e impurezas. Bien lo demuestran “Hopeless Case Of A Kid In Denial”, “No Song Unheard”, “Hurtin´ Time”, “You´re Too Good (To Me Baby)” -original de Silky Hargreaves- o “Toys And Flavors”, con coros femeninos, pianos y todo ese aderezo que, hasta el momento, The Hellacopters habían dejado en la recamara. Anoche, los suecos actuaron por primera vez ante sus fans para presentar este “High Visibility”. Jugaban en casa, en Estocolmo, con lo que el combate iba a ser duro. Tan duro que Bobby Lee Fett (también miembro de Diamond Dogs) evidencia una resaca sonrojante, las palabras se le traban y los pensamientos fluyen con la velocidad de un tema de Codeine. Ya se sabe, los excesos del rock y todo eso. “El concierto de anoche fue realmente bueno, tocamos ante un montón de gente y todos parecían muy excitados con los nuevos temas… Oh, sí, después lo celebramos a nuestra manera”.

Volviendo al disco, queda claro que lo más sorprendente de su debut multinacional es ese clasicismo que recorre la grabación de arriba abajo. Digamos que The Hellacopters han trocado inmediatez por calidez. “Ahora estamos orgullosos del sonido que hemos conseguido en este disco, es lo que nos interesaba en estos momentos, aunque no sé decirte qué pasará con él dentro de unos años. Normalmente, cuando nos metemos en un disco nuevo no sabemos qué esperar, es más bien un toma y daca en el que las sensaciones se van sucediendo una tras otra”. En todo caso, a uno -ya que la función de un productor jamás acaba de estar clara- le gustaría saber qué parte de responsabilidad tiene el productor Chips K (Sator, Turpentines…) en el sonido final del disco. “Eso es difícil de explicar. Lo importante es que Chips nos ha hecho tocar de la mejor forma posible y ha sido capaz de reflejarlo en el resultado final. Ha puesto todo su empeño en cada uno de nosotros para que el conjunto fuese perfecto. Eso es lo fundamental, en cuanto al sonido, nosotros sabíamos muy bien lo que estábamos buscando. Es un disco con una producción bastante fría y hubiese sido así aunque hubiésemos trabajado con otro productor, porque hemos trabajado con el mismo ingeniero, un amigo nuestro con el que hemos trabajado antes”. De todos modos, Lee Felt tampoco ha comentado -hasta el momento- nada con respecto a lo clásico del disco, así que no queda más remedio que preguntarle directamente, sobre todo teniendo en cuenta que con ello sus teclados irán cobrando cada vez mayor protagonismo. “Bueno, eso depende. Si miras los cuatro álbumes que hemos editado… nosotros evolucionamos como banda también. Tocamos mejor, escuchamos muchísimos estilos diferentes de música y, por tanto, nuestras influencias vienen de ángulos muy diferentes. Así que es algo que aparece de forma muy natural mientras que otros grupos se lo deben pensar mucho antes de tomar un camino determinado. Nosotros no planeamos nada previamente, más bien dejamos que todo fluya de forma espontánea. Estoy contigo en que es más clásico que los dos primeros álbumes, pero de alguna forma creo que “Grande Rock” refleja nuestra parte más clásica. Y sí, si seguimos esta línea cada vez tendré más libertad de movimientos”.

Puestos a hablar de libertades, se supone que, estando en una multinacional, habrá cosas que The Hellacopters no podrán permitirse. Quizás los tiempos no estén cambiando, pero sí su situación discográfica. “Por ahora las cosas son muy parecidas, pero por si acaso vuélveme a preguntar en unos tres meses. Cuando Universal se interesó por nosotros el disco ya estaba acabado e incluso mezclado, con eso lo único que quiero decir es que teníamos muy claro qué era lo que nosotros queríamos de Universal desde el principio. Ellos nos lo dieron todo, aceptaron nuestras condiciones. Podemos seguir editando en distintos sellos y no estamos obligados a estar en la MTV si no estamos de acuerdo. Tampoco esperamos que nuestra situación cambie demasiado ahora, simplemente tomaremos todo como venga”. En todo caso, está claro que The Hellacopters seguirán contando con un fuerte apoyo promocional y que seguirán siendo uno de los grandes nombres del género junto con Gluecifer. Y eso es algo que muchos otros, a estas alturas, difícilmente podrán conseguir. Ya saben, bandas como los Turpentines, por poner un ejemplo. “Es difícil predecir qué va a pasar con todas esas bandas nórdicas que llegaron después, pero te aseguro que todas son buenas bandas. Muchas podrán seguir existiendo unos años y conseguirán que la escena siga creciendo, así que será interesante ver qué ocurrirá con el tiempo”. Cierto, especialmente en vuestro caso.

“High Visibility” está publicado por Universal/Polydor.

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