“Necesitamos nuevas dosis de sangre para llenar algunas venas vacías”
Entrevistas / Black Mountain

“Necesitamos nuevas dosis de sangre para llenar algunas venas vacías”

Fernando O. Paíno — 19-06-2019
Fotógrafo — Archivo

Los canadienses Black Mountain están de nuevo de actualidad con la edición de “Destroyer” (Jagjaguwar, 19), nuevo álbum en el que vuelven a experimentar partiendo de la psicodelia, el rock espacial y el heavy metal más clásico. Pero dejemos que sea su vocalista y cantante Stephen McBean el que nos dé las claves que han marcado su quinta entrega.

Destroyer, el nuevo trabajo de Black Mountain, nos ofrece una nueva perspectiva sobre tu música. ¿En qué te basaste para crear el álbum?  
Tiempo. Electricidad. Volumen. Oscuridad y luz … y muchas cosas viejas con botones iluminados.

En los ocho temas que conforman este nuevo disco podemos contemplar una gran variedad de influencias que lo hacen muy vistoso y dinámico. Desde la psicodelia, el rock espacial, al heavy metal clásico, nutrido a su vez por extensos toques de experimentación. ¿Cómo te las arreglaste para aunar toda esta mezcolanza y crear algo convincente?
Algunos de nosotros somos fans de Styx. Hacemos rodar algunos golpes e intentamos atravesar las paredes creativas.

Una pregunta obligatoria: ¿Cuáles son las bandas que destacarías como motor de inspiración a la hora de componer?
Tangerine Dream, Faust, Pretty Things… el clásico cañón del cosmos.

El título del álbum se refiere a un coche de carreras, el Dodge Destroyer. ¿Cómo te inspiró este vehículo para nombrar el álbum?
Necesitábamos un coche que se ajustara al sonido del álbum. Afortunadamente Dodge siempre lo hace.

Una pieza sorprendente de “Destroyer” es la cantidad de músicos que participan en él. Algunos de ellos son habituales, pero otros no. Podrías decirnos qué te llevó a contactar a personas como Rachel Fannan (Sleepy Sun) y Adam Bulgasem (Dommengang & amp; Soft Kill), y cómo influyeron en el ¿resultado?  
Necesitamos nuevas dosis de sangre para llenar algunas venas vacías. Amigos con nuevas ideas estaban a solo una llamada de distancia. Cada uno trajo un plato fresco al menú.

De los ocho temas que forman “Destroyer”, los cuales resaltarás como ¿tus favoritos? ¿Por qué?  
Cambian dependiendo de qué autopista conduzca. Todos hicimos el corte final, que también es un gran registro de Pink Floyd en su última etapa.

La versatilidad de la composición es quizás la característica más notable de Black Mountain. ¿Cómo te las arreglas para crear tales discos variables? ¿Crees que es una buena fórmula comercial?  
Es una fórmula en constante cambio sobre la que hemos estado trabajando durante años. Me gustaría jubilarme en Kauai, así que tenemos esperanzas de que tenga éxito.

¿Planeas presentar el álbum en vivo?  
Sí, hay mucho interés en todo lo que rodea a “Destroyer”

Otro aspecto que me fascina de Black Mountain son las imágenes de Las portadas, siempre enigmáticas e intrigantes. ¿Son de tu elección?
Jeremy Schmidt, alias Sinoia Caves, alias Klaus Schultz de Richmond, es nuestro diseñador interno. Presenta su trabajo y suele recibir un par de pulgares arriba.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.