“Me gustaría convertir la composición de bandas sonoras en mi nueva profesión”
Entrevistas / Álex Aller

“Me gustaría convertir la composición de bandas sonoras en mi nueva profesión”

Diego Fernández — 18-03-2020
Fotógrafo — Archivo

Aunque habitual en estas páginas por sus andaduras más bailables como la mitad de Jus Kno’, Alex Aller se cuela en esta ocasión sobrado de motivos. Su nuevo proyecto, homónimo y fuera del marco bombo-pista-baile, reúne todos los elementos y características de la composición más clásica, rozando la metodología y discurso de composición de las BSO. Hablamos con Alex para destripar Inside (Autoeditado, 2020), su EP orquestal y orgánico en una charla que desvela sus horizontes sonoros a corto plazo…


La primera pregunta es obligada: ¿por qué este cambio radical hacia lo acústico y orquestal? ¿Cómo te planteas meterte en un proyecto como éste?
Personalmente creo que si alguien escucha lo que he venido haciendo en mis anteriores proyectos, ya se puede intuir mi inclinación hacia lo acústico y los instrumentos reales como en mi trabajo con Jus Kno’.  Es quizá ahora, que me he sentido con la confianza y herramientas necesarias para abarcar un proyecto así, cuando he decidido dar el paso y empezar otra carrera artística paralela en este sentido. Sin dejar de lado mi otro proyecto quiero seguir a la vez trabajando y aprendiendo con este.

Tras años experimentando con la electrónica, son muchos los que se deciden dar el paso a lo acústico, puramente instrumental. En tu caso, además, ya habías comenzado en referencias a trabajar con instrumentos analógicos como Jus Kno’. ¿Es esta una progresión natural y orgánica del productor del S.XXI?
En este sentido he visto un poco de todo. Productores que están cómodos en su zona, que son felices con las herramientas que ya saben manejar, y otros que necesitan experimentar con cosas nuevas. En mi caso particular soy más del segundo tipo. Me gusta descubrir música y nutrirme lo más posible, y en este proceso es inevitable encontrar cosas interesantes que poder hacer con lo que ya tienes. Por ejemplo, en nuestra próxima referencia electrónica combinamos el uso de sintetizadores con el Kora africano y el resultado es un pasada. De todas formas, un buen indicador de que el productor actual es cada vez más curioso es ver el auge actual de lo analógico y lo que se ha disparado el número de ventas en sintetizadores frente a software digital.

En los tres cortes de Inside EP alternas acústica y electrónica dependiendo del corte, siendo la instrumentación analógica el máximo exponente…
En este trabajo se pueden escuchar tres referencias que, aunque estén conectadas en significado, sí que pueden parecer dispares. Para Home quise ponerme a prueba a la hora de escribir para un agrupamiento de cuerda y cederles la pieza más íntima y personal que he hecho hasta ahora. En Floating Ashes mi intención era darle el protagonismo a un instrumento con el que me siento conectado como es el piano, mi punto de partida para empezar a componer cualquier cosa. Y finalmente, en Nocturnal quise sacar la rabia que tenía dentro en ese momento utilizando las herramientas que mejor conozco que son mis sintes, a su vez aprovechando la fuerza del violín y el cello para ponerle el broche dramático que me pedía la pieza.

Parece haber una percepción de que la música instrumental está intrínsecamente ligada a la música clásica, un género a menudo ignorado por las generaciones más jóvenes. Más que preguntarte por tus influencias para este LP, me gustaría saber a quién te gustaría influenciar con él…
Siento que hacia la música clásica además hay un estereotipo que la lleva hacia lo “culto”, cuando no tiene por qué ser necesariamente así. Sí que considero que el saber valorar una pieza clásica requiere de una sensibilidad extra a la hora de apreciar la música, pero lo mismo pasa por ejemplo con el jazz. Es difícil también para el público joven introducirse en esta música cuando se les está bombardeando con otros géneros y las propuestas de éste en concreto son reducidas y especialmente caras a la hora de ir a un concierto, al menos en España. En mi caso, la verdad es que me gustaría ver como otros amigos productores se animan a acercarse hacia este lado siguiendo mi testigo, no hacia un cambio de género, pero sí hacia la colaboración con otros instrumentos y músicos. De igual forma, sería feliz si a alguien ajeno a este estilo le despierta la curiosidad por descubrir más. Al final hay un montón de compositores haciendo esto con millones de visitas y girando por todo el mundo, por lo que el público existe. Lo difícil, como en todo, es llegar hasta él.

Entiendo que todo productor o compositor tiene sus testers oficiales, que le dan su veredicto cuando se les enseña por primera vez el trabajo, antes de ser publicado. ¿Cómo ha sido la acogida con éste, cuáles han sido las reacciones?
Mi mayor miedo a la hora de embarcarme en esto fue lo solo que iba a estar durante el proceso. No conocía a nadie a título personal haciendo algo similar, nadie a quien pedir consejo, que me validase las partituras, los arreglos… De igual forma me lancé a grabar en un estudio como es Estudio Uno, sin haber tenido una experiencia previa con músicos profesionales en estudios más pequeños. Podemos decir que me tiré con todo a la piscina. Mi consuelo llegó cuando las chicas de Q-Art Ensemble, con una trayectoria increíble y habiendo grabado para compositores consolidados y firmado bandas sonoras que han terminado en los Goya, tras ver las piezas y lo que escribí para ellas, me felicitaron y terminamos pasándonoslo genial durante la sesión. A día de hoy hay cosas que habría hecho de otra manera -como siempre- pero la experiencia general ha sido increíble. La primera de muchas.

“Mi mayor miedo a la hora de embarcarme en esto fue lo solo que iba a estar durante el proceso”

Me interesa el proceso creativo. ¿Cómo ha sido el proceso de composición? ¿Y de adaptación a instrumentación real? Imagino que también ha habido mucho ensayo de por medio…
El proceso ha sido como el de cualquier otra canción, en el estudio delante del ordenador y mis máquinas. En este caso, al proceso tuvo que acompañarlo un periodo de estudio respecto a los instrumentos para los que iba a escribir, en qué claves se escribe cada uno, cómo marcar las articulaciones, así como el uso de un nuevo software para las partituras. El no tener formación musical de ningún tipo más allá de la adquirida durante todos estos años también retrasa todas estas cosas… Realmente no hubo ensayos, las chicas llegaron ese día al estudio y a primera vista tocaron las piezas con las ligeras indicaciones que les iba dando. Una de las cosas que me hubiese gustado cambiar es haber tenido más tiempo para todo eso, grabar con más calma e incluso poder repetir, pero el presupuesto no lo permitía.

¿Cómo, cuándo y dónde te molaría ver este proyecto sonar en directo?
Uno de mis objetivos durante este año es preparar un directo que gire en torno a este proyecto, quizás acompañado de uno o dos músicos más. Tengo mucha música nueva y bocetos para ir sacando a lo largo del año y ya tengo algunas ideas respecto a los instrumentos con lo que podría hacer el show. Espero tenerlo encaminado pronto y poder hacer algo para finales de año.

Una vez presentado en sociedad, ¿cuáles son los planes de futuro? ¿Alternarás el djing con la composición orquestal?
Seguiré haciendo música y girando con Jus Kno’, seguiré editando canciones nuevas bajo mi nombre, pero el objetivo más ambicioso es empezar a trabajar en la composición de bandas sonoras, me gustaría convertir eso en mi nueva profesión. Acabo de terminar ahora mi primera pieza para un cortometraje y si todo sale bien en nada empezaré a trabajar en otro proyecto más grande que espero me dé también muchas alegrías.

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