Déjense mejor llevar por el nombre del álbum, la procedencia del combo y esa luminosa portada. Porque lo que encontramos son canciones en general brillantes y llenas de energía, a las que quizás se les pueda achacar un sabor excesivamente teenager y accesible (por llamarlo de alguna manera) en determinantes momentos, pero que al final consiguen ese pretendidamente humilde, pero realmente pretencioso, objetivo de transmitir energía a raudales sin grandes aspavientos. Y Sunday´s Best lo consiguen gracias principalmente a una efectiva labor en lo vocal. En los temas más ágiles, en los que las melodías son más directas, es donde consiguen los mejores aciertos (“The Try”, “The Californian”) y en algún pequeño desarrollo noise-pop (“Without Meaning”). Lo dicho, una buena terapia para estas calurosas mañanas. Y, me reafirmo, objetivo cumplido.
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