Miki Serra enciende de nuevo la intermitencia de su música. Una intermitencia a la que ya nos tiene más que acostumbrados desde que dejara Sexy Sadie.
Sin embargo, ahora con Post, su nuevo proyecto de grupo, vuelve con energías renovadas y con una salud que esperemos que no se apague, como pasó con Plastic Face, su anterior alter ego. Y no es para menos. Con “No Sleep” despierta la nostalgia por aquellos primerísimos Sadies. Escucharlo es como volver a mediados de aquellos años noventa cuando fue autor de algunos de los momentos más memorables de los mallorquines. Su retorno mantiene aquella autenticidad y modestia que siempre le han acompañado. Su flamante nuevo repertorio suena incisivo y sugerente. Sigue en los parabienes del rock furioso y melódico de siempre, sigue en estado puro. Su suerte es ese sonido amateur de su música y también su inocencia, propia de una primera vez. Y esto en un músico se agradece. Miki Serra vive ahora su segunda juventud, alejado de esos destellos de ambición a los que canta con tanto desprecio.
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