MondoSonoro Discos

Lo que ha logrado Luis A.
Segura (L.A.) es a todas luces loable y raya el notable alto. Ha hecho un disco
de melodías exquisitas, que suena tan perfecto como coherente y sólido. Un
disco del que puede sentirse orgulloso pues no deja de ser el resultado de años
de intentarlo sin conseguirlo. Años en los que sabes lo que quieres hacer,
hacía dónde quieres ir, pero nunca encuentras ni las herramientas, ni las
oportunidades que lo propicien. Bueno, pues ya está aquí y van a por todas.
Manager, compañía y músicos se han confabulado para hacer que las poderosas
canciones de este disco enganchen al público para el que están destinadas: El
gran público. Y no hay nada malo en ello. El único problema es que, en
ocasiones, erramos el tiro pretendiendo hacer pasar gato por liebre. Si quieren
que pensemos que L.A. es un cantautor que hace un pop-rock de autor para
minorias selectas a lo Elliott Smith o Matt Pond PA, estamos enfocando mal las
cosas. Lo de L.A. tiene más que ver con Teddy Geiger o David Gray y no hay nada
malo en ello. Es comercial en el sentido de que es cristalino, limpio, a veces
incluso algo inocuo (“Elizabeth”, ”Stop The Clocks”) además de clásico tanto en
las formas como en las estructuras de las canciones. Pero es ahí dónde reside
su baza más importante. Lo que hace, lo hace de fábula pese a que se haya hecho
antes hasta la saciedad. Sólo hay que escuchar un temazo como “Hands” o el
pop-rock épico a lo Travis de “Microphones And Medecine” para darte cuenta de
ello.

MÁS SOBRE L.A.
Comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y su experiencia al usarlo. Las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial de este sitio ya se han establecido. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas, ver nuestra Política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies