Vaya por Dios. La primera vez que en esta santa casa me encargan hablar de un disco de Deep Elm y resulta ser, a pesar de tener una portada casi más emo que las de Mineral, un álbum de punk rock, digamos, accesible, entre Foo Fighters y los primeros China Drum. Siete canciones bien construidas, con buenas melodías y suficiente energía como para no dejarle a uno indiferente en una escucha a un volumen adecuado; no se descubren sopas de ajo pero se guisan con buen gusto.
Escuchando “Politician” uno no puede sino pensar en Grohl y compañía, y por desgracia caer en la previsible pero justificable tentación de pensar en algo así como en una especie de “Breakout” venida a menos. Una pena, porque seguramente de los Foo Fighters deben haber bebido mucho menos que de los maestros que ambos comparten, es decir Hüsker Dü o tantos otros grupos de punk norteamericano de los ochenta –por algo dos de ellos militaban en los hardcoretas Stand To Reason- . Y porque sería totalmente injusto despreciarlos sin prestar atención a “Known To Lie” o a –esa sí que es una “Deep Elm Song”- la bonita “Unrest”.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.