El dúo formado por Alba Blasi y Aleix Clavera es un fiel hijo de su tiempo, y lleva marcado a fuego el marchamo del colectivo barcelonés La Colazione, en el que comparte intereses y filosofía vital con Manos de Topo, Los Carradine, Za y demás integrantes de esa micro escena underground, heterodoxa y autogestionaria que está sacudiendo los cimientos del panorama musical de la urbe catalana.
De hecho, su escaso aprecio por los convencionalismos lo impregna todo, desde la propia estructura caprichosa de unas canciones imprevisibles y mutantes hasta el frecuentemente dislocado timbre de voz de Clavera, capaz de pasar del susurro al berreo sin mayores sonrojos. De cualquier forma, y con la ayuda de Pablo Díaz Reixa (El Guincho) a la percusión, no puede negarse que Albaialeix han tendido en su debut un vaporoso puente entre tradición y modernidad, entre los espectros del folk rock más ácido de los setenta (y un correlato en clave laietana-Pau Riba y demás- sugerido por su uso del catalán) y los desvaríos de la tribu del nuevo weird folk o reanimadores psicodélicos como Animal Collective. El resultado, trufado de guitarras acústicas, pianos con vida propia, desvíos al imaginario infantil, coros de frenopático y deliciosas digresiones plenas de ensueño y escapismo, no deja de concretarse en un saldo algo desigual, aunque quizá eso también sea parte de su progresivo encanto. Apuesten por ellos para figurar entre los debuts más singulares de nuestra escena a final de año.
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