Gasteiz en modo Hardcore
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Gasteiz en modo Hardcore

8 / 10
Xabi Iglesias — 07-05-2026
Fecha — 04 mayo, 2026
Sala — Jimmy Jazz Gasteiz, Vitoria-Gasteiz
Fotografía — Stuart MacDonald

El Hardcore (y sus derivados) mantiene su vigencia entre los seguidores de siempre, pero ahora también atrae a generaciones jóvenes que descubren el género. Al mismo tiempo, las mujeres se han abierto paso en una escena que históricamente fue muy masculina. Actualmente, su presencia tanto en el público como sobre el escenario, aunque todavía no sea mayoritaria, ya resulta realmente notable. Ya no son solo espectadoras; las mujeres lideran bandas, gestionan sellos y participan en el mosh pit. Un rápido repaso visual al público de la noche de hoy así nos lo corrobora. Un concierto a priori muy atractivo para los que nos apasiona este género está programado una noche de lunes en la sala Jimmy Jazz de Gasteiz.

Todavía nos estamos relamiendo del bolazo increíble que dieron en esta misma sala unos míticos del Hardcore como Gorilla Biscuits la pasada noche de San Juan y también, por supuesto, la propia visita de Madball hace justo un año. En esta ocasión venimos a disfrutar de los californianos Ignite y por supuesto, unos de los reyes del New York Hardcore, los ya nombrados Madball.

Faltaban veinte minutos para las 21:00 y la Jimmy Jazz ya lucía un ambientazo, mérito doble siendo lunes. Ignite aperecen en escena y, a piñón fijo, abren fuego con “Veteran”. Un himno absoluto del Hardcore melódico: rápido, crítico y diseñado para dejarse la garganta. No necesitaron más. En escasos tres minutos que dura la canción, se han ganado por completo al público. Su actuación va a durar una hora escasa, así que está claro que no se van a dejar nada encima del escenario. Nik Hill y Brett Rasmussen no paran de intercambiar su lugar en el escenario y los microfonos para los coros armados con una Les Paul DC y un Fender Precision respectivamente, el barbudo Craig Anderson a la batería no da tregua y Eli Santana arenga al público tema tras tema. Santana tenía la dificil misión de hacer olvidar a uno de los mejores vocalistas que ha dado el género, Zoli Téglás tras abandonar la banda para incorporarse a los mediáticos Pennywise. Y lo cierto es que ha salido más que airoso del reto. Eli Santana es un gran cantante y un excelente frontman. Después de un lustro al frente de Ignite, está totalmente consolidado. Y se lo ha ganado.

Los temas vuelan uno detrás de otro y los primeros pogos son hechos por el público. “Poverty For All”, “Anti-Complicity Anthem”, Ash Return” (esta última con una emotiva intro instrumental antes de la enérgica parte vocal) y “Let it Burn” con su emotivo estribillo, suenan sin pausa. Llega “Bleeding”, un prodigio de composición donde hay ocasión para que Nik Hill baje al público a participar en un círculo de pogo mientras toca su Les Paul. Después de este arranque llega algo de calma, toca recuperar el aliento. Eli Santana pregunta al respetable a ver cuantos de los presentes es la primera vez que ven a Ignite y agradeca la calurosa acogida del público vasco.

A partir de ahí llega seguramente el momento más álgido de su bolo. La versión del “Sunday Bloody Sunday” que no falta nunca en sus conciertos y una serie de temas a cada cual más espídico, entre ellos “Know Your History” una canción de ejecución especialmente compleja que la banda interpreta en directo con una maestría apabullante. Un sonido definido y claro ayuda al disfrute, sin duda. Un gran trabajo por parte del equipo técnico. El punto final lo puso la coreable “Fear is Our Tradition” rescatada de su albúm más exitoso, “Our Darkest Days” (2006) . Esperemos que en una próxima ocasión podamos verlos de nuevo por aquí como cabezas de cartel. Se lo merecen porque calidad les sobra.

Un pequeñísimo descanso y, en menos de media hora, los cuatro miembros de Madball ya están sobre las tablas. Y eso sin compartir ni batería ni amplificadores con la banda anterior. Incluso da la impresión de que la sala presenta una entrada mayor que durante el concierto de Ignite. Un “gabon Gasteiz” sirve como pistoletazo de salida a una auténtica bomba hardcore de onda expansiva imparable. El arranque llega con la versión en castellano de “Nuestra Familia” y un Freddy Cricien completamente desatado, que no va a rebajar ni un ápice la intensidad en toda la noche. “Can’t Stop, Won’t Stop” cae como el segundo trallazo, concentrando todos los clichés del género: velocidad, contundencia y canciones directas a la yugular. Con “Hold It Down” la temperatura en la Jimmy Jazz ya ha subido varios grados, y seguirá haciéndolo con “Set It Off”, el tema que abría su álbum debut homónimo hace ya nada menos que 32 años. Todo ello acompañado por las habituales vaciladas de Freddy hacia quienes reconocen no haber visto nunca antes a los neoyorquinos en directo. “Smell The Bacon”, con todo el macarrismo hardcoreta posible, y la aceleradísima “Lockdown”, ambas pertenecientes también a su debut, ponen el broche a un inicio de concierto absolutamente bestial.

Y después de los clásicos llegan las novedades. Hace ya tiempo que sabemos que Madball tienen un trabajo grabado que en principio verá la luz este verano del que nos ofrecen “Thethered” y “Flammable” que no desentonan en el extenso repertorio Hardcore de los de New York. Para seguir con más temas de sus anteriores trabajos aunque algún otro del nuevo disco también intercalan entre clásicos. Freddy Cricien es el frontman total y su constante uso del castellano para dirigirse al público hace que la comunión entre escenario y músicos sea más facil. Pero ojo!, se ve acompañado de unos músicos a los que constantemente llama familia. Una familia que en la actualidad forman un batería que seguramente sea de lo mejor de la escena actual, Mike Justian que con la nueva incorporación a la banda, el bajista Brendan Porray forman un tamdem ritmico imbatible como demuestran en “Look My Way” donde las paredes no se caen de puro milagro. Y la guitarra de Mike Gurnari… simplemente perfecta. Los pogos y los saltos se suceden sin descanso. Freddy anima constantemente al público a participar, recordando que “esto no es un puto concierto de Metallica, donde separan a la gente por zonas. Esto es hardcore: todos somos iguales; aquí escenario y pista son la misma cosa”, invitando así a los asistentes a subir al escenario. Y todo funciona como un reloj. En el tramo final del bolo destacan “Freight Train”, con parte de Ignite en el escenario a los coros, la reivindicativa “100%”, auténtico himno de orgullo latino interpretado con la “ayuda” de una chica sudamericana subida al escenario, y el cierre definitivo con el casi himno “Doc Marten Stomp”. Fin. Setenta minutos de un auténtico vendaval hardcore.

Es de agradecer que una sala como Jimmy Jazz siga apostando de manera habitual por esta música y trayendo a algunos de los mejores representantes del género. Disfrutar de una banda así con esta cercanía, este sonido y este formato es algo que se agradece de verdad. Nos vamos agotados, pero deseando que 2027 vuelva a traer a Freddy y compañía por aquí.

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