Aunque las bandas sonoras suelen crecerse una vez las escuchamos tras visionar el filme al que pertenecen, no cabe duda de que estamos ante una obra que funciona a la perfección sus imágenes en movimiento.
Diría más, y dejando al margen que uno se lo pase en grande con la película de Danny Boyle, la de "28 Days Later" se sitúa ya entre las más brillantes bandas sonoras publicadas en los últimos tiempos que sean aptas para un individuo de mis características. Y ya saben muchos de ustedes que si es buena para mí, también puede serlo para ustedes. John Murphy (aunque también se incluyen temas de Brian Eno, Grandaddy y Blue States, perfectamente utilizados en la película) se saca de la manga unos paisajes sonoros que buscan resultados similares a lo de las luminarias actuales del post-rock (más Godspeed que Mogwai) dotando de paso a las imágenes de Boyle de un nervio y una tensión que en el caso de "Rage" (un simple crescendo de guitarra) alcanza dimensiones sobrecogedoras.
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