Como ellos mismos anunciaban en redes sociales, parece mentira que “tras diez discos y veintipico años de gira”, Niños Mutantes no hubiesen tocado nunca en una sala en Santander. Tuvimos la oportunidad de verles hace cosa de tres años en el Santander Music, pero no ha sido hasta ahora cuando, gracias a Sonorama Ribera, hemos podido disfrutar de ellos en un formato más íntimo en el Escenario Santander.

La noche comenzó con el concierto de Pol 3.14, que, a pesar de tener la dura tarea de romper el hielo, mantuvieron el tipo a base de temas efectivos y un entregadísimo frontman. Perfectamente uniformados, los siguientes en salir al escenario fueron Correos, con su pop-rock lleno de estribillos pegadizos. Supieron caldear el ambiente a base de temas como “No se apaga” o “Canción de cuna” que por momentos alcanzaron intensidades que recordaban a grupos como León Benavente.

El concierto de Niños Mutantes fue una demostración de clase. Con lo que hemos podido ver se entiende por qué, después de tanto tiempo en activo, siguen siendo uno de los grupos más interesantes del pop nacional. A pesar de que, en ocasiones, no se les reconoce todo lo que se merecen, siguen facturando discos que merecen la pena, y precisamente en sus últimos trabajos se centró su set list. Comenzaron con “Menú del día” y poco a poco fueron desgranando su último disco ‘Diez’, del que pudimos escuchar “Pura vida”, “NM” o “No continuar” entre otras. Sonó “Náufragos” del disco homónimo y tuvieron tiempo para recordarnos, con el single “Sin pensar”, que su EP ‘Diez & Medio’ está a punto de salir.

Los más veteranos quizá echasen en falta más temas de sus primeros discos, por los que pasaron de puntillas con “Veneno-Polen”, pero consiguieron hacer bailar a todo el mundo con sus ya clásicos hits “Hermana mía” y “Errante”. Acabaron con “Todo va a cambiar” y un público entregado. Quedamos con la sensación de haber vivido una noche preciosa en la que todo salió como debía. ¿Tendrán que pasar otros veinte años para volver a verles en Santander? Espero que no.