Comunión
ConciertosThe Soundtrack Of Our Lives

Comunión

8 / 10
Daniel Gómez-Cortazar — 03-06-2026
Fecha — 31 mayo, 2026
Sala — Kafe Antzokia, Bilbao
Fotografía — Dena Flows

El último día de mayo hubo una gran cita rockera en el Kafe Antzokia de Bilbao. The Soundtrack of Our Lives volvían a nuestras tierras tras su celebrada actuación de regreso en el Azkena Rock Festival 2023 (crónica aquí).

Las expectativas eran altas; el grupo había agotado las entradas hace ya tiempo. Fueron teloneados por los también oriundos de Gotemburgo, Spiders, proyecto liderado por el guitarrista John Hoyles y su esposa, la cantante Ann-Sofie. Salieron al escenario como un tsunami al sonido de “Too hard for you” y ofrecieron un atómico concierto de rock hipervitaminado que no dejó a nadie indiferente. El quinteto bajó el tempo con “Sweet Boy” y “Mess With My Emotions”, Ann-Sofie se atrevió con la armónica en “Valentines” y volvieron a acelerar en “Love Yourself To Death”. Una vez más nos dejaron claro que en Suecia la música es algo que se toma muy en serio.

La muy felina cantante, en plena forma, no paró de moverse dentro y fuera del escenario: haciendo equilibrios sobre el monitor, en los escalones, bajando al público con unas maracas o subiéndose a las alturas. Desgraciadamente, su excelente voz se perdía en la mezcla como si hubiéramos ido a ver un grupo de indie noventero español. En “Rock and Roll Band” sorprendieron con sus perfectos coros y se despidieron tras la cañera “Why don't you”. Todo un torbellino escandinavo en poco más de media hora de duración.

El grupo liderado por Ebbot Lundberg ofreció un sobresaliente concierto de hora y tres cuartos de duración. El slide de la guitarra y la pandereta del cantante destacaron en el clásico “Mantra Slide” que ya cumple 30 años, tras el cual sonó “Firmament Vacation”. Sus acordes son claros deudores de la gira que hicieron con Oasis allá por 2002. En las primeras filas, al menos, el sonido de los graves enmarañó bastante la mezcla en canciones como ésta. Por suerte, no sucedió así con las más lentas, como el hitazo sin parangón “Mind The Gap”, durante el cual, el atlético guitarrista Mattias Bärjed nos regaló un impresionante punteo. En la psicodélica “Greatest Hits Providers” dejaron claro que nunca nos van a decepcionar— ”We are never gonna let you down” —reza la letra.

El público, atento desde el primer segundo del concierto, estaba ya en modo alucine cuando sonó “Confrontation Camp”. La locomotora escandinava tan deudora de The Who funcionó una vez más a la perfección: el cantante con su tuna mesiánica haciendo gala de una voz envidiable, el guitarrista Ian Person, con perfecta pose luciendo sombrero, Bärjed combinando remolinos a lo Pete Townshend con aurreskus rockeros, y los más discretos Martin Hederos a las teclas, Kalle Gustafsson Jerneholm al bajo y el baterista Fredrik Sandsten desde su tarima.

El teclado con su sonido de órgano de iglesia abrió “Broken Imaginary Time”. No fue para menos: Lundberg fue durante todo el recital nuestro mesías y nosotros sus feligreses, todos en perfecta comunión. La psicodelia barroca de este tema que fluye del manantial de Love y The Zombies dejó paso a la tormenta de “Galaxy Gramophone” para luego acercarse al Sgt. Pepper 's de los Beatles en la preciosa “Grand Canaria”. El cantante interpreta las letras con lenguaje corporal con aparente seriedad mientras nos regala guiños cómicos como ponerse la pandereta al cuello o jugar con su pelo como si fuera una peluca.

“Instant Repeater 99” puso a media sala a mover la cabeza hacia adelante y hacia atrás, todos al compás. Esta canción ejemplifica el poder sónico del grupo: recoge la herencia de los 60 y sin sonar del todo vintage enlaza con la producción contemporánea del final del anterior milenio. El arpegio de guitarra y la voz abrieron la exquisita balada “You are the beginning” frente a un silencio sepulcral, dejándonos la canción a todos y todas emocionados. El sonido envolvente del bajo fue introduciéndonos en “Bigtime”, a estas alturas estábamos ya los más animados saltando, cantando y arrimando hombros con los desconocidos de al lado. “Nevermore” nos sumergió en su indescriptible melancolía, tras la cual, la psicodelia hippy de “Second life Replay” nos hizo a todos levantar los brazos al cielo. Volvieron a la caña con “Sister Surround” , durante la cual pudimos ver al guitarrista Bärjed subido a las alturas en el lateral izquierdo en un gran ejercicio de actitud rockera.

La traca final no fue menos impresionante: tras “Dow Jones Syndrome”, tocaron la stoniana “21st Century Rip Off”. Las letras críticas del grupo y ésta es una buena muestra, también son uno de sus fuertes. Después de una parte instrumental, el cantante se atrevió a juguetear con “I Feel Love” de Donna Summer. Lundberg despidió el domingo, día del Señor, con la melodía eclesiástica de “The Passover”. Con su letra que reza “Someone is waiting for you” —”alguien te está esperando”— bien podría sonar en la contigua Iglesia de San Vicente.

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