Este pasado fin de semana las ruinas de San Pedro de Viana albergaron la tercera edición del Mugacu Fest, tres jornadas llenas de eventos culturales, gastronomía y música que inundaron cada uno de los rincones de la villa navarra. Y es que ya desde hacía una semana, diversas actividades como exposiciones fotográficas, catas de vinos y eventos culturales varios estaban programados como introducción al propio festival.

De esta forma y con un ambiente muy festivo en las inmediaciones de las ruinas de San Pedro, a las 22.00h del viernes daba el pistoletazo de salida la tercera edición del Mugacu Fest, con el encendido del alumbrado preparado para la ocasión y el ya típico proyector con el logo del festival.

Este año nos encontramos con un escenario principal remodelado, que aunque se mantiene dentro de las limitaciones de este enclave, sabe aprovechar hasta el último metro para dar una mayor sensación de amplitud. Y así quedó patente al entrar en escena la primera agrupación encargada de abrir el festival, nada menos que los madrileños Morgan.

Un desgarrador solo de guitarra captaba nuestra atención sobre la cúpula de las ruinas y para cuando nos quisimos dar cuenta ya era media noche y habíamos recorrido más de una hora acompañados por los entrañables componentes de esta agrupación, visitando parajes que van desde soul con matices góspel, hasta el funk pasando por un folk-rock que inevitablemente nos hace acordarnos de The Band. Las muestras de afecto entre los asistentes y la banda no dejaron de sucederse y es que Morgan arrasa allí por donde pasa y las ruinas de este templo no iban a ser menos, con un aforo, reducido por motivos de seguridad a 800 espectadores, muy cercano a ser completado, no encontramos mejor localización para poder disfrutar de este directo tan íntimo e impecable.

Así pues, pasada la media noche y con el estribillo de “Sargento de Hierro” danzando en nuestra cabeza esperábamos el comienzo de lo que sería la segunda y última actuación en directo de la noche, Wyoming y los Insolventes. El grupo liderado por el televisivo Wyoming hizo gala de un gran dominio del rock and roll más clásico, desplegando toda su batería de versiones que aunque animaban la calurosa noche vianesa no conectaba con el público como hasta el momento se había
visto, sin embargo, los recurrentes comentarios del frontman de la banda entre canción y canción y una inesperada colaboración de Nina de Juan (Morgan) en una versión de Extremoduro, consiguieron hilar este repertorio de versiones confeccionando un festivo cierre que junto a DJ Peski hacia finalizar la primera jornada de este festival.

Ya íbamos avisados de que Viana se vería afectada por la insoportable ola de calor que azotaba toda la península este fin de semana, pero el sábado nos supuso un gran esfuerzo poder salir a las calles de Viana, ya que aunque retrasado por la organización por las altas temperaturas empezaba a las 18.00 la proyección de “In the middle of Norway” de Mia P. Salazar en la casa de cultura. Con un lenguaje cinematográfico muy asequible para todos los públicos, la directora nos traslada a las dos caras tan distintas de la vida de Jorge Martí, cantante del grupo La Habitación Roja que presentó el acto y nos deleitó con un sencillo acústico de las canciones de su banda a los presentes. Sin más rodeos os invitamos a ver este documental que se expresa por sí mismo y transmite un gran mensaje de superación.

Antes del inicio de los conciertos de la segunda jornada, se organizó en los jardines del muro de las ruinas una cata de vinos y pinchos locales, que junto a la pequeña tregua que dieron las altas temperaturas fue la antesala perfecta para el
concierto del grupo tudelano, Los Flamingos, que a las 22h. abrieron la segunda jornada del festival. Vienen confirmados en varios festivales locales de importancia, con un nuevo EP que les está llevando de gira por salas de toda nuestra geografía y nos prometen presentar en breve materia audiovisual. Estos chicos de la ribera navarra nos sorprendieron con un directo muy animado, pop colorido con algunos matices rock y electrónicos muy bailables, y aunque no conseguimos ubicar muy bien su sonido, nos dejaron muy buen sabor de boca y ganas de volver a verlos en los escenarios.

Acto seguido y en el mismo escenario, entraban en escena los riojanos Messura, que con apenas un año de vida, llegan con un EP bajo el brazo que les ha abierto muchas puertas en su reciente carrera. Según transcurre el concierto se nos disipa
cualquier duda, aunque se trate de una formación naciente, nos encontramos con un cuarteto más que preparado. Saben mantener el equilibrio perfecto entre influencias pop-rock, al igual que mantienen una equidistancia entre momentos calmados con pasajes más ambientales y agresivos destellos eléctricos. No hacía ni un día del estreno del videoclip de “invertebrados” lo que será el primer single de su nueva referencia (estreno en MondoSonoro), disponible para octubre, “Animal” y nos han dejado con muchas ganas de seguirles la pista y poder tener en nuestras manos este nuevo trabajo.

Finalmente para cerrar con las actuaciones en directo de las ruinas aparecían en escena los esperados Fuel Fandango, que ya en un vistazo previo al escenario, nos llamaba la atención el doble montaje de secciones de percusión, batería, cajón flamenco y timbales. Nos encontramos en la gira de su décimo aniversario y el dúo formado por Nita y Alejandro Acosta viene con muy buenos refuerzos para celebrarlo sobre los escenarios; dos secciones de percusión, un tablao flamenco, guitarra, sintes, bajo y las inconfundibles voces del dúo hicieron las delicias de los asistentes. Desde el inicio ya con Nita lanzando claveles rojos mientras interpretaban “tu alma”, y pasando por el taconeo final de “trece lunas”, la banda supo encender las ruinas más que nunca y nos ofreció una buena mezcla de sus mejores éxitos hasta cerrar con la imparable “Salvaje”. Casi dos horas de fusión de electrónica, con funky y flamenco que nos dejó descansar a los casi 800 asistentes que presenciamos el espectáculo.

Finalmente la pareja burgalesa de Djs Estereobrothers, con muy buen gusto en sus mezclas, pusieron el broche final a lo que serían los conciertos de las ruinas de San Pedro en esta tercera edición del Mugacu Fest en Viana.

Como colofón de esta edición, se programaron conciertos gratuitos para la jornada dominical del festival en los jardines de las murallas que rodean las ya citadas ruinas. La madrileña Sandra Bernardo en formato trío para la ocasión nos hizo disfrutar en dos pases de su directo. Guitarras jazzies sobre percusiones latinas que junto a la voz de Sandra nos transportan a parajes tropicales y nos invitan a vivir la vida sin preocupaciones y ser dueños de nuestras decisiones. Finalmente los vizcaínos Smile completaron la dupla de artistas invitados a interpretar sus temas en un formato más reducido pero que encajaban a la perfección con el entorno elegido por la organización. Ambiente playero, veraniego y muy festivo, para terminar con los de Getxo, que como siempre, hicieron partícipe al público, bien invitando a todas las chicas que quisieran
subir al escenario a bailar su “City Girl” o volviendo a sus orígenes más folkies interpretando temas “a pelo” entre todo el público.

No se nos ocurre mejor forma de terminar un festival, porque aunque el nombre “Fest” nos invite a pensar en aglomeraciones, solapes de artistas y ausencia de interés cultural más allá de la música, “Mugacu” es uno de los pocos donde con un cartel mas humilde prima la calidad en cada uno de sus actividades, aunando cultura, gastronomía y música a partes iguales.