En trío contundente con Alfonso Alcalá al contrabajo, Blas Picón aporreando con energía los tambores y el líder trotando sobre una les-paulesca guitarra General se presentó el barcelonés Mario Cobo en la sesión Vermú de la Nave 9. Abrieron disparando con el instrumental “Rockin Gipsy”, anticipando lo hibrido de su propuesta. Si, esto es una mixtura de Rockabilly- Rock and Roll- Hillbilly- Western Swing- Country- Surf y Garaje pero hecho por una banda ibérica. El guitarrista actualmente afincado en Almería salió inmaculado con traje claro, sombrero de ala corta, camisa negra con lazo vaquero con brillantes y zapatos de cuero en punta y con remaches blancos, no solo de excelencia instrumental vive el hombre.

Con sonido limpio y tono impresionante Cobo es capaz de sacar de su guitarra – armada con el preceptivo vibrato Bigsby – una increíble variedad de sonidos y comunicarse sin palabras a través de ella y su ampli con cabezal Bullskull, no creo que nadie notara en la cita los instrumentales superaron a los números cantados . De hecho Cobo es capaz de solventar un instrumental durante más de cinco minutos sin aburrir , tirando de alguna muletilla en forma de conocido riff de sus héroes del instrumento, algo de Gallup aquí , un poquito de Burlison, o Merle Travis por citar a algunos y todo fluye con naturalidad.

Tras el instrumental inicial se entregaron a fondo con “Thirty Days” mirando hacia Ronnie Hawkins con Picón siguiendo el ritmo con baqueta y maraca al más puro estilo Jerome Green. Reverberada y cavernosa sonó “From Underground” numero de su nuevo EP “Almería Gone Guy” el trabajo que venían presentando. Con tintes Cramps pero con dicción suave y clara en la voz. En sus dos siguientes temas percibimos préstamos de Paul Burlison, el hacha solista del Johnny Burmette Trio. Nos referimos al instrumental rockabilly y trotón “Gradiation” y a “Rockin’ in Morocco”, tema de Nu Niles que utiliza como base el riff de de “Train Kept a Rollin” mezclado después con escalas arábigas entre el egypt rock y el ska del troglodítico “Faraón”.

Siguieron con un tema, “5 more Steps”, de su notable anterior rodaja “Burnin’ Daylight” heredero de Merle Travis con sonido countrypolitan de country urbano y elegante en su ejecución finger pickin’. En el apartado de versiones sorprendieron con relecturas – popularizadas ambas en el Rock&Roll por Gene Vincent & His Blue Caps – de “Peg O’ my Heart” ejecutada jazzy con swing cadencioso a medio tiempo. O “Jezabel” en la que Cobo entró en tono incorrecto, lo que le provocó su sonrisa, fue el único y mínimo traspiés que detectamos en todo el concierto. Para la revisión en clave vaquera de “A Fool Such as I” Alcalá se paso al bajo eléctrico que solo tocó en un par de ocasiones, siendo el contrabajo su instrumento principal.

Con tremolo a plena potencia atacaron el “Ven a buscar a tu mula” con profusa utilización de bigsby y pasajes ruidistas antes de volver a sonidos más limpios claros. Presentaron otros dos temas de su nuevo EP, “More Than Water” canción de tintes románticos y “Noche Americana” instrumental elegante con riffs en las cuerdas altas de la guitarra. Con Blas Picón a la armónica y bombo interpretaron el blues “How Come” cantada por Cobo. Un siempre socorrido clásico Surf sirvió para elevar la tensión pasado el ecuador del conjuntado y apretado bolo. Con intro de bajo dieron paso a “Love Hurts” que inmortalizaran los Everly Brothers antes de que se convirtiera en hippioso himno country rock de la mano de Gram Parson. Como sonó a dos voces – con Alcántara de segunda voz – entendemos que miraban más a los hermanos Everly.

Y antes del primer cierre enlazaron “Almería Gone Guy” country honk divertido y bailón con la también vaquera y rumbosa “A Cheat and a Liar” de Nu Niles que podría ser el tema vehicular de cualquier road movie de carretera y paisajes desérticos

El primer bis se arrancó latino con entrada de bajo en solitario hasta la aparición de Mario sobre las notas del estándar de Duke Ellington “Caravan” que interpretan al estilo de la BSO del maestro Brian Setzer. La ejecutó muy ágil recreando con las seis cuerdas las frases de los vientos del original.

Y cerraron con “El Crujir de tus Rodillas” otro garaje crampiano de infecciosos ritmo y estribillo que nunca falla si quieres llenar una pista de baile, que alargaron en una coda por donde desfilaron el “Iwannabeyourdog”, los scores de James Bond , la Familia Monster y el Inspector Gadget , la instro Ghost Riders y ya perdimos la cuenta hasta acabar con “Missirlou” de Dick Dale con la que se despidió con un “buenas noches” y es que este es el efecto del oscuro auditorio del Museo Marítimo, uno olvida que dejó atrás la noche del sábado y se encuentra en el mediodía del domingo, pero eso solo pasa en algunos conciertos que consiguen transportarte como el de Cobo y sus secuaces. Lujo de concierto dominical en forma de góspel para los amantes de las seis cuerdas enraizadas.