“Roll with you” (que acaba de cumplir 10 años) puso en el mapa a Eli “Paperboy” Reed y rápidamente fue encumbrado como una de las jóvenes promesas del soul y blues.  Temas como ‘Stake your claim’, ‘(Doin’) The boom boom’ o ‘The satisfier’  lo certificaban. Sin embargo, tras ese ascenso meteórico no lo tuvo fácil para mantenerse. Sus siguientes pasos, titubeantes, le alejaron de las primeras planas, pero aún mantenía el tipo en sus círculos, gracias en parte a sus solventes directos. Consciente de su situación ha apostado por un giro tan inteligente como seguro y se ha rodeado de la banda High & Mighty Brass Band. Exacto, puro New Orleans, que reviste con lujos y aciertos sus viejas composiciones. Y con este formato llegó el pasado miércoles por tercera vez a Zaragoza, con Las Armas a rebosar, con un público más que expectante. Viendo el resultado, no existe duda de que el chico de la gorra ha acertado con el formato y sus canciones ganan en fuerza, consistencia y credibilidad. El concierto fue de menos más, con la banda de viento empujando a pleno pulmón. Tanto que no en pocos momentos Reed (que, además, aún esta cojo tras un pequeño percance en su show de Madrid) quedaba empequeñecido por el su grandioso sonido. Por eso mismo se volvió más solvente en los momentos menos exhibicionistas. Lo mejor de la noche llegó cuando la banda al completo se bajo entre el público para cerrar la actuación. Un truco ya muy recurrido pero que gracias al formato tuvo todo el sentido del mundo y que por un momento convirtió la sala en algo parecido a lo que se debe sentir cuando asistes a un evento así en New Orleans.