Eladio y los Seres Queridos es una 'rara avis' dentro del circuito independiente patrio, muy valorados por los músicos de este país y que cuenta con una legión de seguidores selecta que no termina de romper. Con seis discos a sus espaldas, el año pasado conmemoran sus veinte años de carrera con un álbum de autohomenaje “B.S.O. 2005 - 2025” (Esmerarte, 25), en el que se rodearon de amigos para revisitar sus temas. Ahora, y con esa gira de presentación/conmemoración visitaban Zamora por primera vez, para alegría de los seguidores de la ciudad que completaron media entrada en el Avalon Café con la intención de participar de la celebración de la banda.
Eladio, acompañado de esa banda denominada ‘Los Seres Queridos’ y formada por Adrián Blanco a los teclados, Oscar Durán “Uko” al bajo y David Outomuro a la batería, tomaban el escenario pasadas las diez de la noche, para demostrar, desde el inicio, que todos los años en la carretera de los vigueses han fructificado en una banda compacta y de sonido impoluto. En una primera tanda de temas sonaron “Quemé una bandera por ti”, “Medidas desesperadas” o “El Norte”, selección que evidenciando que la formación no iba dejar nada en el tintero y que la prometida retrospectiva picotearía de entre todos sus trabajos.
Un Eladio muy comunicativo con el público alternaba canciones con anécdotas acontecidas a lo largo de estos veinte años de carrera, desde como la 'reverb' que un alemán le descubrió años atrás le cambió la manera de hacer música, hasta que como la técnica de 'cuerda al aire' de Las Vulpes le sirvió para componer su primera canción con catorce años: una “La cruz” en la cual y con el beneplácito de Kiko Veneno le “copió” unos versos.
Con un sonido que hacía mucho que presidía la sala continuaron desgranando sus temas más populares, caso de “Academia”, “Miss Europa” (tema creado, sorprendentemente, para Eurovision) y “Tiempo futuro”, todos ellos muy celebrados por los asistentes. Ya en la recta final del concierto hicieron sendas relecturas: “Fonte do Araño” del artista gallego Emilio Cao –y que aparece en su disco de versiones de canciones tradicionales gallegas “Cantares” (16)– y “Los dinosaurios” de Charly García, con un final de comunión musical entre los músicos que alargaron en una tormenta de distorsión e improvisación.
Cuando pasaban las once y media se atisbaba el final, pero aún hubo tiempo para algún regalo adicional y, con los últimos acordes de “Al Himalaya” y tras más de hora y media de actuación, se despidieron con la satisfacción del trabajo, ante un público conocedor de haber asistido a uno de los mejores conciertos, en empaque y sonido, acontecido en el Avalon Café en los últimos años. Y es que todo indica que estos veinte años han resultado del todo favorecedores para Eladio y los Seres Queridos, quienes quizá estén viviendo su mejor momento, puede en lo que, de una vez por todas, podría ser el despegue definitivo del proyecto en términos de popularidad y una aceptación mayor.

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