Dorian venía a presentar su trabajo recién publicado “Justicia Universal” a una sala Zentral que colgaba el cartel de no hay billetes en el día de su actuación.

Lo primero que sorprende es la cantidad de público de distintas edades a los que son capaces de atraer. Tenemos una idea prefijada de Dorian como una banda festivalera que atrae a un grupo joven que es capaz de empatizar con sus canciones de desamor y angustia vital pero lo que se vio en la sala Zentral es una horquilla de edades que iba de los 17 a los 45 demostrando que su pop electrónico no entiende de edades.

El inicio fue fulgurante con una lluvia de confetis mientras sonaba “Verte amanecer”, muy coreada por el público. “Estamos muy contentos de estar de vuelta. Aquí nos habéis dado cariño desde siempre, desde que publicamos ‘100.000 Metrópolis'” decía Marc Gili antes de tocar “Algunos amigos”, esa canción que nos habla de la fragilidad de la amistad a lo largo del tiempo que contó con unas guitarras con reminiscencias a New Order y sirvió para que la banda se presentara.

Y es que Dorian en Pamplona tiene una trayectoria que es el resumen de la banda y su espíritu estajanovista y perseverante, con varias etapas tocando en casi todos los escenarios. Una evolución que los ha llevado de tocar en la cafetería de la universidad a agotar entradas en las salas grandes. Continuaron con “Duele”, uno de los mejores temas de su último álbum que cuenta con un ritmo synthwave y la colaboración de León Larregui, algo que les une al otro mercado en el que han explotado también, el latinoamericano. Fruto de ese idilio con el cono sur sonaron temas como “Llévame” con citas a Violeta Parra o “Noches Blancas” en el que se acuerdan de Soda Stereo y que contó con unos coros que van a hacer el gozo del público en los festivales de verano.

Con “Señales”, la canción que según ellos da inicio al disco como concepto, tiraron de épica colocándose los integrantes en tarimas sobre el escenario demostrando que una banda indie española puede hacer las veces de una banda de estadios.

La segunda parte del concierto tuvo una mayor presencia de Dorian como banda pop y confirmó que por ahora sus viejas canciones van ganando a las nuevas. Canciones como “Paraísos artificiales” o el superhit con una lluvia de móviles grabando el momento “A cualquier otra parte”, temas ambos que dejaron un buen sabor de boca antes de irse por primera vez del escenario.

En el bis hubo un momento de pausa con la delicadeza de “Cometas” antes previo al fin de fiesta con “La tormenta de arena”, sumidos en un mar de más confetis y globos. Con “Los Amigos que perdí” a modo de broche terminaba un concierto que nos deja ver que las viejas etapas todavía todavía gozan del favor del público en mayor medida . Aún así, Dorian han demostrado que el triunfo es cuestión de seguir trabajando mientras el tiempo pasa y el público va dando buena cuenta de sus nuevas canciones que quizá en el futuro se conviertan en clásicas.